8.

1627 Palabras
Chen’s POV Parece increíble lo mucho en que pueden cambiar las cosas en tan solo unos días. Catorce días pasaron desde que estuve por primera vez con Hugo y trece desde la ocasión en su auto. Se ha vuelto como una costumbre, todos los días Hugo me espera a dos calles, me lleva a ese lugar y me toma de forma d*******e y violenta, incluso el fin de semana pasado, me llevó hasta un lugar más remoto y me hizo caminar entre los árboles y hierba. Estando ya muy lejos de la civilización, Hugo me hizo ponerme sobre la hierba, apoyar mis codos en él césped y me folló tanto que me perdí en sus embestidas que me encantaban, me había vuelto totalmente adicto a ellas, pero cuando se detenía, era una sensación agridulce y de frustración, porque siempre quería seguir, quería que Hugo me tocara o siguiera hasta que pudiera terminar también… pero esto nunca sucedía. Duraba unos cuatro o cinco minutos, se corría dentro de mí y luego me llevaba a mi casa. Hace dos días, le dije que debíamos usar protección, pero se molestó muchísimo porque dijo que yo insinuaba que él tendría una enfermedad o algo, recalcó que no lo usaría porque no le gustaba y era alérgico al látex. No sé si eso era cierto. Me había vuelto completamente dependiente a él, a lo que me pedía, a lo que quería. No podía negarme a nada, estaba totalmente bajo su poder. Es que… nunca nadie se había interesado en mí antes, era imposible no perderme en sus brazos, en su cuerpo, pero todo esto era tan frustrante. En la escuela fingía que no me conocía, me ignora por completo y odia que tan solo lo mire, me dice que no lo haga, pero es muy difícil. ¿Cómo no me perdería viéndolo si no sale de mi cabeza? Rubén’s POV Me encontraba en una posición bastante comprometedora. Hoy había estado laburando toda la tarde y noche en el restaurante, y tocó más duro porque en la noche había un evento especial, el cumpleaños de una de las hijas de un diputado importante del departamento y, por ende, tocaba preparar comida para toda la villa, es decir, las decenas de personas que invitaron al lugar. Usualmente vengo cada noche, unas seis veces a la semana, pero hoy, me tocó multiplicarme y me fue muy difícil porque no podía concentrarme, pero luego, después de ver el tremendo quilombo que armé por la primera orden fallida (mandé a salir raviolis en vez de lasagna mixta), decidí concentrarme y dejar mis pensamientos boludos para después. Sí, pensaba en Chen, en que le mentí diciendo no saber su nombre al hablarle, porque no debería saberlo, que sonreí como un tonto de más, que él tal vez parecía incómodo, pero yo estaba fascinado. Más esto y todo, pensaba en Chen, reviviendo bobamente la conversación que tuvimos. Imaginando como articulaba sus labios, la forma en que movía sus cejas o sus nervios al verme… no sé cuánto me gustó verlo así de nervioso por mí, es que era re lindo, me encantaba. Quería escribirle, mandarle un mensaje ahora que había encontrado su cuenta, pero no me atreví ni a mandarle la solicitud y moría por ver alguna de sus fotos, o simplemente algo, pero no lo hice por estar haciendo cien cosas a la vez. Así que, al salir, a eso de las 23:45pm, conduje hasta mi casa y tardé aproximadamente unos cincuenta minutos en llegar por la distancia, es que conducir de Boston a Puerto Colombia es muy, muy distante, pero entonces, al llegar, de inmediato subí a mi habitación (ya no compartía habitación con el Julián porque él usaba la de mi madre al ella no estar) y cerré la puerta. Me tiré de inmediato a la cama, aún con el uniforme de trabajo y miré las únicas cuatro fotos que tenía Chen en sus r************* . Debo aceptar que eran fotos extrañas, no posaba ni mucho menos, tenía al lado a sus padres y nunca salía solo, también noté que sí, era menor que yo, tal vez dos o tres años menos, pero me gustaron tanto de ver que no pude evitar sonreír como boludo y mirarlas por mayor tiempo del que me gustaría aceptar. No sé cómo decirlo, me gustaba como me estaba sintiendo, la forma en que Chen, me hacía sentir, con solo existir, literalmente. Me produjo demasiada exaltación su rostro, sus cejas delineadas, sus ojitos, la forma de su nariz, su cuello largo, sus manos pequeñas, su cuerpo frágil y diminuto. En verdad es como si estuviera hecho para mí, me resultaba tan extraño este hecho que me desconcertaba. Chen era mi tipo ideal de persona y más, su timidez… ahora que hablé con él, he pensado aún mucho más en su rostro, en su voz, en su olor… necesito hablarle de nuevo, no sé cómo, pero debo encontrar alguna excusa o algo para hablarle. Así, un par de días después en el cole, en que había pensado acercarme o algo a él, tan vez en el receso, pero al no poder por estar en nivelación (evidentemente por mis inasistencias a las clases de arte), lo vi aquel jueves, justo antes de la programación de Carnavales. El cole haría todo tipo de actos, bailes, cantos, recitaciones en el auditorio al ser los días previos al carnaval de la ciudad. Caminaba junto a Julián hacia el auditorio, quién iba disfrazado de Marimonda, cuando vi a Chen de pie, afuera de este. Parecía desorientado, se veía completamente ido y no hacía más que mirar sus manos o sus zapatos. Se veía realmente mal y ambos lo notamos. -¿Qué le pasó al flaco amigo del Samuel?-Preguntó mi hermano y me encogí de hombros. -Le preguntaré.-Asintió y entró al auditorio, entonces me acerqué a Chen. No notó que me había acercado a él, parecía absorto en sus propios pensamientos. Me detuve en frente de él y lo miré.-“Chen”, hola. -Hola…-Respondió casi en susurros. Me miró sólo un segundo y desvió la mirada. -¿Te sucede algo?-Pregunté, pero al ver que se sintió incómodo, me di cuenta de que había metido la pata.-Lo siento, no debí preguntar. -No, está bien. No es tu culpa. -¿Puedo ayudarte en algo?-Pregunté y me miró de reojo. -Es vergonzoso lo que me sucede. -Podés contármelo si eso querés. No te juzgaré. Le dije que nos saltáramos el evento, igual todos los profes estarían allí y no notarían que nos saltamos las presentaciones. Entonces fuimos hasta la biblioteca y entramos, nos dirigimos hasta el último pasillo y nos sentamos en el fondo, sobre la alfombra, con los estantes detrás. No sé si alguna vez me había sentido de esa manera antes al escucharlo, no sé si es por el hecho de que se tratase mi amigo, de lo sorprendente de todo lo ocurrido entre ellos o si por el hecho de que… estuviese enamorado de él. No es que me lo haya dicho en palabras textuales, pero por la forma en que hablaba sobre él era más que evidente que se sentía de esa manera por Hugo. Debía estar enamorado de él o al menos algo cercano a eso porque su voz parecía quebrarse en cada momento cada vez que hablaba sobre lo vivido entre ambos. No puedo negar que fue como un baldado de agua fría, tal vez más que eso y no sólo fue malo el hecho de que el chabón, precisamente que me había desconcertado, quisiera a alguien más, hecho que me había ocurrido cada vez antes, pero hubo algo que me dijo Chen que me hizo sobresaltar y él, me miró confundido al verme de esa manera. -¿No debí ser tan gráfico al contarte mis cosas?-Preguntó nervioso y negué con la cabeza. -Chen… ¿en verdad vos me estás diciendo eso? ¿posta? ¿es que acaso no notaste que te forzó? -No lo entiendo. -¡Chen! Vos no querías estar con Hugo, pero te sujetó, te forzó a estar con él. -Pero lo disfruté…-Quise decir algo más, pero evité hacerlo. Tal vez sólo Chen esté confundido, tal vez me relató mal, porque si Hugo lo hubiese forzado a estar con él, de ninguna manera lo hubiese disfrutado, pero sí lo hizo… Pasó un largo rato en que nadie dijo nada. -Mmm, no tenía idea que mi amigo y vos, hacían pareja. -No… el… tiene novia, y yo… no sé, no sé qué soy para él. Al verlo tan, tan triste lo supe. Chen es sólo un niño, un pequeño ingenuo que se dejó enredar por el depredador que nunca, nunca va a quererlo como él lo quiere, aunque se niegue a verlo. Conozco a Hugo, es mi amigo y lo quiero también, pero no por eso puedo negar las cosas malas. Él es sólo fiel con sus amigos y claro, con su hermano menor, pero con las minas, no es bueno para nada y con Chen… no tenía idea de que le gustaban los pibes también, pero puedo estar seguro de que esto no terminará bien, es muy fácil de predecir y temo por Chen, porque si sigue viéndolo como me relató, de esa forma clandestina, sólo por sexo… lo destrozará y yo… yo jamás le haría algo así a Chen. Sé que no lo conozco, pero es sólo un niño que… al igual que yo, nadie lo ha querido antes y… yo quisiera ser quién lo quiera. Yo lo querré, lo cuidaré y daré todo para hacerlo sentir bien, que sea feliz, que lo seamos. Tal vez por algo llegó a mi vida, tal vez juntos podamos llenar ese vacío, ese algo que ambos necesitamos.
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