VLADISLAU La sociedad suele ver con desprecio a quienes no reaccionan como se espera. "Débiles", "sumisos", "faltos de carácter". Un desfile de adjetivos que en realidad no dicen nada. Para mí, los que no responden como dicta el impulso humano no son cobardes, son inteligentes. La paciencia no es sumisión. Es estrategia. Es un arte que solo los poderosos practican bien. La mayoría de los que me conocen piensan que no reacciono con violencia porque me estoy conteniendo. Que bajo esta máscara de calma hay un volcán a punto de estallar. Les daré ese punto. Pero no por las razones que creen. No me contengo por temor a perder el control. Me contengo porque aprendí hace mucho que los impulsivos mueren temprano, y los pacientes construyen imperios. Llegué hasta aquí porque supe cuándo morder y

