Corría el año 1941 cerca de las costas de Sar, un pueblo embarcadero que tenía un faro bastante llamativo, el cual encendía sus luces sin falta al comenzar la mañana y al finalizar la tarde de cada día. En este trabajaba la policía marítima vigilando las embarcaciones y a la gente que salía de estas. Se estaba llevando a cabo un proceso histórico, una llamada guerra declarada hacia la población más cercana a los desiertos del mundo, Yerat. Su gente se encontraba huyendo hacia otras partes del mundo, intentando salvar sus vidas de la terrible persecución y ejecución, la cual había sido la orden dada a las demás naciones para hacer con ellos, sin que nadie tuviera culpa de lo ocurrido. Amir Burgoz se hallaba en un bote salvavidas junto a su esposa Narit y su pequeña hija de cuatro años,

