Fleur Lambert
Me da demasiada tristeza ver a Sebastián así de devastador, no puedo creer como el mundo se sigue dañando a tal punto de ser tu propia familia la causante de tu muerte; ya nada nos salva en este mundo hay demasiada oscuridad, todo esto nos costará demasiado como quitar vida si tú también tienes una, es horrible vivir algo de esta magnitud. Sebastián desde ese día que dejó a su más fiel amigo debajo de esos metros de tierra ha estado como si no pudiera con el cargo de conciencia de seguir con su vida, y ni hablar de esa responsabilidad que es cuidar una niña como Camila, se sabe que es juiciosa pero es complicado criar a una adolescente, su madre lo apoya aun cuando no está completamente de acuerdo.
¿Cómo puede estar el mundo y la sociedad así de dañados? Ya no hay remedio para tanta maldad, no se sabe en quién confiar y no sabe quién acabará contigo en cualquier momento, ¡Maldita sea! cómo pueden hacer algo así.
—¿Quieres que te acompañe? —Vi que recogía unas cuantas cosas de su cama.
—No es necesario amor, ya te he dado tantos problemas y lo peor es que falta tan poco para que regreses.
—No te preocupes, si yo fuese tú, seguramente querrías estar allí para mi así que estaré tranquilo, ya te lo he dicho muchas veces.
—Mentira no es —comentó con una pequeña sonrisa.
—Entonces ¿Puedo pasar?
—Claro que sí —al acercarme rodeó mi cintura y sentí que comenzaba a ser él, es un gran paso.
—Te amo, te amo con toda mi alma mi pequeña francesa.
—Extrañaba que me dijeras así.
—¿Te gusta? La verdad es que también extrañaba esto, por eso te pido disculpas, lamento haberte dejado sola cuando tu estas a casi nada de irte, yo lo siento tanto cariño.
—No te disculpes, yo sé lo que es pasar por una pérdida, no debes disculparte porque yo sé qué hacías lo que tu corazón te decía. Se que debías pasar por ese duelo, era tu mejor amigo, casi como un hermano, claramente sería duro que te despidieras de él para siempre, es doloroso y siempre sentirás ese vacío en tu pecho, pero es bueno pasar el duelo para que así mismo pudieses continuar la vida tal como a Elías le gustaría que lo hicieras.
—Gracias, te prometo que ahora si estaré a tu lado, podremos disfrutar de estos días que estaremos juntos. Te haré vivir los mejores días, te lo prometo mi pequeña y hermosa francesa.
—Te amo —le solté, está tan impregnado en mi corazón que es difícil no sentir tristeza al irme y dejarlo aquí.
Le ayude a recoger todo el desastre que tenía, no creí que lo tuviera así, sabe esconder muy bien la basura. Todo esto me hizo recordar a esos primeros días en los que miraba cada rincón de la casa y no veía a mi madre en ninguno de ellos, era como clavar un puñal en mi pecho por cada espacio en el que la realidad me golpeaba.
Comenzaba a sentirme igual, él se quedará aquí y yo solo me ire a estudiar dejándolo aquí sabiendo que tiene que pasar por mucho, sé que no está solo, pero aun asi siento que si estoy aquí le ayudaría a mejorar, pero ambos comenzamos nuestras clases, todo se va a complicar.
—Te parece si salimos esta noche, quiero que pasemos tiempo juntos.
—Por mi estaría bien, pero, ¿Tú lo estás?
—Si cariño, estoy bien.
—¿Qué opinas de la idea de que Camila se quede conmigo? —No quería preocupar a Sebastián sobre eso porque la verdad es una responsabilidad; sin embargo, él debe saber y sentir mi apoyo incondicional.
—Yo conozco tus intenciones, sé que lo haces para que tu amigo pueda descansar en paz, que lo haces para que no le ocurra el mismo destino que su pobre hermano, yo lo sé. Sin embargo, no crees que es una responsabilidad muy grande para ti, tu mismo me dijiste cuando recién había llegado que te gusta concentrarte bastante en tus estudios tanto que no logras ver lo que sucede a tu alrededor, yo no soy quién para influir en tus decisiones, pero siento que es algo que no debes tomarlo a ligera.
—Qué casualidad que mi madre y tú piensen de la misma manera, ahora siento que debo cuestionarme mucho más la idea de encargarme de ella.
—No creo que ella sienta que no eres capaz, tampoco yo lo veo así, solo quiero que pienses bien porque literalmente todo cambiara si tu decisión sigue intacta.
—Que tanto puede cambiar solo es una persona más en la casa.
—Ahora si pienso que debes meditarlo un poco más, cariño es una adolescente, tendrás que suplir sus gastos, cuidarla y protegerla, estar siempre para cuando te necesite, guiarla como si tu fueras su padre, sé que se nota que no es desorganizada pero no puede extender tanto la confianza porque a esa edad cometemos muchos errores.
—Pero, si hablo con ella todo puede ser un poco más llevadero. En cuanto a sus gastos haré todo lo que esté en mis manos para que se encuentre bien, sin demasiadas necesidades.
—Yo sé que harás tu mayor esfuerzo, por eso sea cual sea tu decisión quiero hacerte saber que cuentas con todo mi apoyo, no puedo dejar que cargues con todo tu solo, es demasiado.
—Sabía que tu serias mi amor incondicional, por eso es que amo cada parte de ti, no hay nada que no me guste, te amo con todas las fuerzas de mi ser, tanto que siento que te llevaras una parte de mí, me dejaras y siento desde ya un vacío en mi pecho que me hace sentir que me falta el aire a mis pulmones y que no puedo dar un paso más.
—Y por eso es que yo te amo a ti, por ese inmenso amor que tienes para dar, por cada uno de los detalles que me persiguen sin dejarme dudar que lo cargo en mi pecho por ti crece con cada día que pasa, no hay nada que me haga más feliz que tu en estos momentos, tanto que no quiero irme y dejarte aquí.
—Siempre estaré contigo sin importar las distancias, estaré en cada paso que des, en cada uno de tus sueños allí estaré cuidando de ti.
En esos instantes sentía que algo dentro de mí me mortificaba, tenía miedo de volver a quedarme y sentirme tan sola, no quería volver a tener esos sentimientos que carcomía cada parte de mi ser, y es allí cuando me comienzo a cuestionar por todo lo que sucede a mi alrededor, y las dudas se apoderan de mí.
¿Si podremos sobrevivir a todos esos kilómetros que nos alejan del otro? Nunca me había enamorado de esta manera, no sé si pueda soportar que en medio de esa soledad Sebastián sienta que debe buscar ese afecto y cercanía que yo no puedo darle, es como si todo se empezará a derrumbar, lo amo con todas mi fuerzas y justo eso es lo que me llena de tanto miedo a la vez. No quiero sufrir por amor, no quiero llorar por las noches recordando un amor jurado que simplemente no sobrevivió a los obstáculos.
Tengo que aprender a confiar más en mí, y en las personas de mi alrededor, no sé qué nos deparará el futuro, pero siento que debo gozarme lo que se vivió en este verano y en los pocos días que faltan por irme, sé que todo esto ayudará a mi yo del futuro, pero solo quiero no volver a sentir la soledad en la casa que actualmente se encuentra fría y sin alegrías desde la partida de mi madre, ella era la luz de esa casa y simplemente partió sin dejar un último deseo.
Es justo cuando estas cosas rondan en mi cabeza pienso porque no podemos volar, sentir el aire rozar nuestra piel, poder ir adonde queramos para olvidar todo lo que nos hace daño, cómo no volar junto a un hermoso cielo azul y mirar adelante sin importar aquello que dejaste atrás, sin importar nada más, volar para sentirte bien, sentirte libre del dolor que consumía cada parte de ti, si tan solo pudiéramos volar nos sentiremos más libres de nuestro profundo dolor.
¿Porque los humanos nos complicamos la vida mucho más de lo que deberíamos? sin duda es una tontería que, aunque tenemos formas de solucionarlo simplemente continuamos haciéndolo, no hay manera de parar hasta que no te detengas a ti mismo de dejar carcomer todo con tus pensamientos intrusivos que solo hacen es dañar.
Las horas transcurrieron de manera rápida sinceramente siento que el tiempo no me alcanzo, creí que podría dormir y descansar, pero no pude hacerlo, creí que lograría revisar algunos pendientes y nada de eso fue posible, mi mente divagaba por todo lo que he vivido en este tiempo en Colombia. Santa Marta sinceramente es un lugar muy hermoso, sus playas, su gente, el ambiente me hace sentir querida como si aquí estuviera mi familia, aunque no es del todo falso esta gente se ha convertido en mi familia.
—Cariño —escuche a Sebas del otro lado de la puerta.
—Dime amor ¿Sucede algo?
—No cariño, solo quería saber si ya estás lista.
—Ya casi salgo, no te preocupes.
—Estaré en la sala esperándote.
—Si. —La verdad no entiendo porque, pero siento como si algo me faltara, que fuese a perder a alguien o algo importante en mi vida, y queda tan poco tiempo aquí que simplemente siento como un frío inmenso recorre todo mi cuerpo dándome ese miedo que no quería sentir.
Tengo miedo, nunca me ha gustado la soledad. Tal vez por eso fue que huir de Francia fue mi manera de no volverme loca, la verdad es que no me canso de decir que esa casa sin mi madre era como un cementerio desolado y frío, nada que ver con la energía que naturalmente emergía mi madre pero aun así seguía sintiendo a ella en cada rincón de la casa.
Después de tanto tiempo de estar al otro lado del mundo siento que el tiempo me ha ayudado, el tiempo que tuve me ha hecho tener otra visión distinta a lo que venía y me hace sentir mejor conmigo misma. Mi hermosa madre ha de sentirse orgullosa de mí en cualquier lugar en el que esté, porque seguro ella hubiese querido esto que siguiera adelante y que no me estancara en la oscuridad.
No sabes cuanto te extraño mami — digo mirando al techo sintiendo que unas gotas rodean mi mejilla tratando de no ser un mar de llanto me levanto para secarlas y seguir la voluntad no dicha de mi madre, disfrutar de la vida que se le ha acabado a ella.