Capítulo 19. El noviciado de Mariangel…

4984 Palabras
Al día siguiente, siendo las cuatro y treinta minutos de la tarde, Euro y Mariangel llegan al aeropuerto donde estaban siendo esperados por el avión oficial que los llevaría a Bogotá Colombia. Ella iba muy elegante y bella, tomada de la mano de su marido. Al subir al avión  el Capitán y las azafatas de vuelo los reciben, dándole la bienvenida a él y a su esposa. Euro los saluda y les da las gracias. Al entrar a  la cabina de pasajeros, las primeras butacas, estaba apartadas para ellos. De frente a estas había un cómodo sofá para recostarse. Euro decidido a terminar lo que había originado sus problemas, saca de su maletín el estuche con la joya. Mariangel, solo observa, que el camino en sentido contrario a donde ella se encontraba. Al ubicar a Gian, quien iba solo, lo saluda y se sienta a lado, le hace entrega del estuche y le informa, Mariangel es ahora mi esposa, la joya que ella luzca solo puede ser regalada por mí. Así que gracias por tu gesto hacia ella. -      Gian… caramba Euro, no sabía te habías casado con ella, te deseo lo mejor. ¡Felicitaciones!. Si me permites, desearía saludarla y felicitarla personalmente. -      Euro… si no hay problemas, vamos. -      Gian… entonces fue ella la que se enfermó ayer… -      Euro… sí… en la mañana no se pudo levantar de la cama con mareos y mucho malestar. -      Gian… a caramba amigo, sera que ya está de encargo… -      Euro… no,  no creo. -      Gian… me alegro y los felicito sinceramente. -      Euro… gracias. Al llegar justo a donde ella está, como estaba con los ojos cerrados,  le pregunta ¿Pasa algo, mi amor? ¿Cómo te sientes? -      Ella… abre los ojos, le sonríe y le dice… nada mi amor, estoy tranquila, me siento muy bien. -      Él le dice… Gian, quiere saludarte… -      Ella… mira detrás de él y le sonríe a Gian, diciéndole, hola ¿Cómo estás? -      Gian… bien. Me entere ayer que la esposa de Euro se había enfermado, pero no imaginaba eras tú… -      Ella… si estamos recién casados. Me lanzo el lazo y me amarro definitivamente. -      Gian… mis más sinceras felicitaciones a los dos, les deseo lo mejor… -      Ella… gracias e igual te deseamos lo mejor para ti. -      Gian… se te ve como un poco cansada, creo que te haría mejor recostarte en el sofá. Euro, sé que me dijiste que las únicas joyas que tu mujer llevaría serían las que tú le regalas, pero esta joya, fue comprada para ella… sin ninguna intención de trasfondo, te insisto que se la dejes. -      Ella… gracias Gian, pero a pesar de ser muy bella, no es de mi gusto, no me gustan las cosas muy ostentosas. Ella dirigiéndose a su marido, mi amor, me voy a cambiar para el sofá, necesito descansar un rato. -      Gian… sintiéndose que estaba de más, pide permiso y se retira, deseándoles muchas felicidades. -      Mariangel y Euro… gracias -      Una vez que Gian se retira, Euro besa a su mujer en agradecimiento a sus palabras y apoyo. Mariangel se estremeció y le dijo muy bajo,  mi vida tengo mucho mareo y nausea, ¿tú crees de verdad que esas pastillas me protegieron? -      Euro… mami, no soy ginecólogo, a menos que sea efecto secundario de las pastillas ¿Dónde las tienes? -      Ella… en mi bolsa, por favor revisa, si estos son efectos normales. -      Él se levanta y busca en el bolso de ella, las pastillas, estas traen unas indicaciones… las cuales lee y consigue entre los efectos: trastornos depresivos, mareos, sudoración, náuseas y otros síntomas que están más relacionados con la experiencia vivida el día anterior. -      Ella… no me digas que pueden ser efectos de la pastilla... -      El… al parecer, hoy no la bebas y mañana hablamos con el ginecólogo ¿te parece? -      Ella… ok. Tengo mucho sueño. -      Él duérmete mi amor, descansa. ¿Quieres comer algo? Aquí te traje tus clásicos… galletas, chocolate y aquí en el termo tienes jugo muy frío. -      Ella… mi vida tu vales mucho más de lo que pesas. -      El… eso ya lo sabes… y los se sonrieron... Mariangel una vez que se comió las galletas, se quedó dormida, apoyando su cabeza en el pecho de Euro, donde ya se le estaba haciendo costumbre dormir. El contemplando su belleza, aun se sentía preocupado, porque no estaba en sus planes inmediato ser papa, la quería disfrutar por más tiempo, sin compartirla con nadie. Pero si estaba embarazada, a pesar de todo sería una dicha inmensa, solo que en vez de un hijo, tendría dos, porque no se imaginaba a Mariangel embarazada, enfrentando estos cambios y con tanta malcriadez. El, la mira y sonríe. Cerrando sus ojos, se imagina a Mariangel embarazada y esto le produce una sensación extraordinaria y muy agradable. Hasta ahora no había tenido estos pensamientos de querer ser papa, pero si así lo dispuso Dios, bienvenido sea. Al mirar la hora en su reloj, observa que falta menos de una hora para llegar a su destino. Relajado totalmente y sin moverse para no despertarla, el espera sea ella quien despierte.  A la hora exacta, el Capitán anuncia  que se aproxima el aterrizaje por lo que solicita a los pasajeros ajustar su cinturón. Justo en ese momento ella despierta, y se sienta en su butaca para ajustar su cinturón. Tomados de las manos contemplan por la ventanilla las luces del aeropuerto y el aterrizaje. Ya listos para salir, él le pregunta… -      ¿Cómo te sientes? -      Ella… excelente, mi amor. -      El… ponte el abrigo, hace mucho frío. Ella se lo pone y bajan juntos. Detrás de ellos, venia Gian Carlo… quien los observa y lamenta haberse equivocado tanto. Los dos suben al bus que los recoge al pie del avión, para trasladarlos hasta la sede del aeropuerto, donde los están esperando para llevarlos al hotel. En el aeropuerto, Gian Carlos se despide de ellos. Euro la toma del brazo, sale con ella y el resto de los pasajeros hacia el bus que los espera. En este país, Euro vino a reuniones de negocios e intercambio comercial, simplemente preparando el terreno para cuando venga el presidente de la compañía, pueda firmar los contratos que a bien tengan. Estuvieron tres días, en los cuales a Mariangel le pego mucho el frío, pero aun así, disfruto y salió a recorrer lugares turísticos e históricos de la capital, en compañía de su esposo. Luego siguieron a Ecuador, Chile, Paraguay,  Argentina y Brasil, donde cerrarían esta gira de negocios por Sudamérica. Partiendo posteriormente a Costa Rica, República Dominicana y México. Países en los cuales Euro saco tiempo para compartir con ella. Mariangel, se recuperó rápidamente del problema presentado, al parecer todo lo que había vivido  fue producto de las pastillas, por lo que un médico que la vio en Chile le cambio el tratamiento y con eso ella se volvió a sentir extraordinaria. En todo caso, con esto comprendió, cuanto y como la ama su marido, quien se dedicó a ella en cuerpo y alma, aparte del trabajo que vino a cumplir. Con una gira totalmente exitosa y muchos convenios en puerta, ellos retornan al país el 13 de mayo, y cuyo destino de llegada es la Capital.  Al pisar suelo venezolano, Euro y Mariangel se despiden de la tripulación, agradeciendo altamente todo su apoyo y colaboración. En el aeropuerto, su hermana Loli, los espera… ellos felices del retorno, suben a la Camioneta de Lolimar, quien los lleva primero a casa de su mama, quien los estaba esperando para verlos nuevamente. Ellos felices le entregan unos presentes que compraron en sus recorridos por los distintos países, al igual que a Loli. Su hermano, dejando a Mariangel conversar con su mama se aparta un poco con Lolimar y le pregunta que ha pasado con Gerardo, ella responde… -      Anda en plan de conquista, me firmo la nueva demanda, ya está por salir el divorcio… -      El… pero tu ¿Cómo estás? ¿Cómo te sientes? -      Ella… excelente, hermano, volviendo a vivir mi época de noviazgo, esperando, cual sera la sorpresa de hoy. -      El… con razón, esa mirada tan brillante, esa sonrisa, tu cambio en general, hasta creo has perdido peso ¿estás a dieta? Te ves bellísima. -      Ella… esa es la idea, hermanito. -      El… me alegro mucho por ti. -      Ella… y ahora tú, dime ¿Qué ha pasado con Mariangel? Aunque te diré que la veo más hermosa, segura y confiada que nunca. -      El… así es. En Chile la lleve a un ginecólogo y obstetra muy conocido allá, le explicamos todo, le hizo una serie de exámenes y él nos convenció todo ese episodio que vivió ella, fue producto de las pastillas. Aunque déjame decirte, que me ilusione mucho pensando que sería padre. Eso nunca me había pasado. Así que voy a aprovechar los resultados de esta gira, para pedir cambios y si no lo dan dedicarme de lleno a mis negocios y los de la familia. -      Ella… espectacular hermanito. -      Mariangel acercándose a ellos, abraza a Euro por la cintura y le pregunta… ¿Cuándo nos vamos? Me siento cansada. -      El… ya mi amor, ya nos vamos, solo quería saber que ha pasado entre mi hermanita y el dueño de su corazoncillo. Los tres sonrieron. -      Lolimar, abrazándola le dice… me alegro estés tan bien, te ves muy bella. -      Mariangel… gracias cuñi, eso se lo debemos tu hermano, sus cuidados y mimos que me fascinan. Y diciendo esto lo besa en la nariz. -      El… vamos pues, despidámonos de mami. Así hicieron. Al llegar al penthouse observan como todo esta impecable no parece haber estado cerrado por un mes. Mariangel, se ducha y se cambia para dormir cuando Euro entra con un regalo para ella. -      Ella… riéndose y ¿esto? -      El… ábrelo… -      Ella, lo abre y es una joya como la que le había enviado Gian, pero sin tanta ostentación, es mas era una piedra en solitario con un tejido espectacular, bellísima. Ella, asombrada le pregunta ¿Por qué? -      El hace dos días cumplimos un mes de nuestro matrimonio civil y ayer un mes de nuestra boda eclesiástica… como la tenía aquí en el penthouse no te lo pude entregar. -      Ella… papi, esta bellísima, gracias… -      El… este sábado tendremos una recepción donde quiero que lo luzcas, aunque, tú eres la joya. Estará mi ex y algunas mujeres con las que de una u otra forma estuve involucrado. Por favor, te quiero como estas, serena, calmada, segura de ti y de lo que siento por ti, te digan lo que te digan. -      Ella… ya me estas asustando (lo dijo sonriendo)   -      El… espero que lo tomes así… como chiste. Si no estuviera tan seguro de ti, no iría, pero no quiero desairar a  quienes apreciándome sinceramente lo organizaron. -      Ella… ok. Me estrenare uno de los trajes de noche que me compraste en este viaje. -      El… perfecto. Busca el que más resalte la joya. En todo caso mami y Lolimar irán con nosotros. -      Ella… perfecto. Es más llamare a Loli para que me ayude a elegir. -      El… dándole un beso en la frente se acostó primero que ella. Se veía cansado. -      Ella… hasta mañana mi amor que descanses, voy a la cocina a buscar agua para tomar un calmante porque me está doliendo mucho el vientre… -      El… ya te toca tu periodo menstrual -      Ella… si, pero no sé porque me está doliendo tanto. -      El… si te insiste el dolor, por favor, llámame, y veremos que hacemos… -      Ella… riéndose, duerme tranquilo y descansa. Mañana debemos trabajar -      El… si Ella se tomó un calmante y se acostó. Le costó mucho conciliar el sueño, no sabía porque, pero tenía como un mal presentimiento. Levantándose y rechazando todo pensamiento negativo se encerró en el baño a orar. Siempre fue mujer de fe, no iba a dejar que los malos pensamientos se apoderaran de ella. Así que leyó un rato la Biblia, hasta que se sintió mejor. Volvió a la cama y se acostó retirada de Euro, por si persistía el dolor y debía levantarse nuevamente de la cama, quería el descansara porque entre ella y el trabajo le dejaron poco tiempo para el descanso. Mariangel se durmió y al otro día, su marido a besos la despierta para irse a la empresa. Ella con una sonrisa, le da los buenos días,  y se levanta para ir a su primer día de trabajo con él. Los dos desayunan y salen listos para iniciar su nueva vida juntos y de las manos, el uno apoyado en el otro. Al llegar a la empresa Euro saluda y los dos suben directamente a la oficina de él. Mariangel se quedó asombrada del lujo que en estas había. Ella camina junto a él, quien va saludando a todos a su paso. Euro era un hombre de mucho  poder. La secretaria de Euro, era como una mujer alta, muy bella con un cuerpo extraordinario e igual sus tres asistentes, ellas están en la antesala que da a su oficina, la cual para Mariangel era todo un centro de operaciones en cuanto a equipos de tecnología se refiere y ahí adentro están precisamente las personas con las que ella estuvo en contacto durante el mes de viaje, por lo tanto aquí si se sintió en confianza y en ambiente familiar. Todos la recibieron con un fuerte aplauso y dándole la más cordial bienvenida. Una vez adentro, Euro observo que se habían hechos arreglos en su oficina, en cuanto a la incorporación de un escritorio y todo su equipo para Mariangel, pero no estaba todo completo. El llamando a su secretaria y asistentes, las hizo venir a su Despacho… Ellas todas asistieron de inmediato a la oficina. El tomando a Mariangel por la cintura, les dijo… les presento a mi esposa María de los Ángeles  Pérez de Ferrer, trabajara conjuntamente conmigo aquí en la Superintendencia y Vicepresidencia. Estoy a la espera de su nombramiento para que se oficialice su cargo, así que les agradezco toda la ayuda y apoya. De hoy en adelante, ella se encargara  de todas las decisiones relacionadas con mi tiempo de trabajo y un poco en broma, de mis descansos. -      Por los rostros que observo Mariangel, la noticia causó sorpresa y nada gratas especialmente a su secretaria. Euro, dándose cuenta de esto, le pregunto a su secretaria ¿alguna pregunta Sugey? -      Esta… no señor, todo está claro, solo que no sabía que la nueva incorporación venia por mi puesto… -      El… no Sugey mi esposa no viene por tu puesto, ella es más que eso. Ella viene de la Gerencia de Investigaciones en el Zulia, fue la autora de la propuesta de donde salieron las nuevas inversiones que estamos realizando con capital extranjero. Así que va mucho más allá de contestar teléfono, hacer una agenda o archivar documentos. ¿alguna otra pregunta? -      Ella… ninguna señor. Y mirando a Mariangel, le dijo a sus órdenes señora -      Mariangel… gracias -      El… ven mi amor, vamos para que conozcas todas las instalaciones… -      Mariangel… como digas… El, a pesar de todo el trabajo que traía, prefirió hacer este recorrido con ella para que todos se enteraran de una vez, quien era ella. Así fueron visitando, los departamentos más importantes, porque según él le contó, todo el edificio eran oficinas de la empresa. La secretaria de Euro, estaba muy enojada por el trato que recibió de parte de él, delante de todos. A Euro, también le disgusto tratarla así, pero tenía que marcar la diferencia, sino querrán apabullar a Mariangel y eso no lo iba a permitir. Sugey pensando en vengarse, apenas tuvo la oportunidad llamo a la última conquista de Euro, antes de casarse, quien le había pedido, apenas el regresara de viaje le avisara. Esta la llamo y le hizo saber que en ese momento se encontraba ahí en su oficina, que por favor no la vendiera porque le podía costar su puesto. Está satisfecha con la información colgó y se preparó para conocer a su rival. Porque no le iba a dejar el camino libre a Euro para que disfrutara de un matrimonio, que hasta donde ella tenía conocimiento, él nunca le hablo de tener un compromiso con alguien. La mañana se fue muy rápido, Mariangel trabajando directamente con él, le ayudo a ordenar todo el trabajo que había traído e incluso el que había realizado antes de tomar sus vacaciones con ella. En la hora del almuerzo, el, la invito a comer en un restaurante cercano. Para que de paso ella conociera también la zona, y lo que quedaba cerca. Al montarse en la camioneta en la besa y le da las gracias por su ayuda. Cuando están en el restaurante, Euro, recibe una llamada del presidente de la compañía, quien le informa que ya puede realizar todas las gestiones pertinentes porque ha sido autorizado el ascenso de María de los Ángeles Pérez Romero. El agradece a su jefe el favor concedido. -      El llama al mesonero… por favor tráeme una botella de Champan… -      Mariangel lo mira sonreída y le pregunta… ¿Qué noticia tan buena recibiste? Que tienes un brillo especial en la mirada como cuando me haces el amor… -      El… eso está pendiente apenas lleguemos al penthouse y le lanza un beso -      Ella… esperare la botella para brindar contigo… -      El… así es… -      Al llegar el mesonero, el descorcha la botella y se derrama parte de la bebida… el retirándose de la mesa para no ensuciar su pantalón, llena la copa de ella y luego la de él, cambiándose de silla, sentándose justo a su lado le informa… acaba de llegar tu ascenso, eres la Directora de Investigaciones para la Superintendencia… salud mi amor… se te ira extraordinario. -      Ella, feliz, brinda con él… salud mi amor… que te propones que no logras -      El… es constancia, persistencia y paciencia porque llegara o como dices tú, solo hay que soñar y esperar, nunca debemos dejar de soñar… a tu salud mi amor… -      Ella… es un compromiso, espero estar a tu altura… -      El… ya lo estas… ¿Cómo te fue durante este mes? -      Ella… excelente me pareció divertido todo lo que hicimos… -      El… como a mí, porque a lo que hacemos le ponemos amor… componente esencial para que todo  fluya. Ellos celebraron el ascenso, por lo que se tardaron más de lo debido, así que al llegar, Euro, observo como Michell salía del estacionamiento… Él se detuvo en el estacionamiento, para distraer a Mariangel mientras aquella salía, para evitar se pudieran encontrar en la empresa y armar un escándalo. Aunque él estaba seguro su mujer no era de ese estilo, pero la otro sí. Al salir del vehículo el, la toma de la mano y entra con ella dirigiéndose al área de los ascensores, donde utiliza el de uso exclusivo para él. El cual tiene acceso directamente a su oficina. Al entrar, todos lo miran como intrigados y el los llama para darles las buenas nuevas, les presento a la nueva Directora de Investigaciones para la Superintendencia. Desde mañana ese cargo necesito lo identifiquen en la puerta, debajo del Superintendente, además que necesito sea visible en el escritorio de Mariangel. El encargado de esto, le dijo… listo jefe cuente con eso mañana temprano, ya doy la orden para que se cumpla tan cual como me lo ha pedido. Ellos siguieron trabajando y desde ese momento Mariangel comenzó a desarrollar sus funciones, asignándole Euro a uno de sus asistentes, para que trabajara inicialmente con ella. Así transcurrió toda la semana. En las reuniones donde él debía participar, ella era la invitada, para ser presentada como la nueva Directora y obviamente, como su esposa. Mariangel, llamaba mucho la atención y de esto se dio cuenta Euro, quien empezó a sentir algo de celos, cuando se le acercaban para felicitarlo por la bellísima esposa que tenía. Mariangel se caracterizó por mantener la distancia con el personal, lo mismo que había hecho en el Zulia, ante el acoso de quienes quisieron aprovecharse de su juventud e inexperiencia. En esto ella era experta y a él, ese trato le fascino. Paso la semana, a pesar que fue dura al inicio, ella toreo todas las situaciones que se le presentaron. Le faltaba ahora, la reunión que le había dicho Euro y llego el día para esto. La ventaja es que iría acompañada de su cuñada y su suegra. Consultando a Lolimar sobre el traje que se pondría esa noche,  las dos estuvieron de acuerdo en que usara un vestido beige, de un diseñador exclusivo, que hacia resaltar la joya que él, le había regalado, combinado con unos zapatos de tacón alto del mismo color. Lolimar la llevo a que su maquillador y estilista, realmente Mariangel se veía muy hermosa. Euro al verla, se sentía muy orgulloso de la mujer que había elegido y así se lo hizo saber… -      Ella… tengo un poquito de susto, no te voy a mentir, pero si tu estas a mi lado toda la noche, no habrá problema. -      El… voy a estar a tu lado, en este gremio hay mucho buitre y no deseo dejar que alguien se te acerque… -      Ella… ni yo a ti… es una advertencia… -      El, riéndose… no necesitas amenazarme… tu desde que me conociste marcaste tu terreno. -      Ella… si… bueno ya estamos listos -      El… estoy esperando me llame Lolimar -      Ella… ah ok. Acercándose a él, lo beso… -      El tomándola de la cintura y acariciando su espalda desnuda le advirtió si me sigues provocando… así… no vamos a salir ninguno de los dos de esta habitación. -      Ella, retirándose de él, le dijo de forma muy categórica, no a ese evento vamos a ir, porque quiero conocer donde tú te mueves y con quienes… -      El… mami, ese era mi ambiente, antes de ti… -      Ella… lo sé. En eso repica el celular de él, era su hermana quien acudiría con Gerardo, quien se había ofrecido a llevarlas. El riéndose, solo respondió Ok. -      El… adivina… -      Ella… no se… -      El… Gerardo llevara a Loli y a mami… y soltó una fuerte carcajada, te recuerdas… yo sabía, Loli, va a volver con el… -      Ella… pero mi amor, ella sigue enamorada de él. -      El… eso yo lo sé, pero se lo dije antes de irnos de viaje y me dijo que no,  que se quería divorciar, porque no se la iba a poner tan fácil y volvió a sonreír… vamos mi reina, que deben estar los coyotes esperando las presas para caerles encima… -      Ella… ahora falta que nos dejemos comer. Mentaliza, vamos a divertirnos, a disfrutar, bailar y relajarnos de esta semana de trabajo. Así que bailaremos sin prestar oído ni atención a lo que no nos interese. -      El… ok, como digas mi reina. Y salieron tomados de las manos. Recorrieron media ciudad, porque el lugar estaba retirado de donde ellos vivían, que era una zona exclusiva… Al llegar al lugar, ellos ven en la entrada escrito con adornos y luces sus nombres. Euro, con ella de la mano entra al gran salón, donde son recibidos con un fuerte aplauso… el totalmente sorprendido del acto, les dio las gracias, tanto el como Mariangel fueron conducidos a una mesa central, donde ya estaban Leticia, Lolimar y Gerardo. Mariangel los saluda con un beso y un abrazo, salvo a Gerardo a quien simplemente le da la mano. Ellos son ubicados en los puestos centrales de la misma, donde incluso había un pastel de boda. Ellos lo miraron y sonrieron. El presentador del evento, dio inicio al mismo, proyectando una película con fotos de los dos niños, adolescentes, cuando ingresaron a la empresa y sus fotos más recientes en el último viaje, donde evidenciaban la dicha y la felicidad que los dos sentían. Ella asombrada, le pregunto a él… -      ¿Cómo obtuvieron esas fotos? -      El… ni idea mami… Yo entre muy joven a la empresa, porque fui absorbido por ellos gracias a mi promedio al graduarme. Y son las primeras fotos que viste, estaba muy delgado. Es más ni remota idea que esas fotos las tenga alguien en la empresa… aunque ya va mami… Déjame preguntar… se levantó y pregunto a su mami ¿tu facilitaste esas fotos? -      Ella… no, mi vida, yo también estoy asombrada, porque algunas de esas fotos no las tengo… -      El… este es un buen trabajo… Al sentarse al lado de Mariangel, le respondió, no son de mami, así que tampoco deben ser de tu mami las que mostraron tuyas.  -      Ella… y entonces ¿cómo las obtuvieron? -      El… ni idea… bueno hemos venido a disfrutar y esa música que está rodando me fascina… -      Ella… a mí también. Cuando se van a levantar, Mariangel lo detiene y le pide… espera van a anunciar algo… El locutor, llamando a los esposos a la tarima, los invita para el primer baile en su honor, Mariangel y Euro, van contentos camino a la tarima donde esta una orquesta, la cual está esperando instrucciones para tocar las canciones que los enamoraron,  una vez ellos participaron cuales eran, comenzaron a tocarlas y como eran las de modas, la orquesta la tenía dentro de su repertorio, por lo que fueron cantadas también. Ellos cumpliendo lo que habían dicho antes de salir, disfrutaron el escuchar sus canciones y poderlas bailar. Euro nuevamente canta al oído de Mariangel quien fascinada disfruta de la misma. Luego de concluida las canciones que los enamoraron, la orquesta comenzó a tocar sus propias canciones  y con ello, los invitados se unieron al baile, entre ellos Lolimar y Gerardo. La velada fue muy especial y emotiva, porque ellos se dedicaron a disfrutarla ahí en la pista, para no dar lugar a que alguien les amargara la noche. Hubo un momento de descanso de la orquesta, la cual aprovecharon Mariangel y Euro, para agradecer a todos los organizadores del evento por el éxito de la fiesta. Mariangel ya cansada bien entrada la noche, se sienta junto a su suegra y su marido. Euro, observa como algunos estaban pendiente de ellos, por lo que dice a Mariangel, si quieres nos vamos… los novios siempre se fugan de la fiesta, nosotros lo podemos hacer. Ella riéndose, como tú quieras, yo te apoyo. En eso, alguien se acerca a Euro, lo llama y le dice algo al oído. El riéndose, se dirige a la mesa, busca a Mariangel, y le dice vayámonos, ella de una vez se levanta y lo sigue… salieron y nadie se dio cuenta, el ubico su coche, se montaron y salieron de ahí… -      Ella como si hicieran travesura, suelta la carcajada… o sea, el cierre, ha sido espectacular… -      El riéndose con ella, le pregunta… mami ¿tu bebiste licor? -      Ella… no, tú sabes que no me gusta… -      El… pero está muy activa, no se… -      Ella… pedí lo mismo que bebía tu mami… -      El riéndose… mami bebe cóctel pero le agrega una copa pequeña de licor, siempre ha sido así. -      Ella… pensé era sin licor, con razón me sentía extraña, como rara, pero feliz -      El… tranquila, estás conmigo y ya veremos los efectos de esa combinación en tu cuerpo. -      Ella… ¿Qué harás? -      El… ¿Qué no haremos? Así llegaron al penthouse. Antes de entrar a su recamara Euro llama a su mama y le explica que se escapó con Mariangel porque estaban empezando a llegar personas no gratas, y prefería evitar por la tranquilidad de su mujer. El termina de hablar con ella y busca a Mariangel en la cocina quien estaba preparando unos sandwinch para los dos. El para ayudarla busca dos vasos para el jugo. Así suben a su recamara la cual, es tan grande como el apartamento de Mariangel en el Zulia. Ella coloca en una mesa que esta frente al sofá, la comida y el las bebida. -      Ella totalmente desinhibida se sienta en medio de las piernas de él y comienza a darle en la boca la comida… y le dice… tengo mucha hambre de ti -      El… y yo de ti, por eso, tenía demasiadas ganas de sacarte de ahí… lo que más me gusto, es como me seguiste y lo disfrutaste. Te amo Mariangel, con todo -      Ella… y yo a ti. Celebrando los dos en su intimidad su primer mes de casados, se amaron como nunca, hasta quedarse dormidos…    
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