—¿Y si aun con todas estas prevenciones sigo desorientado? —Parece imposible, pero como todavía tenemos que rodear aquellos riscos que se ven al fondo, te daré algún aviso más para que compongas lo que tu cerebro quiera pensar. Sabes que la obediencia al padre es muy importante, al igual que lo es la tradición y cuantas cosas te he referido con anterioridad. Sin embargo, lo que ahora te digo es que cuides los detalles y las cosas pequeñas como si tuvieras un gran tesoro entre las manos. ¡Bah, qué tontería!, podrías añadir, pero fíjate bien que tú, al igual que el resto de los pobladores del planeta, has nacido del vientre materno, te han amamantado mientras tuviste edad para ello, has crecido, has aprendido lo que te han enseñado, y ahora vas camino de hacerte hombre, es decir, que tú ere

