Capítulo 2

2648 Palabras
A las cinco de la tarde estoy llegando a una cafetería cerca del Englishten Garten, en su parte norte que es más transita que el sur. El enorme parque verde se expresa en su esplendor a esta hora, centeneras de personas lo transcurren y aunque de mi preferencia puedo decir que el sur me gusta más porque es más tranquilo y solo, suelo venir con mis padres seguido.  Este lugar es el primero al que mis padres me trajeron cuando recién llegue a Alemania con ellos; recuerdo haber pronunciado mis primeras palabras hacia ellos aquí.  Sonrío al recordar el rostro de ambos.  Parecían querer llorar cuando solo les dije que tenia hambre y quería comer aquí con ellos. Recuerdo a Luca tomarme en brazos y abrazarme al punto de casi asfixiarme. Tenía a penas cinco años pero puedo recordarlo con claridad.  Estacionó el coche frente a la cafetería, me estiro al bajarme y observo la nube negra que está pareciendo en el cielo.  —¡Que no llueva, por favor! —gruñó.  No suelo manejar en la lluvia, me pongo nerviosa y me salgo del camino.  Entro a la cafetería y ahí está Wilder tomándose una foto con su café. Me acerco a él e inmediatamente se pone de pie para abrazarme.  —Hola nena, estaba esperándote, creí que no vendrías por lo de ser miércoles y tú trabajo. —me abraza y besa sin la menor preocupación.  Nos tomamos una foto para su red social y seguido me ordena un Moccacino helado.  —Nena no se porque tus padres te tienen trabajando, eres millonaria y tienes la vida arreglada. —me dice mientras le toma una foto a mi café.  —Luca me quiere enseñar el valor del dinero. —me encojo de hombros.  Sobretodo después de gastar una pequeña fortuna en una pequeña fiesta: razón que les llevó a quitarme mis tarjetas y toda entrada financiera. No es que sea una chica rebelde pero solo aproveche el viaje de fin de semana de mis padres para invertir mi tiempo en una fiesta.  —Como sea, esta noche hay una fiesta en Thee Club, por supuesto que espero llevarte conmigo. Aremmi estará ahí con Dan, ¿te apetece? —ladeó la cabeza.  —Luca regresa de su viaje esta noche, Felix dice que quiere decirme algo así que no me fío de escaparme o pedirles permiso. —le doy un sorbo a mi moccacino.  Wilder da el grito en el cielo.  —¡Imposible! Nena, eres mi novia y espero poder presumirte conmigo en cada fiesta. Pasaré por ti a las nueve así que tienes que estar lista, hablaré con tus padres seguramente te darán permiso si saben que vas conmigo. —me rio sin evitarlo.  —Wilder tu y yo no somos novios, segundo mis padres preferirían encarcelarme antes de dejarme ir contigo a cualquier lugar. —se ofende de inmediato. —Bien, trataré de ir pero yo llegaré al lugar así que no vengas si mis padres te matan no pienso responsabilizarme.  Wilder comienza a refutarme en que mis padres no se dan el tiempo de conocerlo, en eso quizás tiene razón. El problema es que en cada lío que me he metido, Wilder ha estado en el marco y eso  a mis padres no les gusta nada, a Wilder le gusta la fiesta y a mi también pero entre los dos a él le gusta beber y hacer que el mundo lo sepa. Mis padres son personas importantes en la política de Alemania, por lo tanto meterme en algún escándalo los pondrá a ellos en evidencia de inmediato.  He tratado siempre de mantenerme en el buen camino y no ocasionar ningún incidente que pueda afectar la imagen de mis padres; ya que siendo una pareja masculina y con una hija adoptada, para la posición en la que están es bastante complicado no ser expuestos al ojo público. No es que seamos una familia rara pero el mundo todavía no acepta que algunas cosas son diferentes pero buenas. No me avergüenzo de mi familia, sería estupido cuando me han ayudado y querido tanto, para mi son mi única familia.  —Wilder tengo que irme ya, Luca estará aquí pronto y Felix me ha pedido que esté ahí para recibirlo. —me despego de él.  Wilder también es bastante expresivo. Repito, no somos novios pero si tenemos algo.  —Solo porque es mi suegro del que hablas, ademas ya está por llover así que mejor apresúrate. Te llevaría pero no puedes dejar tu coche aquí. —asiento.  Me despido de él con un beso que no tiene reparo de hacer largo frente a tantas personas. Me rio de él por las tonterías que me dice y le prometo asistir a la dichosa fiesta.  Me dirijo hacia mi coche, en efecto está por llover. Me pongo bastante nerviosa al conducir, y mi casa está un poco alejada de aquí en una casi montaña.  Conduzco saliendo del jardín inglés para incorporarme al centro de Múnich y así dirigirme a casa. En el camino recibo un mensaje de Félix diciéndome que Luca está por llegar y que se enfadara si no me ve ahí, también me dice que me apresure que ya está por llover.  ¡¿Acaso todos saben lo patética que soy manejando en la lluvia?!  Si es así tengo mis razones. Primero; en la lluvia no se puede ver nada, segundo; si la lluvia es muy fuerte tienes que manejar muy despacio. Tercero; cualquier animal o persona se te puede atravesar. Y hay muchas más razones, el aire acondicionado tiene que trabajar a la perfección o también estoy jodida. Por suerte los autos están en constante mantenimiento así que no me preocupo por algo así.  Pongo la radio escuchando cualquier tontería, no soy quisquillosa con la música pero también tengo mis momentos.  La lluvia no se hace esperar, por supuesto es un típico día de julio en Múnich. Disminuyó la velocidad cuando entró al valle que se dirige hasta mi casa, las arboledas se mueven de un lado a otro por el viento y eso solo le da una pinta más tétrica al paisaje.  —Si se te atraviesa alguien o algo solo tienes que acelerar. Artemis, escucha consejo. —me digo a mi misma.  Sin miedo al éxito, decido poner las luces de emergencia a medida la lluvia se hace mas pesada. Por suerte mi casa está cerca.  "PELIGRO PEATÓN A DOSCIENTOS METROS, DISMINUYE LA VELOCIDAD"  La voz saliendo de mi coche me anuncia qué hay una persona en el camino. Me muevo acercándome para poder observar pero no hay nada. Sin embargo disminuyó la velocidad.  "PEATÓN APROXIMÁNDOSE, DETÉN EL VEHÍCULO"  —Llévatelo Artemis, Dios sabra perdonarte. —murmuro para mi misma con cierto pánico. Logro ver una silueta aclarándose entre los cricos del auto. Como una tonta piso el acelerador aunque la vocecita del coche me indica que debo detenerme.  Alcanzó a ver a un tipo trajeado extendiendo la mano que al ver el coche acercarse trata de correr hacia un lado. Tomando conciencia de lo que sucede piso el freno con fuerza deteniendo el coche. Sin embargo, escuchó un golpe fuerte viniendo de afuera.  "SE HA DETECTADO UN MOVIMIENTO BRUSCO, ¿LLAMAR A EMERGENCIAS?"  Pregunta la voz del coche, maldición.  —¡Maldición, lo mate! —espéculo.  El pánico termina convirtiéndose en otro tipo de sentimiento culposo que jamás había sentido. Sin siquiera pensarlo, levanto el freno y salgo para ver a quien se ha plantado frente a mi coche.  ¡Dios, esta vez, ayuda a tu oveja perdida!  Me apresuro a rodear el auto sin importar el torrencial de agua que me cae encima. La silueta enorme de una persona yace extendida en el suelo. Esta boca arriba y puedo ver un chorro de sangre recorrer su rostro.  Uau.  Es un hombre bastante atractivo, su rostro parece el de un perfecto angel. Es rubio, barbudo y tiene un tatuaje en el cuello que puedo ver marcarse en su camisa humedecida.  Es perfecto.  ¿Eso es lo que te importa Artemis?  ¡j***r!  —Lo mate. Luca va a matarme. —es lo único en lo que puedo pensar.  No. No. No. No está muerto.  Me paso las manos por la cara tratando que el agua no me haga perder visión. Me acerco a su cuerpo que no se me para nada mal, el agua lo tiene todo empapado pero en definitiva es un hombre bastante perfecto.  —¡Oi! ¿Estas bien? Saldré contigo y contaremos esta hermosa anécdota. —trato de bromear, lo muevo con el pie pero nada.  Maldición si esta muerto.  —Agh. Dios. Una cosita te pedi, nada más. —continuo golpeándolo con el pie.  ¿Que debería de hacer?  —¿Llamó a Luca? No, no le llames. ¿A Felix? No, Artemis, tus padres te mataran.  La conversación que mantengo conmigo misma no resulta para nada alentadora.  —Piénsalo, Artemis, que haría un asesino en serie si estuviera en un caso como este. —me insisto con lo mismo. —En mi primer lugar, asegúrate que este muerto-muerto. —bajo para poder tocar su pecho.  Ufff...  ¡Durísimo!  Creo que estoy pasando por eso que llaman amor a primera vista.  —Agh, si eres mi amor a primera vista, ¿por que te mueres? ¿No te parece ilógico? Yo aquí mojándome, tu muerto tirado en el suelo y mis padres pensando en que estoy regresando como toda una jovencita bien portada. —ahora me pongo de cuclillas a la par de él. —Mis padres me matarán ¿por que te pusiste frente a mi coche? ¿Por que no elegiste otro? —me paso las manos por la cara jalándome el cabello húmedo hacia atrás.  Estoy aquí tirándome a la desgracia. —Ok. Lo he decidido, llamare a Luca. No sucederá nada, solo me matara y me enviara de regreso a Australia con los canguros y arañas. —saco mi móvil totalmente resignada. —No sucederá nada Artemis, solo tienes que decir "Papá mate a un hombre, pero sabes la vida solo nos pone cargas que podemos llevar.". Si... eso funcionara. —sonrío para mi misma.  —¿A quien mataste? —preguntan.  —¿A quien mas, a este... —me quedo a media palabra.  Suelto un grito que termina ahogándome por el agua. Me voy de espaldas cayendo al suelo, puedo ver como el hombre que hace solo unos segundos estaba muerto tirado en el suelo, ponerse de pie y comenzar a caminar hasta a mi.  Y... jodeeeeeer, ¡es enorme!  No. No. Lo que le sigue, es un tipo increíblemente gigante y aunque lo veo borroso por la lluvia no hay que ser sabio para evaluar lo gigante que es. ¿Es de la misma estatura que Luca? ¡Si que lo es! ¡Creí que en este mundo solo mi propio padre era enorme!  Asombrada por la presencia del hombre con traje oscuro totalmente empapado y con rostro celestial pero ensangrentad...  ¡Ensangrentado!  ¡Tiene sangre en la frente y esta viniendo hacia mi furioso!  Inmediatamente entro en el peor pánico de toda mi vida, retrocedo arrastrándome en el frío y húmedo suelo.  ¡Por que no deja de llover!  Ya ni siquiera esta lloviendo fuerte pero esto no debería de estar pasando.  —Levántate.  Una palabra, un torbellino que parece arrasar con todo lo que esta a su paso. La mirada que el hombre me dedica es de todo menos de una persona que esta dispuesta a perdonar. Me mira, me analiza y me aniquila.  —¡Yo no conducía el auto! Alguien mas... lo hacia pero se escapo... y yo me quede aquí para ayudarte y buscar asistencia. ¡Es un milagro! ¡Aleluya! —digo con todas las palabras atravesadas.  ¿Por que estoy mintiendo? ¡No acostumbro a mentir!  —Levántate.  Repite.  Me ofrece una mano para ayudarme y ponerme en pie. Le veo por unos segundos indecisa, este tipo...  Un momento... ¿escucho lo que estaba diciendo?  —¿Como te llamas? —pregunto.  El tipo me mira molesto.  Vale.  No es que lo quisiera matar a propósito. No, de hecho no quería matarlo solo entre en pánico porque de todas maneras nadie le dijo a él que se atravesara en el lugar donde yo iba pasando. Finalmente me pongo de pie, lastimosamente casi vuelvo a resbalar porque me termino doblando el pie.  —Agh, agh, demonios, maldición, maldita sea, j***r, la pu...  —¡Eh! Ya, ven aquí. —gruñe el tipo haciéndome callar con un gruñido.  —¡¿Qué?! ¡No, espera! —grito pero es en vano.  No se como lo hace pero el hombre tira de mi levantándome con un solo brazo. El movimiento fue brusco pero al mismo tiempo creo que trata de no golpearme.  Vale. Artemis, cálmate.  Me sujeto de sus brazos para no caer, pese a que esta todo mojado puedo sentir la fragancia que le envuelve. Le miro de cerca encontrándome con el tatuaje en su cuello. Es una especie de serpiente que sostiene algo, no logro identificar el dibujo por el agua que cae de una manera bastante sexy sobre él. Sin querer pero queriendo, aprieto sus antebrazos.  —Uau. —mascullo.  El tipo vuelve la mirada hacia mi con una muy mala forma.  ¡Sus ojos!  ¡Tiene una mirada verdosa impresionante!  Le sonrío totalmente embelesada.  —No tienes que cargarme puedo caminar hasta mi auto. —le digo. Hace caso omiso. —Sabes que esto no es algo que un extraño debería de estar haciendo, ¿cierto? —desvía la mirada ignorándome.  Me lleva hasta la puerta del copiloto de mi auto.  No, no, ¿que esta pensando?  Estoy por levantarme y negarme pero él, me tira en el asiento acomodándome el cinturón sin el menor de los problemas, como si me conociera de toda la vida.  Ha.  —¿Estas tratando de conquistarme? —pregunto.  El hombre no dice nada, se asegura de que este bien en el asiento y sale para meterse en el piloto.  —No... no... no... ¿Que haces? ¿No crees que vamos muy rápido? —pregunto, él me vuelve a ver tirándome balas.  Nada, ni una sola palabra.  Pfff...  —¿Me estas secuestrando? Te aseguro que soy pobre, no tengo ni un centavo y si lo tuviera lo donaría. No me secuestres, ni siquiera tengo padres y nadie pagara el rescate porque no soy alguien importante, soy irrelevante, más que pobre... miserable.  —Eso es algo que los ricos dicen siempre. —espeta por lo bajo pero logro escucharlo.  —¡No es verdad! Mis padres... —me quedo calla viendo como voltea con una ceja arqueada. —¿Por que te le atravesaste a mi auto? —pregunto al final.  ¡No responde!  Estiro las piernas pero termino quejándome por el dolor en el pie, es una dobladura superficial pero aún así duele de una manera terrible.  Él me mira pero no dice nada.  ¿Será buen momento para llamar a Luca?  Si este tipo me está secuestrando en venganza por casi matarlo, entonces si es buen momento para llamar a mis padres. ¿Como debería de hacerlo? Llevo el móvil conectado al auto.  ¡j***r, tengo frío!  —No estoy secuestrandote, recuéstate en el asiento pondré la calefacción. —espeta con voz ronca y fuerte.  Le miro con desconfianza pero él no dice nada más, ni siquiera vuelve a verme. Me recuesto en el asiento, lo caliente del auto comienza a sentirse provocándome un escalofrío. Le miro de reojo analizando sus facciones y cuerpo.  Ahora que lo veo mejor y sin el poco de agua cayéndole encima, es mucho más atractivo. Está todo empapado pero sigo dándole la definición de perfecto.  Cierro los ojos momentáneamente pero pierdo el sentido del tiempo en segundos.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR