Shawn.
El doctor le inyecta la anestesia a Blair, ella hace un gemido de dolor mientras aprieta fuerte mi mano, con la otra que me queda libre doy leves masajes en su pierna, ella aprieta levemente los ojos y muerde su labio inferior, al parecer le duele mucho. Hace pocos minutos llegamos al hospital, de camino aquí fue sencillo aunque se quejaba de un fuerte dolor en la cabeza imagino que fue por el impacto de la sartén en su frente y los posibles efectos de la marihuana en su sistema, si tan solo me hubiese hecho caso y no comido más de uno esto pudo haberse evitado.
—¿Puede contarme cómo sucedió esto señorita Gray?—Pregunta mientras comienza a suturar su frente.
—¿Tiene algún espejo? Es que soy muy hermosa y tengo miedo a que me quede una fea cicatriz.
—Quedará cicatriz pero será mínima.—Ella suelta un enorme grito.—¿Qué? ¿Qué sucede?—Pregunta el doctor preocupado.
—¿Cicatriz?—Responde con un hilo de voz.—Winnie acaba de dañar mi hermoso rostro.
—¿Winnie?—Pregunta confundido.
—Winnie The Pooh, ¿Acaso nunca vio caricaturas?—Dice molesta, el doctor y yo cruzamos miradas.
—¿Y como una caricatura le hizo eso?
—Pues estábamos festejando que le ganamos a los unicornios del reino enemigo así que lo lance al aire pero cuando cayó se convirtió en un sartén y golpeó mi frente.—El doctor vuelve a mírame esta vez confundido.
—¿Ella tiene alguna enfermedad mental?—Niego varias veces con la cabeza tratando de no reír.—Señorita, ¿Consumió alguna droga?
—Comimos Brownies.—El alza ambas cejas.—Happy Brownies para ser más especifico.—Respondo casi en un susurro.—El consumo mínimo no es ilegal.—Le digo antes de que pueda comentar algo al respecto.
Irónico, ¿No? Le pido a Blair no decir nada y al final lo digo yo.
—Ah.—Responde.—Bueno, no tendrá que venir a retirarse las puntadas ya que se adhieren a la piel.
—Detesto las cosas que se adhieren.—Responde en un puchero.—¿Puedo irme a casa?
—Desde que lleguen los resultados de los estudios que le hicimos en la cabeza podrá marcharse.—El toma la pequeña bandeja y se levanta de la cama.—Trate de recostarse un poco.
Cierra la cortina antes de salir, tomo la manda y cubro el cuerpo de Blair, ella recuestas la cabeza de la almohada y se queda mirándome fijamente, llevo mi mano a su cabeza dándole algunas caricias, ella cierra lentamente los ojos al sentir mi tacto.
—¿Te sientes mejor?—Ella asiente varias veces.—Te quedará una marca como Harry Potter.—Golpea mi mano con ma suya y comienzo a reír.—Es una broma.
—Yo no quiero ser Harry Potter.—Dice con cara de pocos amigos.—No puedo creer que tendré una fea cicatriz en la frente.—Vuelve a quejarse.
—Mmm, ¿Y si te hacemos un flequillo?
—¿Un flequillo?—Se incorpora en la cama, asiento varias veces con la cabeza.—De seguro me vería bastante horrible.
—Claro que no, eres hermosa pequeña.—Sonríe sin mostrar los dientes.—Veré si aquí hay unas tijeras.
Me levanto de la silla, comienzo a abrir cada gaveta que veo hasta que encuentro unas tijeras, vuelvo a sentarme en mi lugar, Blair me mira dudosa y la segundos, alza levemente su ceja derecha como si no estuviese segura de dejarse cortar el cabello de mi. Sostengo bien la tijera mientras le quito la capucha de la chaqueta, ella echa la cabeza un poco hacia atrás y ruedo los ojos, vamos, es solo un pequeño corte de pelo.
—¿Y si me dejas calva?—Pregunta preocupada, tomo varios mechones de su cabello y los coloco delate de su cara tapando su frente.—¿Y si los cortas mal?
—Calma Blair.—Le digo.—Le cortaba el pelo a Monique y también a mi mamá, lo haré bien.
—¿Monique?
—Es mi hermana menor.—Le respondo.—Coloca la cabeza lo más recta que puedas.—Me hace caso y cierra los ojos no sin antes soltar un suspiro.
Mido bien el cabello antes de darle un lar de vueltas y acercar la tijera, ella aprieta los ojos al escuchar el crujido de las mismas contra su pelo. Lanzó el mechón cortado hacia el basurero que está al lado de la cama, colocó las tijeras sobre la cama y acomodó su cabello hasta que la frente queda totalmente escondida y si, lo hice perfecto.
Desbloqueo mi teléfono colocando la cámara y le tomo una foto, ella se asusta al escuchar el ruido que hace la cámara y abre los ojos, volteo el teléfono enseñándosela y alza una ceja.
—Wow, que bien me veo.—Toma el teléfono con su mano, imagino que abrió la cámara ya que está examinando el pequeño corte.—Aunque siendo totalmente honestos siempre me he visto bien, de maravilla.
—Volvió la Blair que conozco.—Me entrega el celular con una sonrisa.
—Al menos tengo energía para poder ir al instituto dentro de un par de horas.
—En pocas horas te sentirás cansada y solo querrás dormir.—Le digo.
—Mmm, no creo.—Me responde.—Tengo un montón de cosas por hacer, no sentiré cansancio.
—Si tu lo dices.—Me encojo de hombros.—Gracias por la cita de hoy.
—Gracias a ti, fue divertido.
—Tan divertido que tendrás una cicatriz y un flequillo para recordarlo.—Ambos reímos.
—Tu novia es muy afortunada de tenerte.—Me responde con media sonrisa.
—Consideró que el afortunado soy yo.—Lamo mi labio inferior.—Es difícil encontrar a una persona sana en estos tiempos, todos tienen el corazón n***o y son...
—Como yo.—Termina la oración con sus propias.—Eso tratas de decir.
—Si.—Alza ambas cejas y muerde su labio inferior.—No lo tomes a mal.
—No lo hago.—Se encoge de hombros.—Estoy consciente de lo que soy y me gusta.
—¿Te gusta ser así?
—Si, me encanta.
—Pero, ¿Por qué?—Le preguntó asombrado.—Lastimar sin piedad, ser egocéntrica, despiadada, mala...
—Es lo que soy, así me conociste.—Se excusa.—Ahí esta la clave, así me conociste.
—¿Qué significa eso?
—Que en ningún momento fingí ser otra persona o oculté cosas de mi, simplemente así me conociste.—Se levanta con cuidado.—Muchos se ocultan en ovejas cuando en realidad son lobos, yo no he ocultado que soy un lobo.
"Yo no he ocultado que soy un lobo"
Antes de que pueda salir el doctor abre la cortina, lleva unos papeles en su mano derecha, nos mira a ambos sin entender lo que sucede.
—Los estudios no mostraron ninguna anormalidad, puede irse a casa señorita Gray.—Ella sonríe, El doctor vuelve a salir dejándonos solos.
—Genial, es hora de llevarte a casa.—Me levanto, ella niega varias veces con la cabeza.
—Le hable a mi mejor amiga para que venga por mi.
—¿Y eso por qué? ¿En que momento?
—Mientras estaba en el asiento trasero.—Comienzo a reír levemente.—Gracias por traerme al hospital.
—No te preocupes, ¿La esperamos en la entrada?—Asiente.
Ambos salimos de atrás de la cortina, la sala de emergencias está casi vacía, las pocas personas que están aquí no despegan su mirada de nosotros es como si fuésemos dos extraños. Nos acercamos a la puerta de salida, veo mis auto frente a mi que sorprendentemente es el único en el estacionamiento.
Cuando la estaba recostando en mi asiento trasero ella acercó su nariz a mis labios y casi me besaba, me sorprende que yo no hubiese hecho nada para evitarlo, ¿En serio iba a dejarla besarme? O sea, la acabo de conocer y además estoy saliendo con Taylor pero, ella tiene algo que me llama, que me sorprende y técnicamente me atrae, me atrae mucho.
—Espero volver a salir contigo.—Dice rompiendo el silencio.
—Yo también.—Mi cerebro responde por mi, ¡No es seguro salir con ella!
Blair dice peligro en todos lados, hasta su misma maldad dice peligro.
Un auto n***o del año se detiene frente a nosotros, Blair se acerca y abre la puerta del copiloto, antes de subirse se acerca a mi dándome un abrazo, rodeó su cintura con mis brazos acercándola más a mi, una parte de mi no quiere dejarla ir, que bien se siente su abrazo, que bien se siente su pequeño cuerpo cerca del mío.
—Hablamos luego.—Me susurra, se aleja de mi y nos miramos fijamente unos segundos, mis ojos se centran en sus hermosos y carnosos labios, unas ganas enormes de besarlos se apoderan de mi pero la imagen de Taylor aparece en mi cerebro y me obligan a dejar el abrazo, Blair parece percatarse y vuelve a acercarse al auto.—Descansa.
—Tu igual, te llamaré.—No responde, se limita a despedirse con la mano antes de entrar al auto y marcharse.
Quiero besarla.
¿Por qué quiero besarla?
Blair.
Después de la larga noche que tuve me di un par de bofetadas mentales por no haberlo besado, se supone que ese iba a ser nuestro maldito momento pero no, al señor Shawn se le ocurrió la gran idea de alejarse de mi justo en el momento que pudo haber adelantado muchísimo mi venganza, pero este no es el final, es solo un pequeño pasito hacia atrás que dentro de poco convertiremos en un salto que nos tendrá más cerca de la cima.
Siéndoles totalmente honesta no recuerdo mucho de lo que sucedió anoche, tengo vagos recuerdos de la sartén golpeando mi frente, de Shawn llevándome al auto y de qué tal vez me desmayé en aquel asiento trasero, también recuerdo que casi lo beso sino hubiese estado tan drogada, recuerdo que olí sus labios y estúpidamente los besé con mi nariz.
En fin, no les mentiré que el flequillo me queda jodidamente bien, ¿Cómo no me lo había hecho antes? Mi rostro se ve totalmente diferente y las puntadas ni se notan, lo más seguro es que la cicatriz no se verá tampoco. Algo bueno es que se que Shawn tiene una hermana menor qué tal vez sea igual de linda que el.
Pues volviendo a la realidad estoy en el instituto, caminando hacia mi clase de filosofía donde casualmente están Taylor, sus dos amigas, Carter, algunos de sus amigos y por supuesto mis mejores amigas. Filosofía es una de las pocas clases que compartimos todos así que aquí si podré llevar a cabo mi nueva y efímera venganza.
Todos o al menos la mayoría quieren que Carter se aleje de mi, Taylor quiere que se aleje para hacerme infeliz y los amigos de Carter quieren que mi haga para ser feliz al lado de Dianne, ¿Por qué diablos creen que ella si lo haría feliz? Es una perra.
Me detengo en la entrada del aula, sonrió sin mostrar los dientes al ver la mirada de todos fijas en mi, Taylor me mira cuidadosa esperando mi próximo movimiento, acomodo mi costoso bolso LV en mi brazo y camino como lo que soy, como una diva. Aprovechando que el maestro no está en el aula me acerco al lugar donde está Carter con sus amigos, sus ojos chocan con los míos, lamo mi labio inferior.
—Levántate, por favor.—Le digo en un tono duro y al mismo tiempo tierno, mira a ambos lados unos segundos antes de colocarse de pie. Me pongo de puntillas acercándome a él, llevo mi brazo derecho hacia su cuello y hago que se agache hasta mi altura. Chocó sus labios con los míos, al inicio se sorprende pero segundos después lleva su mano izquierda a mi cintura y sigue nuestro beso.
Me alejo lentamente de él no sin antes sonreírle cerca de los labios, miro disimuladamente a Taylor y sus amigas las cuales están sorprendidas al igual que los amigos de Carter y todos los que ahora mismo están en el salón, lamo mi labio inferior y me doy media vuelta para sentarme en mi lugar al lado de mis amigas. Colocó el bolso sobre la mesa mientras en mis adentros tengo una fiesta de celebración porque logré lo que quería.
1- Demostrarle a Taylor y a sus amigas que no me quitaron a Carter.
2- Demostrarle a sus amigos que tampoco me quitaron a Carter.
Y por último demostrarme a mi misma que si me gusta Carter y que en mi juego de ajedrez no podrá ser el rey pero si la torre. Una de las cosas que más amo de mi es que utilizo mis contras a mi favor, que Carter me gustará era un contra pero ahora, ahora es la única pieza que no tengo acorralada en este tablero, tenerlo a el conmigo, para mi y de mi lado es la mayor ventaja hasta ahora.
El aún está de pie pasmado, reacciona rápidamente y se acerca a mi lugar, las chicas se hacen a un lado permitiéndole pasar, agarra ambos lados de mi cabeza y estampa sus labios de los míos besándome comí hace pocos segundos atrás lo estábamos haciendo.
Extrañé sus besos, su control sobre mi.
Se separa de mi no sin antes morder mi labio inferior un poco, ¿Por qué hiciste eso pequeño Carter? Acabas de encenderme el coño. ¿Acaso no entiendes que ahora me gustas? O sea, ¿Estás tarado o que? No es lo mismo, no es igual. Ahora si me enciendes el coño de pésima manera.
—¿Y ese beso que?—Le preguntó en un susurro cuando se aleja un poco de mi, se encoge de hombros y sonríe como un niño que acaba de recibir un caramelo.
—Esa iba a ser mi pregunta, me besaste.—Miro disimuladamente como todos siguen mirándonos y principalmente Dianne, Taylor y Pearl.
—Estudiantes, a sus asientos.—Carter me guiña un ojo antes de hacerle caso al maestro y volver a colocarse en su lugar.
Sonrió mostrando mis dientes, Taylor se gira rápidamente pero Dianne aún no, ella sigue asesinándome con la mirada, desde lejos siento sus ganas de brincarme encima y acabar conmigo. ¿Que creías cariño? Solo no supe actuar con rapidez pero créeme, desde ahora si.
Acaba de hacer enojar a la abeja reina.
—¿Qué fue eso? ¿Y ese flequillo que?—Pregunta Venus en un susurro.—Oh mi Dios, besaste a Carter.—Abre los ojos bastante asombrada.—Y delante de todos, ¿Sabes que desde ahora todo será diferente?
—Ese es el plan.—Me limito a responder.
—Espera, ¿Un plan? ¿O sea que no gustas de Carter?—Ruedo los ojos.
—Si Venus, si me gusta.—Suelto un suspiro.—Por eso lo necesito junto a mi y a mi lado, me conviene mucho.
—¿Para que?
—Para todo.—Sonrió.
Carter.
Desde lejos visualizo a Blair hablar con su hermanastro, allí también están las chicas, suelto un suspiro antes de comenzar a caminar hasta donde ellos están porque necesito respuestas.
Si, respuestas. Se supone que ella no quería saber de mi, que estaba enojada, y un montón de cosas más pero entonces entra hoy al salón y lo primero que hace es acercarse a mi y besarme apasionadamente como en las novelas románticas, ¿Qué mosca le pico? Entonces para colmo lo hace delante de todos, ya todo el instituto sabe que Blair me besó, ya saben que ella me besó.
¡Ella me besó a mi no yo a ella! ¿Entienden por qué mi asombro?
—Hey, ¿Podemos hablar?—Los chicos se miran unos segundos entre sí, ella asiente levemente.—En privado.
—Vuelvo en un segundo.—Le dice a los chicos antes de tomarme del brazo y llevarme a la otra esquina del pasillo, hace una pequeña mueca con sus labios como si estuviese esperando que hable.
—Me besaste.
—Si, eso hice.—Se encoge de hombros, suelta mi brazo.—¿Por?
—Es que, tú me besaste a mi.—Me señaló sorprendido.—Delante de toda la puta clase te acercaste y me besaste.—Ella ríe un poco sin mostrar los dientes.—Dijiste que me aleje de ti, que no querías saber de mi y me besaste.
—Pensé bien las cosas, es todo.
—¿Y que cosas fueron?
—Intentar algo, Cotton.—Me responde.—Me gustas—Confiesa.
—También me gustas—Tomo su cuello y deposito un corto beso en sus labios.—En verdad gracias por la oportunidad.
—No te vayas a poner cursi.—Ambos reímos.
—Esta bien, esta bien.—Me alejo lentamente.—¿Estás libre después de clases?
—Creo que no, te avisaré, ¿Bien?—Me interrumpe.—Hablamos luego.—Vuelve a besarme, jamás nos habíamos dado tantos besos.
¿Así se siente el amor?
Se siente bien.
—Carter.—Giró, Ella está ahí detrás de mi con una sonrisa.—Que nada se vuelva raro entre nosotros, por favor.—Asiento.
—Lo prometo.—Asiente y vuelve a caminar hacia donde sus amigos.
Te lo prometo.
No puedo creer que ahora estoy saliendo públicamente con Blair y es que, ¿Estoy saliendo con ella? ¡En serio estoy saliendo con ella! Aunque no se si estamos saliendo ya que no me ha dicho nada, simplemente me beso pero un beso vale más que mil palabras dicen por ahí así que comienzo a creerlo.