Shawn
Mis manos recorren todo el abdomen de Taylor hasta llegar a sus pechos, ella suelta un leve gemido que es callado por mis labios. Lo mejor de que sus padres sean tan distraídos es poder colarme en su casa, besarla, tocarla y hacerle el amor, casi un mes después de que comenzamos a salir follamos en mi Cadillac, recuerdo que no lo limpie por casi una semana ya que olía a ella en todos lados, incluso casi nos descubren y fue excitante y divertido.
Sus manos se dirigen a mi cuello acercándome más a ella y convirtiendo nuestro acalorado beso en uno más profundo. De repente la imagen de Blair llega a mi cabeza, recuerdo sus brazos al rededor de mi cuerpo y su cabeza recostada de mi pecho, como nuestros ojos se miraron fijamente por casi un minuto, recuerdo perfectamente el click que hicimos en la entrada de ese hospital. ¿Qué me está sucediendo? ¿No se supone que debería de pensar en Taylor ahora mismo?
Los labios de Taylor se separan de los míos, la miro unos segundos confundido. Ella tomó los extremos de su blusa y la baja hasta que llega a su altura normal, sus ojos siguen fijos en mi, sus pupilas delatadas y sus brazos al rededor de mi cuello.
—¿Qué sucede?—Pregunto un poco preocupado.
—Tu cuerpo está aquí pero tú mente no.—Me responde con algo de decepción en sus palabras.—Es como si estuvieses pensando en otra persona.
De hecho si cariño, estoy pensando en Blair Gray.
Muevo mi cabeza de un lado a otro sacando ese pensamiento.
—No, ¿Cómo crees? Estoy pensando en ti.—Le respondo.
—Como sea.—Se separa de mi colocándose de pie.—Creo que deberías irte, mis padres están casi al llegar.
—Tay.—También me coloco de pie pero esta vez frente a ella, pongo mi mano derecha en su mejilla pero ella gira un poco alejándose de mi tacto.—Nena no me sucede nada, es solo que estoy algo fuera de sintonía.
—¿De veras quieres ser mi novio?
—Claro, ¿Por qué te lo cuestionas?—Le pregunto.—Tenemos casi un año de pareja, no deberías cuestionarte eso nunca.
—Es que no me has presentado a tu hermana y tampoco a tu mamá, tu ya conoces más o menos a mis padres y a mis amigas pero yo no conozco casi nada de ti.
—Amor de mi no hay mucho que conocer pero si ese es el problema te prometo que te incluiré más en mi, ¿Esta bien?—Asiente abrazándome.—Te amo Tay..
—Yo te amo más Shawn.—Deposito un corto beso en su cuello.
Ella tiene razón y mucha, no la he incluido en mi familia y es pelaje aún no me siento seguro de que conozca a mi mamá y mucho menos a mi hermana, creo que para ese paso aún no estoy totalmente preparado.
Y menos ahora que estoy pensando mucho en Blair.
Me pregunto porque pienso tanto en ella, desde que estuvimos juntos en el hospital no puedo sacarla de mi cabeza.
—Me iré a casa.—Separo mi cuerpo del suyo, tomó su cabeza entre mis manos y besó su frente.
—¿Seguro?—Asiento.—Me llamas al llegar.
—Vale.—Lo siento Taylor pero no, no iré a casa.
Iré a buscar a Blair, necesito verla para ver si puedo sacármela de la cabeza al menos por esta noche.
Blair.
Después de haber recibido un mensaje de Shawn diciendo que me quería ver, me vestí lo más rápido que pude, un pequeño vestido algo modesto pero a la misma vez provocador, me puse unas zapatillas de bailarina y deje mi cabello suelto, prefiero mil veces lo sencillo a lo llamativo ya que lo único llamativo debo ser yo.
Me sorprende mucho que el quiera verme ya que los primeros días actuaba rudo cerca de mi, como si yo fuese la tentación en carne propia y no pudiera tenerme cerca, la verdad es que sólo han pasado casi tres semanas y aún no nos hemos dado ni el primer maldito beso, necesito adelantar este plan y necesito hacerlo lo más pronto posible.
Si, se que espera que les comente algo acerca de Carter y yo, ¿Qué les puedo decir? El esta muy emocionado y feliz porque "Decidí" darnos una oportunidad. Una parte de mi se siente algo feliz ya que el en serio me gusta muchísimo.
La vida es una partida de ajedrez y debes saber utilizar bien tus fichas.
Estoy de pie frente a mi casa esperando que el auto de Shawn al menos se acerque. Unas débiles luces se visualizan a lo lejos y sonrió en mis adentros, perfecto mi amor, estás haciendo que mi plan se adelante un poco.
En cuestión de pocos segundos tengo el hermoso Cadillac frente a mi, tomo el manubrio con mi mano derecha y abro la puerta, con suma rapidez entro al auto. Shawn lleva unos jeans gastados, camiseta negra y las minas botas que el otro día, al parecer su armario no es muy extenso que digamos.
Sin saludar pone el auto en movimiento, gira en la intersección y para mi sorpresa no vamos al lago u a la ciudad, al parecer vamos a la parte menos hermosa de la ciudad donde viven los pocos agraciados, los pobres. Frunzo el ceño bastante confundida respecto a esto.
¿Me cambiará por drogas o qué?
Nos tenemos frente a un complejo de edificios un poco viejos, el se quita el cinturón de seguridad y apaga el Cadillac, extiende su mano hacia el asiento trasero y toma una bolsa, okay ahora si me estoy asustando.
—¿Donde estamos?—Pregunto con un poco de miedo, el sonríe sin mostrar los dientes imagino que tratando de calmarme.
—Aquí vivo.—Lamo mi labio inferior.—ire a llevarle esto a mi mamá y vuelvo en un segundo.
—Me da miedo quedarme aquí sola, ¿Puedo acompañarte?—El frunce el ceño unos segundos.
—¿Nunca habías venido a esta parte de la ciudad, verdad?—Asiento, sale del auto cerrando la puerta detrás de él, camina por la parte delantera del Cadillac hasta llegar a mi puerta. Me sobresalto al escucharla abrirse.—Sal.—Me ordena, con cuidado saco mi cuerpo del auto, cierra la puerta con cuidado y me extiende su mano, la miro unos segundos confundidos.—¿También debo decirte que la tomes?
—Muchas veces se te olvida quien soy, ¿No es así?—Ignorando su intento de protección hacia a mi me limito a colocarme a su lado, suelta un suspiro antes de comenzar a caminar hacia el interior del edificio.
Con mis brazos trato de cubrir mi cuerpo, hay hombres en la entrada y en los pasillos, no les negaré que su presencia si me intimida ya que me siento pequeña cada vez que sus ojos se centran en mi, es imposible ser yo si siento que un montón de hombres me comen con la mirada.
Nos detenemos frente a una puerta marrón, examinó el lugar y si, efectivamente esto está cayéndose a pedazos, que feo y cochino lugar para vivir. Shawn saca unas llaves de su bolsillo trasero y abre la puerta, se hace a un lado permitiéndome entrar primero, no les negaré que el apartamento por dentro es bastante bonito y acogedor.
Es totalmente blanco, los muebles son de color piel, tiene algunos cuadros y una bandera de Brasil casi medio a la pared, vaya, que lindo es esto. Escucho como Shawn cierra la puerta detrás de mi y nos adentramos poco a poco a la sala.
—Mamá, te traje tus medicamentos.—Dice Shawn en un tono alto, una mujer sin cabello, test blanca y ojos cansados sale de la cocina. Lleva un vestido de flores un poco gastado y tiene un suero en su antebrazo.—Mamá, ¿Qué haces de pie?
—Tenía sed y Monique estaba en el baño.—El se acerca a ella con cuidado, a paso lento también me muevo detrás de ellos, sin mucha prisa se acercan al sofá y el la ayuda a sentarse, su cara se vuelve de confusión al verme ahí, sonrió sin mostrar los dientes.—¿Y esa hermosa señorita quién es?
—Es una amiga.—Dice el mientras acomoda cojines alrededor de ella.
—Un placer, mi nombre es Blair.—Ella sonríe débilmente.
—Soy Flavia.—Hace un leve gemido de dolor.—Lo siento, aún no me acostumbro al suero que cuenta de mi antebrazo, no encuentro la manera de que deje de ser tan molesto.
—Si quiere la ayudo.—Ella asiente, me acerco a ella colocándome de rodillas, para mi suerte en la mesa del centro hay un botiquín de primeros auxilios, lo abro y tomo un poco de algodón, ella un poco dudosa extiende su brazo, levanto un poco el pequeño tubo y debajo coloco el algodón, puedo sentir como su cuerpo se relaja al instante.—¿Mejor?
—Si, muchas gracias.—Me sonríe agradecida, vuelvo a levantarme.
—Llevaba meses tratando de hacer que deje de molestarle, ¿Cómo sabias ese truco?
—Hice un curso de enfermería como requisito curricular.—Respondo.—Lo mejor sería que la lleves a la cama.
—Ni siquiera se porque me sentó aquí.—Shawn vuelve a acercarse y la ayuda a levantarse.—El nunca trae a nadie a la casa, es bueno ver rostros nuevos de vez en cuando. Eres bienvenida cuando quieras...
—Mamá...—Shawn la regaña.—No quise dejarla sola en el auto, con tanto loco suelto qué hay por aquí.
—Bien hecho hijo, lo primordial siempre es cuidar a las mujeres y principalmente esas que te interesan.—Ella me guiña el ojo.—Ya llévame a mi dormitorio que estoy bastante cansada, espero verte de nuevo Blair.
Es lo último que dice antes de que Shawn la ayude a adentrarse al pasillo. Pocos segundos después aparece una chica totalmente opuesta a la madre de Shawn, esta tiene el cabello rizado, ojos verdes y un tono de piel moreno pero más claro que el tono de Shawn, ella frunce el ceño mientras sonríe al mismo tiempo.
—¿Blair Gray?—Me señala como sino puede creer que estoy frente a ella, alzo una ceja un poco confundida.
—¿Si?—Preguntó dudosa.
—La hija de Gary Gray el director y dueño del instituto más exclusivo de toda la ciudad.—Dice rápidamente y muy sorprendida.—¡Wow! No puedo creerlo.
—Mmmm.—Se acerca a mi extendiendo su mano, lo pienso unos segundos antes de sostenerla y agitarla un par de veces.
—Lo siento por parecer acosadora.—Se disculpa.—Soy Monique Simons, un gusto.
—La hermana de Shawn.—Asiente.—Bueno, ya sabes quien soy. El gusto es mío.—Me sonríe feliz.
—Veo que se conocieron.—Giró un poco mi cabeza y veo al mismísimo Shawn salir del pasillo.
—Hermanito, ¿Por qué no me dijiste que salías con la mismísima Blair?—Le pregunta algo enojada.
—No salimos, somos amigos.—Esta vez respondo yo, ella abre ambos ojos sorprendida.—¿Y por qué la sorpresa de que yo sea Blair Gray?
—Monique presentó la solicitud de beca en el instituto y le fue negada.—Responde Shawn.—Por eso su sorpresa de que estes aquí.
¿Monique? ¿Monique? Oh, ya recuerdo bien. Mi padre y el consejo me pidieron ayuda en las vacaciones pasadas para declinar o aceptar los nuevos becados y efectivamente yo misma decliné su solicitud por no considerarla lo suficientemente inteligente para estudiar allí, aunque su solicitud allá sido casi perfecta. No puede ser, rechacé la solicitud de la hermana de Shawn, si se entera de que yo hice eso posiblemente me odiaría, si, definitivamente me odiaría.
—Que extraño que tu solicitud haya sido negada.—Le digo tratando de ser lo más normal posible.
—Yo opinó lo mismo pero lo bueno es que lo intentaré el próximo año.—Dice triste pero con algo de esperanza.
—Yo podría ayudarte en eso digo, podría hablar con mi padre y volver a examinar la solicitud. Además con tu madre enferma, los gastos médicos y eso añadirían un plus.
—¿En serio harías eso por mi?
—¿En serio harías eso por ella?—Preguntan los dos sorprendidos.
Claro que si, por mi culpa ella no está estudiado allí, es lo mínimo que podría hacer después de medio casi arruinarle su futuro. Asiento, ella se acerca con rapidez a mi abrazando mi cuerpo y dando saltos de alegría.
—No, no, no.—La separo de mi, ella me mira alzando una ceja bastante confundida.—No me gustan los abrazos.
—Lo siento.—Sonríe algo avergonzada.—Fue que me puse feliz.
—No te preocupes.—Le sonrió débilmente.
—Estaremos en la azotea, si mamá necesita algo me avisas.—Ella asiente varias veces.
—Mantendré a Shawn al tanto de todo.—Sonríe.
—Gracias de nuevo.
—Nada que agradecer.
Shawn.
Vuelvo a presionar el botón del ascensor para así dirigirnos a la azotea del edificio, ¿Qué mejor lugar para charlar que una azotea con una increíble vista hacia la ciudad? Lo sé, no hay ninguno. No se porque mi necesidad de verla, de estar con ella y lo peor, de dejar a mi novia por verla a ella, ¿Qué demonios esta causando esta chica en mi?
Ambos entramos al ascensor, las puertas se cierran dejándonos a ambos solos como lo imaginé, presionó el botón que lleva a la azotea, ella se recuesta de la pared del ascensor mientras que yo me quedo neutro, pensando en si acercarme o no, si besarla o no.
¿Shawn, en que demonios piensas? O sea, ¿Besaras a Blair? Obviamente no la besaré porque respeto a Taylor pero una parte de mi quiere arrinconar su cuerpo de la pared, agarrar su cuello y besarla hasta que me duelan los labios.
Respiro profundo antes de girarme, agarro a Blair por el trasero y pegó su cuerpo del mío, con ambas manos la alzó hasta que queda a la altura de mi pelvis, ella enrolla sus piernas en mi cadera aferrándose a mi, quito una de mis manos de su trasero y sostengo su mejilla, sus ojos están centrados en mi, sus pupilas están dilatadas mientras que sus labios tienen la sonrisa más pervertida que he visto en toda mi vida. Acaricio sus labios con mi pulgar, ella abre la boca y pasa su lengua sobre el, acerco nuestros rostros hasta que nuestras narices chocan y nuestras respiraciones se mezclan. Solo pienso en ti y en besarte, no pienso ni siquiera en el daño que le podría causar a Taylor saber que te bese, solo pienso en ti.
Lleva sus manos a mi nuca, con sus uñas me araña lentamente parte de la misma, muerdo mi labio inferior mientras ella levemente se lame, quiero besarla, necesito besarla pero algo no me lo permite.
—¿Por qué no lo haces?—Pregunta en un susurro, bajo la mirada hacia sus carnosos y hermosos labios rosados que no han parado de llamarme.—¿Por qué no me besas?
—Porque aún no es nuestro momento.—Suelto su agarre, ella lentamente baja de mi cuerpo, me giro y si, respectivamente el ascensor se detuvo en el último piso.—¿Vienes?—Le extiendo la mano pero no la toma.
Choca con mi hombro, sale del elevador y yo salgo detrás de ella, me acerco a la puerta que conduce a las escaleras que nos permitirán subir a la azotea. Con un poco de dificultad abro la puerta, ella se percata y se dirige hasta donde estoy yo, le permito subir las escaleras primero y yo la sigo detrás.
Al llegar a la azotea escucho el Wow que sale de sus labios, la vista es hermosa y no muy a mi lejos se visualiza el puente que nos une con el otro estado. Ella se gira con una enorme sonrisa en sus labios, vuelvo a acercarme esta vez dándome un simple abrazo, me dan paz sus abrazos.
Con dificultad se coloca de puntillas y enrolla sus brazos en mi cuello, ¿Por qué los abrazos de Taylor no me dan paz y los de esta chica que conocí hace menos de un mes si? Sus abrazos me hacen sentir en paz con todo, conmigo mismo en general, me hace sentir que no existe más nadie solo ella y yo, solo sus brazos cálidos y las caricias de sus dedos en mi nuca.
Se separa de mi, sostiene mi cabeza con ambas manos mientras mis ojos se pierden en los suyos, en esos ojos color avellana que hacen que te pierdas en ellos.
—¿Qué tanto piensas?—Me pregunta, cierro los ojos unos segundos y me aparto de ella, me aparto de este momento.
No puede haber un momento, recuerda Shawn que la detestas, que no la toleras, que ella es todo lo que te desagrada de una chica, ella es tan ella y me atrae porque es ella, me gustaría descubrir si es así de despiadada en la cama, si es así de salvaje, de sexy, de perversa.
—Creo que debería irme a casa.—Dice girándose, sus ojos se centran en la vista mientras sus brazos tratan de cubrirse del frío, creo que debí de traerle un suéter.
—Pero, ni siquiera hemos hablado.—Me acerco a ella, frunzo el ceño al ver el golpe que tiene en su brazo.—¿Y ese moretón?
—Fue el día de la fiesta, Carter lo causo cuando me sostenía fuerte del brazo.—Hago una pequeña mueca con mis labios.—¿Para que querías verme? ¿Qué quieres hablar?
—Estaba con mi novia hace dos horas y no podía sacarte de mi cabeza, creí que viéndote y hablando un par de horas podría sacarte de ella.—Se gira alzando una ceja, sonríe sin mostrar los dientes.
—¿Funcionó? ¿Me sacaste de tu cabeza?
—No, ahora quiero algo que no quería hace un par de horas.
—¿Que cosa?—Frunce el ceño.
—Besarte.—Intenta acercarse a mi pero doy un paso hacia atrás.—Pero no sería lo correcto, no puedo hacerle eso a...
—A ella.—Asiento.—Me parece muy desconsiderado de tu parte hacerme salir de casa a estas horas porque según tu no podías dejar de pensar en mi y ahora que me tienes aquí quieres besarme pero no me besas porque no puedes hacerle esto a tu novia.—Ríe un poco.—¿Me puedes llevar a mi casa? Por favor.
—Aún no hemos terminado de hablar.—Blaif rueda los ojos.
—No consideró que realmente haya algo que hablar, estás confundido respecto a tus sentimientos.
—No estoy confundido, estoy 100 por ciento seguro de que la amo y que estoy enamorado de ella.—Lame su labio inferior antes de acercarse a mi nuevamente pero esta vez no me muevo, me quedo fijo ahí mientras ella se coloca frente a mi.
—Si estuvieses tan enamorado de ella no hubieses ido a mi casa a buscarme, no estuvieses pensando en mi mientras estabas con ella y mucho menos quisieras besarme.
—Sabes mucho del amor para no haberte enamorado nunca de nadie.
—Se mucho acerca de muchas cosas.—Se encoge de hombros.—Sabes que tengo razón, tu mirada te delata.
—No, no la tienes.—Niego con la cabeza.—Y si, creo que deberías irte a casa vamos, te llevaré.
—No, buscaré un taxi.—Responde cortante.
—No encontrarás a estás horas.
—Prefiero irme caminando a estar contigo en el mismo auto.—Es lo último que dice antes de cruzar por mi lado en dirección a las escaleras.
—¡Blair!
—¡Déjame en paz!
Escucho como la segunda puerta se cierra dándome a entender que si, que ya se ha marchado, suelto un suspiro frustrado. Creo que no debí decirle lo que sentía por Taylor, fui un idiota al hacerla venir aquí solo para hablarle lo enamorado que estoy de mi novia, fue mi insensato y descortés de mi parte cuando ella ayudo a mi madre a sentirse mejor con el suero y se ofreció a ayudar a Monique a entrar al instituto.
Creo que debería verla y disculparme con ella por haberla hecho venir hasta aquí, es más debería perseguirla y llevarla yo mismo a su casa ya que estoy comenzando a preocuparme porque estos sitios no son seguros y ella es una chica usando vestido.
Idiota, ¿Por qué la dejaste irse? Debiste besarla y detenerla para que se quede, así tú puedes cuidar de ella. Muy bien lo dijo tu madre; "Debes proteger a las mujeres y más si sientes cosas por ellas".
Entro a mi apartamento con rapidez, baje de la azotea más rápido de lo que pensé y vine directo hacia mi casa para buscarme mis llaves e ir a seguirla, tengo miedo a que le haga ocurrido algo. Begoña me mira confundido mientras rebusco entre los muebles a ver si encuentro mis llaves.
—¿Que tanto buscas?
—Mis llaves, deje que Blair se fuera sola y tengo miedo que le suceda algo.
—Le pedí un Uber, estoy monitoreando su viaje.—Me enseña la pantalla de su celular, suelto un suspiro de alivio.—Se veía algo enojada, ¿Le hiciste algo?—Niego varias veces con la cabeza mientras me siento en el sofá.
Lo que menos necesito es a Monique regañándome por haberla cagado con la chica que la ayudara a entrar al instituto.