¿Que es ese olor tan delicioso? Huele a beicon, huevos, ¡Oh Dios, café! Necesito tomarme ese café ahora mismo. Pero estoy tan a gusto entre las sabanas y...
Un momento. Anoche llegue aquí acompañada pero estoy sola en la cama. Normalmente yo soy la que me levanto primero pero la jaqueca es increíblemente un fastidio. No debí tomar tanto.
Entonces tuve sexo con un tipo del que no recuerdo ni el nombre, ni como era.
¡Ay no, debí verme muy sensual toda ebria! Solo tengo el vago recuerdo de haberme venido como nunca. Pensé que moriría de placer, había olvidado lo que se siente.
Entre abro los ojos para que los rayos del sol no me molesten. el delicioso olor que viene de la primera planta de mi cocina sigue llamándome.
¿Entonces él misterioso hombre sigue aquí? Porque no tengo un ama de llaves y me da flojera cocinar a pesar de que se me da muy bien.
Me levanto descubriendo que sigo desnuda. Me pongo la bata y salgo arrastrando los pies.
- ¿Hola? - llamo para saber si alguien contesta y mi estómago no está siendo engañado.
- en la cocina. - !oh por Dios!
Corro hacia allí y veo al tipo dándome la espalda con nada más puesto que unos calzoncillos Calvin Klein. Moviéndose por todo los rincones y tomando cosas como si fuera el dueño de la casa.
- disculpa ¿Qué crees que estás haciendo? - lo veo meterse algo en la boca y luego hablarme. ¡Iugh, es asqueroso!
- haciendo tu desayuno. - ¿Porque no me mira? - siéntate
- haz el favor de mirarme... Como sea que te llames. - Se queda quieto con la cabeza gacha unos interminables minutos - oye - cierro los ojos porque no quiero ver ni puedo creer lo que veo
Siento que me dará un ataque y caeré muerta ahora mismo.
- ¡¿TÚ?! ¡¿Pero que demonios estás haciendo en mi casa?! - lo primero que hago es coger uno de los cuchillos que está en la encimera y le apunto. Cómo si está mierda se fuera a disparar - ¿Dime qué haces aqui David de la Torre?
- oye tranquila ¿Que no es obvio? Si que eres toda una pervertida señorita Johnson. - pone el plato frente a mí y mi estómago gruñe en aprobación. Que buena pinta tiene además de que huele estupendo. ¡Sabe cocinar! Un punto a favor - porque no bajas eso y te sientas a comer. Debes tener hambre al igual que yo, así podemos hablar
Que no te distraiga su amabilidad y su sensual cuerpo desnudo. ¡Nooo! pero si hasta creo que fue esculpido por el mismísimo Dios.
- ¡no puede ser! Al menos dime que nos cuidamos - dejó caer el cuchillo sobre la mesa, derrotada, y me siento con la vista en mi plato.
¿Cómo no lo ví anoche antes de traerlo a mi santísimo hogar y que me hiciera el mejor sexo de mi vida?, el actual ahora no es tan santo
- si lo hicimos. Bueno yo me puse condón ya que no sabía si estás en control natal.
- no lo estoy. - tanto tiempo sola ¿Para qué?
Me siento pésimo al saber que me he acostado con este hombre, el cual me cae como una patada en el hígado, y para rematar no recuerdo mucho de lo que pasó.
- escucha Bella...
- Isabella - gruño mi nombre con fastidio.
- Isabella. Yo no pretendía aprovecharme de la situación
pero estaba en ese mismo bar con mis amigos y solo te ví. Bailamos y tú dijiste...
- En mi casa o en la tuya - acabo de recordar eso.
- así es. Anoche fue el mejor sexo de mi vida y quiero proponerte algo que...
- lo que pasó anoche no debe volver a repetirse David, fue un total error. No estoy buscando una relación ahora ni mucho menos. Solo necesitaba...
- desahogarte. Lo entiendo. Tampoco busco una relación. - se que miente. El tono en el que lo dijo fue diferente.
- la verdad es que sí. - para que negarlo. Y aunque también fue el mejor amante no debo permitir que vuelva a pasar.
¡Vamos! El tipo no me agrada nada y puedo adivinar que quiere seguir viéndome.
- está bien. - ¿Que? - voy a terminar con esto y luego me voy si te parece.
- es lo mejor
Desayunamos en un completo e incómodo silencio. El me mira de vez en cuando y me atrapa haciendo lo mismo. Esto está tan delicioso que podría acostumbrarme.
No pienses idioteces, Isa.
- haré los cambios que me has sugerido. Definitivamente, quiero que tú publiques mi libro.
- no soy editora de aventuras, David. Soy de terror y suspenso.
- ¡¿en serio?!
- sí - wow, debe estar muy desesperado. - pero si de verdad lo haces, entonces te ayudaré.
- por supuesto. Me dijeron que eres la mejor en lo que haces, que cada manuscrito que tocas lo vuelves un éxito; como el de esta mujer E.L James. Aquí entre nosotros a mí me gustaron mucho sus libros. Es muy talentosa y detalla muy bien las escenas
- ¡vaya! - sé a que se refiere - Me alagas. - es decir, su libro es bueno pero tiene algunas inconsistencias y errores ortográficos, lo que es inaudito te vendo en cuenta que él es un empresario
- bueno, lavaré esto y luego - señala la puerta - me iré como llegué.
- de acuerdo.
Siento que le debo algo, no sé qué, tal vez una disculpa o algo por haberlo amenazado hace un momento con un cuchillo.
Cierro los ojos frotando mis sienes ¡Maldito dolor de cabeza!
- toma - me tiende una pastilla y un vaso de agua - aspirina para la resaca
- gracias, David - cuando sus dedos rozan los míos vuelve esa misma sensación que sentí anoche al conectarnos sexualmente, una especie de electricidad intensa y unas malditas mariposas revoloteando en mi estómago
Se aleja y empieza a vertirse con la ropa que dejamos tirada en el salón. Que vergüenza el desorden.
- de nuevo me disculpo por...
- olvídalo. Después de todo fui yo quien te pidió hacerlo. Te debo disculpas por muchas cosas
- no te preocupes. - juega con las llaves de su auto pero luego se acerca demasiado a mi - fue increíble Isabella, Gracias - sus labios dejan un tierno beso cerca de los míos e instintivamente cierro los ojos para saborearlo.
Todas mis entrañas se remueven por su cercanía y aún tiene el aroma a su colonia cara.
Mi corazón está martillando duro contra mi pecho y se me ha secado la boca.
Me rindo.
Nuestros ojos se encuentran y...
!a la mierda el control!
Lo atraigo hacia mi por su camisa y atrapó su boca en un beso rudo y posesivo. Me carga y enredo mis piernas al rededor de su cintura, me empotra contra una pared cercana restregando su duro m*****o en el centro de mis muslos.
De nueva cuenta la ropa desaparece y me penetra de una fuerte embestida.
- mucho mejor - pierdo el control de mi cuerpo y todo lo que me rodea, tiene el mismo efecto que la noche anterior.
Es sexo del que durante el acto te lleva a otra dimensión.
¿Cómo es que este hombre al que no me cae bien puede hacerme sentir tanto?
Me abrazo a él con fuerza mientras entra y sale de mi, siento su enorme pedazo de carne sedosa golpear mi punto G.
- ¿Quieres venirte? - estoy en la nubes por lo que no contesto a su pregunta - se que quieres Bella... No te resistas - su respiración es trabajosa al igual que la mía. Mi vientre se contrae y dejó de luchar, dejo que el orgasmo inminente me arrastre.
Y lo siento. Su semilla caliente que sale y se desliza por mis piernas
- ¡Joder! Acabas de cometer un terrible error, David - trato de regular mi corazón loco mientras el alma me vuelve al cuerpo.
- lo sé. Digamos que es una forma de marcarte como mía. Me traes loco Isabella, como ninguna otra. - dice mirándome detenidamente - y lo peor de todo es que tengo un gran problema
- ¿Como cuál? - sigue dentro de mi aún empalmado. Y dije que no debía volver a suceder. Pongo los ojos en blanco
- que te has vuelto mi adicción.