Me encuentro en una de las tiendas de lencería probando me unos hermosos ligueros, me enamore de un liguero rojo de encajes totalmente transparente y lo quiero seguro si se lo muestro a Raúl se infarta. Con todo este ir y venir de estos meses estoy más delgada y mí cuerpo se ve mejor pues me me marcan más las curvas. Casi nunca estoy así porque lo confieso me gusta comer y no me registro a una buena comida, así que siempre tiento unos kilitos de más. Pero ahora no —Wooo amiga te ves como una modelo de revista, estás hermosa. Raúl se quedará inmóvil al verte así. ¡Llévatelo! —Me comenta Ambas salimos de la tienda con lencería nueva y con una sonrisa de oreja a oreja. Hace meses que no pasaba un día de compras con mi amiga sin preocupaciones. La llevo a su casa y me voy a la mía. Son l

