Narra Nydia: El sol que entra por mi ventana me recuerda cuanto amo este lugar y mis sueños cumplidos de encontrar al hombre de mis sueños. En pocas horas estará en casa y podrá hablarme de qué se trata tanto misterio sobre el cuidado que debo tener, obviamente le hago caso, pero no pienso vivir con exageraciones, si llaman a la puerta no puedo estar con esos miedos. Tomo mi computador y verifico los correos que Alexandro ha quedado pendiente de enviarme, por alguna razón no ha llegado nada, lo más probable es que se haya distraído, mientras tanto voy a la cocina a comer algo, me decido por tomar una siesta luego de comerme está manzana. En la cama, calentita y plácidamente descanso por unos minutos, pero la impresión de que ha llegado Ale me despierta. —¿Alexandro? —pregunto con los oj

