Al día siguiente me llevo de compras ya que no tenía casi ropa, solo tenía lo que llevaba puesto el día que me fuge con él y dos mudas más que había comprado en el transcurso del viaje.
Fuimos a una pequeña tienda dónde todo era económico y los dueños eran sus amigos. Me presentó y dijo que eligiera lo que gustara. Me probé varias prendas y en repetidas ocasiones el las reprobaba diciendo que eran demasiado provocativas, ¿Qué? ¿Demasiado provocativas? Si sólo era un poco de escote o alguna minifalda.
Le reproché con la mirada, yo nunca me había vestido como los demás me querían ver, sino como yo me sentía bien, lo dejé pasar y busque otras prendas.
Seguí buscando y probando looks en la parte del fondo de la tienda y lo ví conversar en murmullos con el dueño(su amigo) se había apoyado con los codos sobre el mostrador y le hablaba muy bajito y algo nervioso creo, no quería que yo lo notara porque miró varías veces hacia mí pero, yo ya me había dado cuenta que algo sucedía, lo que no sabía si era bueno o malo.
–Il n'y a pas de problème (No hay problema)–alcance escuchar a su amigo.
Me acerque al mostrador con varios conjuntos y su rostro palideció, miró a su amigo con temple preocupado y éste le hizo una seña con el rostro en señal de que estaba bien, no entendí que pasaba pero luego le preguntaría.
–Llevare algunos zapatos también–dije mirando unos que parecían llamarme desde su atril.
Pude notar apenas como el jóven ladeaba su boca.
Los tomé y eran perfectos, mi talle y todo, me encantaban así que no lo pensé dos veces y me los probé.
–Me los llevo –dije desde donde estaba con una gran sonrisa en mi rostro.
Me acerque al mostrador con ellos en las manos y los puse encima para pagarlos junto a las otras prendas.
–Allez chérie, attends-moi dehors pendant que je paie ici (Ve cariño, esperame fuera mientras pago aquí)–me despedí de ellos y salí a la acera a esperar.
Supuse que talvez tendría algo de que hablar con ellos en privado, lo sé soy su esposa ahora y no debería haber secretos pero ellos se conocían desde mucho tiempo y yo...yo era la nueva aquí.
Salió con tres bolsas en sus manos repletas de ropa para mi con una sonrisa dibujada en su rostro y se veía tan sexy que no reprimí mis impulsos y me lancé a sus brazos y lo besé.
Tomé una de las bolas y así liberar su mano para tomarme de él.
–Gracias...–le dije y sentí como su mano comenzaba a apretar un poco la mía.
–Ne me regarde plus jamais comme tu l'as fait... plus jamais.(No vuelvas a mirarme de esa forma en que lo hiciste... nunca más)–no entendía de que hablaba.
–¿Qué dices?– le respondí en pregunta confundida y en español.
–Parle français (Hablá francés)–me dijo apretando un poco más mi mano, no me gusto y quise soltarme pero no me dejó.
–Comment t'ai-je regardé ? (¿De qué manera te miré?)
–Defiant... vous n'allez pas porter de vêtements provocants, pour que n'importe quel homme vous regarde. Tu es ma femme et seulement la mienne.(Desafiante... tú no vas a usar ropas provocativas, para que cualquier hombre te mire. Tú eres mi mujer y sólo mía)–lo miré estupefacta.
–A mais si tu veux j'arrête d'être à ce moment précis...(A pero si tú quieres dejo de serlo en este preciso momento...)–replique enojada.
Se detuvo en seco en la calle y me jalo de un tirón hacía él atrapandome entre sus brazos.
–Jamais...(Nunca...)– y me beso con pasión.