Siempre escuché la frase “perdí la virginidad con ese chico”. La palabra perder, en el contexto que las chicas usan, indicaba que se dejó de poseer cierta cosa, por lo general, a causa de una circunstancia inmemorable. Mientras tanto, yo siempre quise poder decirlo de otra forma, porque para mí aquello era un tipo de entrega especial que sólo podías dar una vez en tu vida y a una única persona. Lo cierto es que, nada de lo que escuché, leí o soñé se comparó a la realidad de hacer el amor con Alessandro. Y cada beso, cada pensamiento, cada movimiento armónico de nuestros cuerpos, la forma en que tocó mi alma desde el exterior, cada instante de esa primera vez se convirtió en el sello de mis sentimientos por él. Así que cuando desperté, cuando vi su apacible y sereno rostro inclinado haci

