Lolimar feliz por su hermano, quien al fin parece haber encontrado la felicidad, llega con su mama a la mansión y en eso recibe una llamada inesperada de su esposo Gerardo.
- Loli…
- Ella… si, dime…
- El… quiero hablar contigo, ¿puedo ir a tu casa ahora?
- Ella… si
- El… ok, por favor, espérame, ya salgo
- Ella, algo sorprendida, le comenta a su mama… era Gerardo, que necesita hablar conmigo y viene para acá.
- Su mama, recíbelo y escúchale, para ver que quiere, en todo caso fue el quien se alejó y separo de ti.
- Ella… si madre. Lo esperare.
- Mientras, en la casa de Mariangel y Euro, ellos se despiertan, abrazados el uno al otro, reviviendo las noches y días en el camarote del crucero. Mariangel se mueve para levantarse pero el, la abraza más y sonriendo le pregunta…
- ¿Para dónde crees que vas?
- Ella… al baño…
- El… ¿apurada?
- Ella… si, si no quieres que moje la cama … y se sonrió
- El, soltándola… respondió… pero deberás volver aquí, apenas termines, no te dejare te separes ni un segundo más de mi lado…
- Ella… aun extasiada, le respondió rosando sus labios con los de el, no me quiero separar ni un segundo de ti, pero la necesidad de ir al baño, es urgente
- El… haciendo lo que sabe a ella le fascina, le hablo bajito al oído y le mordió el lóbulo de su oreja. Percibiendo totalmente el estremecimiento que ella siente con esta caricia… y la dejo ir
- Ella, se levanta corriendo hacia el baño… y al rato sale, porque aprovecho para ducharse y asearse totalmente.
- El…con los ojos entrecerrados, la mira como si estuviera enojado y le dice… me mentiste… no regresaste de una vez…
- Ella, acostándose sobre él, totalmente desnuda, lo comenzó a besar, a acariciar y le comenta… no te mentí, pero ya que estaba en el baño y como quiera que presiento hoy no me dejaras hacer otra cosa que hacer el amor contigo, preferí refrescarme.
- El… pero eso es trampa, yo te hubiera ayudado a bañarte…
- Ella… si ese el problema, vamos, pero me llevas en tus brazos…
- El, se movió de inmediato, la saco de la cama en sus brazos, la metió con el debajo de la regadera, disfrutando los dos este contacto de sus cuerpos con el agua, más que baño fue otra forma de amarse fuera de la cama, la cual disfrutaron los dos, plenamente. Al regresar a la habitación...
- El… ven vamos a vestirnos para bajar, déjame ver ¿Qué hora es?
- Ella, sonriendo ¿viste la hora?
- El… si… son las cinco y cincuenta de la tarde…
- Ella… creo entre los dos nos pasamos de dosis en el amor, para dormir…
- El… me parece extraordinario, no te imaginas el tiempo que tenía sin dormir tan plácidamente. Solo lo he conseguido desde que hice el amor contigo por primera vez.
- Ella… yo soy tu somnífero…
- El… totalmente y la abraza dándole un beso en la mejilla. Los dos bajan y encuentran a Rosa María en la cocina escuchando música con un radio pequeño…
- Ella… buenas tardes, Rosa
- Rosa... buenas tardes señora, disculpe, pero ya tengo todo listo y por eso estaba escuchando música.
- Ella… tranquila, a mí también me gusta, trabajar, escuchando música.
- El… busca en la nevera algo bien frió y consigue una variedad de jugos naturales preparados, elige uno y le pregunta a Mariangel... ¿que sabor quiere?
- Ella... de piña. El le entrega el jugo y le afirma, esta muy bueno
- Ella... tienes razón. Ella se queda mirándolo y el le dice...
- El… te amo
- Ella… y yo a ti…
Euro le pregunta por su mama y su hermana. Ella le entrega la nota que habían dejado ellas. El de inmediato la llama por teléfono…
- El… hola Loli…
- Ella… hola hermanito ¿Cómo te sientes?
- El… inmensamente feliz (con Mariangel abrazada a él) y tu ¿cómo estás?
- Ella… un poco nerviosa, estoy esperando a Gerardo que viene a hablar conmigo…
- ¿Y eso? Pregunto el...
- Ella… no sé, apenas íbamos llegando cuando recibí la llamada de él, que necesitaba hablar conmigo… si te soy sincera, estoy nerviosa…
- El… llama a vigilancia, que estén atento a cualquier mínimo movimiento, no te confíes, tanto tiempo sin saber de él, y ahora aparece así, hay algo detrás de eso… tu tranquila, ya me encargo de eso. Ok. Confía en mí…
- Ella… siempre hermano, siempre confió en ti. Yo sé que tú quieres lo mejor para mí.
- El… entonces tranquila, hago unas llamadas y te vuelvo a llamar… ok
- Ella… ok
Euro, hizo tres llamadas y de inmediato llegaron a la mansión, dos comisiones de los cuerpos de seguridad del estado, para custodiar a su familia.
- Cuando Gerardo llega, se asombra de ver tanta presencia policial en la casa, pensando algo pasa, llama a Lolimar y le pregunta ¿Lolimar, pasa algo? Hay mucha presencia policial en tu casa, no quiero ser inoportuno.
- Ella, no son las mismas autoridades que cuidan a mi hermano…
- El… ah, ok… bueno ya estoy llegando. Autoriza por favor mi entrada.
- Ella Si. Ya los llamo. Pero, antes de avisar a vigilancia, llamo a su hermano y le informo, la comunicación mantenida con Gerardo.
- Euro, le dice… déjalo entrar y averigua que quiere, si no quieres ir con él a ninguna parte, no lo hagas, por favor.
- Ella… ok y gracias hermano, por favor vuélveme a llamar
- El… tranquila que estaré pendiente, en unos diez minutos de llamo…
- Euro cuelga y Mariangel, ya preocupada por Lolimar le pregunta ¿Qué está pasando con Lolimar, mi amor?
- El… supuestamente su ex, quiere hablar con ella, pero lo extraño es que desde que se separó no ha querido hablar con ella, mañana es la primera audiencia conciliatoria en el Tribunal y el, hoy está llamando a Lolimar para hablar con ella… es extraño…
- Mariangel… ¿Qué piensas está buscando?
- El… a Loli, pero el para qué… es lo que me preocupa…
Mientras en la mansión, el esposo de Lolimar, entra y recorre la entrada llevando su vehículo al área de los garajes techado, donde estaciona su vehículo. Se baja y toca la puerta principal. Es el mayordomo quien abre y le permite la entrada conduciéndolo al salón donde lo esperan Lolimar y su mama.
El, parecía apenado, entra y saluda a las dos, y le pide a Lolimar hablar con ella a solas, la mama de Lolimar se levanta y le dice a Loli, cualquier cosa, estoy aquí cerca. Y salió.
- Gerardo acercándose a Lolimar le toma las manos y le dice… te pido disculpas por todo lo que ha pasado, estoy arrepentido de haber dudado de ti, pero alguien se encargó de envenenarme en tu contra y yo le creí. Por favor, perdóname Loli… estaba ciego de los celos… aquí tienes las pruebas de todo lo que digo… y le hizo entrega de unos mensajes que fueron enviados a su correo, donde una supuesta amiga de él y de ella: María Fernanda, quien hasta ahora, había sido su actual pareja, le comunicaba que estaba siendo víctima de una traición por parte de su esposa y le dio el nombre del capitán, con quien ella lo engañaba, con quien por cierto Lolimar se había quedada varada aquella fatídica noche, cuando el dio por concluida su relación con ella y con esto su matrimonio.
- Ella… ¿Cómo te creo todo esto? A estas alturas, cuando ya inicie el divorcio. Esto no me dice nada, ¿Cómo creerte? Y a todas estas ¿Cómo sabes ahora que lo que te dijeron no era verdad?
- El… porque escuche una conversación entre María Fernanda y Freddy Miranda, otro amigo más, el, le reclamaba a ella, el haberse encaprichado conmigo y lo que había hecho para separarme de ti. No te imaginas como me siento, eso lo descubrí hace tres noches, desde ese día te estoy llamando, pero no fue sino hasta hoy que te pude contactar. Sé que es difícil me perdones y más cuando al mes de haberme separado de ti, acepte vivir con ella, con la única intención de desquitarme lo que me habías hecho. Perdón, perdón Lolimar… Necesitaba decirte esto… ahora me voy… nos vemos mañana en el juzgado y tranquila si lo que realmente necesitas es divorciarte de mí, no seré un obstáculo. Habla con tu abogado para que cambie el escrito y haga un divorcio de mutuo acuerdo, te lo voy a firmar.
- Ella… ok, déjame hablar con él y te aviso. Te agradecería limpiaras mi nombre porque sé que hay muchos rumores a mi espalda, sobre todo de tu familia.
- El… ya hable y aclare con ellos todos. Están apenados contigo, pero fundamentalmente con tu mama. Ahora, si, gracias por escucharme, no aspiro a tu perdón, ahora, pero espero algún día, me puedas perdonar… Buenas tardes y salió, dejando a Lolimar, sin darse cuenta, en un mar de lágrimas, porque ella lo amaba.
- Su mama, entra y le pregunta ¿creíste todo lo que te contó?
- Lolimar… si, pero como él dijo, es difícil perdonar tanta humillación y vejación…
- Su mama… lo sentí sincero, derrotado y sobre todo arrepentido… piensa lo que harás… yo te apoyo en cualquier decisión que tomes.
- Ella… gracias madre, déjame llamar a Euro…
- Su mama… ya llamo y hablé con él, le dije que aún estaba aquí Gerardo, que lo llamábamos después.
- Ella, voy a llamarlo de una vez, no te imaginas como me hace falta mi hermano en este momento para que determine la veracidad o no de todo esto…
- Su mama… tranquila, que aun cuando este de luna de miel, él no nos abandona y siempre nos estará cuidando.
- Ella… yo sé, tengo una joya de hermano, no sé qué sería de mí, si el no existiera, me hace sentir confiada y segura y creo eso mismo ya le está dando a Mariangel, porque la hubieses conocido al principio parecía un conejito huyendo de él, con temor, pero con celos increíbles, lo llego a celar de mí, cuando ignoraba que yo era su hermana.
- Su mama… no me habías contado eso…
- Ella… tú sabes cómo es Euro con sus cosas, muy reservado, callado, y no le gusta que ventilen sus asuntos. Por eso no te comente nada.
- Pero estoy segura, Mariangel, le entrego toda su pureza a mi hermano, porque hay diferencias entre la que vi por primera vez y toda esa semana donde mi hermano estuvo negociando con el extranjero que se sentía atraído por ella y la que volvió del crucero. La veo más mujer, confiada y segura.
- Su mama, realmente lo que me interesa es que mis dos hijos sean inmensamente felices con los seres que ellos aman.
- Ella… gracias madre. Voy a llamar a Euro…
Y así fue, llamo a su hermano, quien estaba preocupado por ella y le contó todo, este le pidió guardar todo en un sobre sellado, que lo entregara a su secretaria al día siguiente, para que se lo envíen a su oficina aquí en el Zulia. Que por favor su secretaria se comunique con él. Luego le pregunto ¿Cómo te sientes?
- Ella… te imaginaras, solo le pedí que limpie mi nombre porque su familia lo enlodo como le dio la gana…
- El… ¿pero, solo eso te afecta? No me parece…
- Ella… tu mejor que nadie sabes lo que he sufrido durante todo este tiempo, y cuanto lo he amado, pero, ¿tú piensas que debo perdonar así tan fácil, cuando el decidió creer a otros, ante que a mí? …
- El… yo respeto tu decisión y te apoyo en lo que decidas hacer, pero primero lo primero, déjame comprobar la veracidad de todo lo que te dijo… aunque fíjate que no vino a pedir nada… más bien, te ofrece una salida corta al proceso, para que desligues de él. ¿te hablo de sus sentimientos?
- Ella… no, solo explico su error, me trajo las pruebas, me ofreció esa solución y se marchó, me dijo que le avise lo que decida.
- El… no hagas nada aun. Déjame averiguar su autenticidad… lo que decidas, es tu vida, hermana, eres tu quien decide…
- Ella… gracias hermanito. Te amo
- El… yo también te amo mucho. Cuídate, por favor, voy a pedir dejen la comisión por hoy, por un si acaso.
- Ella… ok. Hasta mañana, besos y saludos a mi cuñi...
- El… con gusto
Al colgar, le dice a Mariangel, a quien tenía entre sus brazos mientras hablaba con su hermana…
- Mañana vamos por la oficina, me imagino como deben estar los rumores y chismes… ¿conseguiste la noticia?
- Mariangel… si… aquí esta y le muestra el periódico que tenía la reseña social de su boda y agrego… la foto esta espectacular, nunca había visto una foto así de mí.
- El… tu eres hermosa, mi amor…
- Ella… tú me hacer ver así.
- El… si yo soy tu filtro… Ven vamos a comer…
Salieron hacia la cocina, donde estaba Rosa María, Euro le pregunta…
- ¿Preparaste comida?
- Rosa… sí señor, solo estaba esperando que se levantaran, ya les sirvo…
- Mariangel… te ayudo Rosa María, déjame atender a mi marido y tú me sirves a mí…
- El… mami… Mariangel no lo dejo decir nada más, se colocó su dedo meñique en los labios en señal de silencio y el callo…
- Rosa… como usted diga señora…
- Mariangel… déjame ver que preparaste…
- Rosa… la señora Leticia me dijo que les preparara esta sopa y este asado.
- Mariangel… eso se ve perfecto.
Ella busco todo lo que necesitaba y preparo una bandeja la cual llevo al comedor, mientras Rosa, llevaba su comida… Ella se sentó justo a su lado derecho y juntos dieron gracias por la comida y por este inicio de vida nueva. La comida estaba divina, a los dos les encanto.
- Eso hizo que Mariangel le comentara… como me dijiste que me encargara de buscar otra persona, buscare una para que se encargue de los quehaceres de la casa y Rosa que se dedique a la cocina y a servirnos directamente ¿te parece?
- El… mami de eso sabes tú más que yo…
- Ella… riéndose fuertemente y nuevamente llevándose la mano a la boca, lo cual a él no le gusta… la que menos sabe soy yo… nunca he tenido personal de servicio
- El, riéndose con ella, uno, no te tapes la sonrisa, me contagia, me fascina, te ves tan bella cuando ríes, por favor, mi amor, no me quites ese placer y dos, tú tienes un equipo de trabajo al cual mandas y él te obedece, es exactamente lo mismo. En todo caso, ante cualquier duda, estoy seguro mi madre se sentirá la madre más feliz del mundo, cuando la llames para consultarle sobre algo que desconoces, la conquistaste desde el primer momento que te vio… fueron exactamente sus palabras cuando me contó.
- Mariangel… ese amor es reciproco.
Así los dos terminaron de cenar. Euro fue con ella a la alacena buscando chucherías y golosinas para subir a su recamara y ver televisión con Mariangel. Fue algo que observo cuando viajaron juntos, ella es más hogareña y disfruta viendo televisión con comida para picar. Algo que también a él le gusta mucho.
Una vez en su habitación, buscaron varias opciones, hasta que hubo una común a los dos y decidieron ver esa película… ella se encargaba de administrar y servir lo que habían subido para picar. Fue divertido esta experiencia, eligieron una película de comedia que les hizo reír mucho y la cual disfrutaron los dos por igual. Al terminar la misma, los dos abrazados conversaron sobre los planes de trabajo que el tenia, razón por la cual al día siguiente, se presentarían en la empresa, ella para solicitar el otro mes de vacaciones y el para reincorporarse porque esa misma semana le tocaba viajar, aún no se había decidido a donde primero.
Ella, estaba algo preocupada por su traslado que el comenzaría a tramitar mañana mismo, para que trabajara directamente con él y lo cual se haría efectivo, una vez culminen las vacaciones de ella. Esto era algo que aún no había tratado con su familia. Los dos comenzando con un juego de almohadas terminaron esa noche amándose como siempre hasta alcanzar los dos su plenitud.
- Al día siguiente, Lolimar llama a su hermano y le informa… ya entregue el sobre, me garantizaron te llegara de una a dos de la tarde.
- El… ok, ya estoy aquí… en mi oficina… llegue hace rato, al parecer nadie sabe nada sobre mi matrimonio con Mariangel o aun lo están asimilando y sonrió con su hermana.
- Ella… cuida mucho tu matrimonio de chisme y envidiosos; mira como termino el mío.
- El… por eso quiero sacar a Mariangel de aquí, ya estoy haciendo los trámites legales, cumpliendo las formalidades de rigor para que continúe de vacaciones, así me la puedo llevar conmigo a este viaje, para que cuando retornemos se incorpore, pero, a mi oficina en Caracas, de tal manera, que al pertenecer a mi equipo, debe viajar conmigo siempre. Mientras busco la forma de mantenerme en el país y dedicarme a ella y a mis hijos.
- Ella, me parece excelente hermano, te deseo lo mejor e igual a mi cuñi.
- El… ya le aviso para que venga después de las dos a verme e ir juntos a recursos humanos a tramitar sus vacaciones.
- Ella…que todo te salga conforme a tus deseos y gracias por lo que puedas hacer por mí.
- El… quédate tranquila que eso es asunto mío, yo te resuelvo.
Al terminar de hablar con su hermana se dedicó a realizar su trabajo y a tramitar las vacaciones de Mariangel, tenía ya todo listo para hablar con la Gerente de Recursos Humanos, pero la esperaría.
En tanto, en Caracas Lolimar hablo con su abogado y le solicito seguir con el trámite del divorcio, pero ahora de mutuo acuerdo. Él le dijo que no había problemas, que haría una reforma al escrito de demanda y así lo tramitarían más rápido. Él le avisaría cuando esté listo para que los dos asistan al tribunal y lo firmen. Ella totalmente de acuerdo con esto, le solicito que le avise cuando tenga todo listo.
Ella habla con su mama sobre la decisión tomada y su mama le dice, has lo que te dicte tu corazón, escúchale. Las dos ya más tranquilas porque incluso Euro siempre les preocupaba porque él vivía como un ermitaño, siempre solo, pero ahora ya tenía una nueva familia con quien compartir.
Siendo las dos de la tardes, Mariangel entra a la empresa, se dirige directamente a su oficina y saluda a su personal.
- Su adjunta Marisol, se levanta y la saluda cariñosamente, echándole broma… te ves hermosa, te ha sentado de maravilla el matrimonio.
- Ella sonriendo y afirmando las palabras de esta le contesto… soy feliz, gracias a Dios.
- Gloria y Andrés también se acercan y la saludan con mucho cariño, jefa, ¡está muy hermosa!
- Ella… gracias, les soy sincera, nunca pensé que el matrimonio me daría tanta felicidad.
- Andrés… jefa, es que el gran jefe indio, se ve que se muere por usted, cuando el personal de protocolo lo comentaba, en aquellos viajes que hicieron, yo pensaba que exageraban, pero no es la verdad, el jefe la ama y anda bien enamorado de usted.
- Mariangel sonriendo… pero te lo tenías callado, nunca me comentaste eso que decían…
- Gloria, porque pensábamos que eran exageraciones. Ya que ustedes se la pasaban peleando y discutiendo todo el tiempo y todos lo veíamos.
- Mariangel asombrada por estas confesiones no le quedo más que reírse… creo los dos estábamos luchando contra lo que sentíamos y volvió a reír.
- Marisol… Mariangel necesito conversar algunas cosas contigo… ¿me puedes dedicar 5 minutos?
- Ella… si, vamos porque mi marido me está esperando…
- Marisol cerró la puerta, es muy confidencial lo que te debo decir.
- Ella… dime ¿qué pasa?
- Marisol… es sobre Luz Marina, yo sé que es tu mejor amiga, pero me hizo una mala jugada, pretendía sacarme para quedarse con el puesto…
- Ella… ¿Cómo así? Marisol, le cuenta muy brevemente lo que había ocurrido e incluso la información que estaba desapareciendo de ahí de la oficina, por lo que hubo que montar cacería y así fue como la agarraron saboteando su trabajo. Mariangel, totalmente asombrada, se quedó muda por unos instantes… luego comenta, no sabía nada, porque nadie me informo sobre esto, pero últimamente algo me hacía dudar de ella, por eso no quise invitarla a mi boda. En mi gran día solo quería tener junto a mí a las personas que son sinceras conmigo, que me aprecian de verdad y se alegran de mi felicidad, como ustedes tres… Gracias Marisol
- Marisol… a mí me pareció raro no verla en tu boda. Sé que la trasladaron pero no sé exactamente a donde, por favor cuídate de ella.
- Ella… gracias Marisol, si lo tendré en cuenta.
- Marisol… ella antes del traslado anduvo muy amiguita de Gian Carlos, el inversionista extranjero y recuerdo que hace poco ella estaba preguntando por tu dirección para enviarte algo. ¿Qué era? No sé, pero debes cuidarte.
- Ella… gracias Marisol, mil gracias. Tenía a mi propio enemigo antes mis ojos y no lo veía. Sorpresas que da la vida. Bueno Marisol ahora si te dejo porque Euro tiene rato esperándome. Te diré a que vine… voy a alargar mis vacaciones por un mes más. Como él es quien lo debe autorizar, ya es un hecho, prepárate muy bien, para que de esta sustitución, mi cargo sea tuyo…
- Marisol… ¿te vas?
- Ella… sí. Euro me traslada a su oficina, por favor esto es grado 33, nadie lo debe saber aún. Como yo soy la titular soy quien debe recomendar a quien me sustituya ¿adivina a quien voy a postular?
- Marisol, abrazándola y agradecida con ella, le dice… gracias amiga, gracias.
- Ella… te deseo el mejor de los éxitos. Por lo que me contó Euro, no me reintegro aquí, sino en la Capital al regresar de viaje con él.
- Marisol… te deseo lo mejor, te lo mereces, por ese extraordinario corazón, por todo tu apoyo y colaboración con todos, no solo con nosotros tu equipo. ¡Éxitos, amiga!
Y así Mariangel salió de su oficina, se despidió de sus asistentes y colaboradores y camino a paso seguro hacia la Oficina de la Superintendencia donde Euro la estaba esperando. Al llegar a sus oficinas, la puerta estaba abierta, el al verla, se levantó de inmediato de su silla y camino hacia a ella, tomándola por la cintura y dándole un beso delante de todo su personal. Mariangel se sonrojo y él sonrió feliz, de ver como aun se sonrojaba… la tomo de la mano, mientras buscaba los documentos que llevaría a recursos humanos. Ella, saludo solo diciendo… buenas tardes.
Los dos salieron de la oficina y el caminando con ella abrazada a él, le echo bromas por el sonrojo que aún tenía en su rostro.
- Ella… me tomaste por sorpresa, no espere hicieras eso delante de tu personal
- El… quiero gritar al mundo entero que te amo y que eres exclusivamente mía.
- Ella… si a ver vamos, creo yo también buscaría lo mismo, marcar mi terreno. Aunque según tú, ya lo había hecho…
- El riéndose y mostrando una felicidad que realmente sentía entro al departamento de recursos humanos, fue directamente a la oficina de la gerente, la saludo y le entrego los documentos, pidiéndole le diera curso hoy mismo, porque ella no se reintegra, ya que nuestra luna de miel la disfrutaremos en mi próximo viaje, que arranca este miércoles, ya lo comunique a las autoridades respectivas, aquí tienes el visto bueno, del máximo jefe.
- La gerente… caramba jefe no sabía que se había vuelto a casar…
- El… no, no me volví a casar. Ahora si me case, porque me case por todo y con todo y sonrió, mostrando una sonrisa que reflejaba la alegría, gozo y dicha que sentía.
- Mariangel... toma, aquí está la solicitud firmada por mí.
- La gerente… gracias, ya la tramito, por favor siéntate mientras la hago.
- El… mi amor a lo que te la entreguen me la llevas, necesito pasarla por fax al jefe.
- La gerente… dame unos minutos Euro y ya la hago, ok.
- El… gracias. Mariangel te espero en la oficina…
- Ella… si ahí estaré.
- La gerente… ¿cómo te va? Se te ve muy bien Mariangel, es más estoy asombrada de la Mariangel que estuvo sentada frente a mi hace un mes y la que tengo hoy, son dos personas totalmente distintas. Estabas muy demacrada, agotada, realmente cambiaste mucho, pero te ves espectacular.
- Ella… gracias, debe ser el amor lo que me tiene así.
- La gerente… entonces te felicito doblemente, por tu matrimonio y por tu bienestar.
- Mariangel… gracias por tus congratulaciones…
La gerente, se concentró en la solicitud, lleno todos los recaudo, armo nuevamente el expediente y aviso a nomina para que le hicieran el deposito de las respectivas cantidades. Una vez hecho esto le entrego el recibo de sus vacaciones a Mariangel, quien muy complacida le agradeció el favor.
Ella llega nuevamente a la oficina de Euro, donde es atendida de inmediato por su secretaria, quien le indica, que puede pasar, que su esposo está atendiendo una llamada de la Capital. Mariangel le dio las gracias...
Al entrar, Euro ocupado recibiendo unos documentos por fax y atendiendo una llamada, le hace una señal para que se acerque a él. Ella lo hace y el pide le pase los documentos que están llegando vía fax. Ella los agarra y se los entrega en sus manos. El escuchando atentamente a alguien, le roba un beso y le guiña un ojo, por lo que ella sonríe, mientras espera él se desocupe.
Euro, responde un poco alterado a la persona con quien habla, mientras lee la información que recibe… porque te arrepientas no se resuelve todo… en todo caso la decisión es única y exclusiva de mi hermana, no me voy a meter en eso, la respeto mucho, para opinar donde no me ha pedido opinión. Lo siento… eso debiste pensarlo primero. Para nada parecido… ok. Mira Gerardo, estoy muy ocupado, hay alguien demasiado importante para mí, esperando termine esta llamada, así que te voy a colgar. Lo siento y colgó.
- Mariangel… ¿es el esposo de Loli?
- El… si, le tendieron una trampa y cayo redondito y ahora que sabe la verdad y perdió la mujer de su vida, está llamando para que lo ayude. No obstante, haber comprobado que dice la verdad, no lo voy a ayudar. Loli ha sufrido mucho por su culpa.
- Ella… lo siento y tú hermana ¿qué dice?
- El… por sus palabras, ella lo perdonara, pero no tan fácil.
- Ella… me alegro por Lolimar, porque debe ser muy triste, que en tan poco tiempo fracase un matrimonio.
- El… así es mi amor. Bueno, ahora a lo nuestro, ¿ya listo señora Ferrer sus próximas vacaciones?
- Ella… siiii