CAPITULO 14

2652 Palabras

EVANGELINA Mi cuerpo choca contra la pared del elevador. El golpe es seco, cargado de lujuria. Me aferro a los hombros de Agust con desesperación y con mis piernas lo atraigo más, como si pudiera fundirme con él. Sus embestidas se aceleran, me atraviesan sin piedad, arrancándome todo pensamiento lógico. Siento su polla entrando y saliendo de mi canal, húmeda, voraz, desatada. —¿Esto es lo que deseabas, estrella? —gruñe en mi oído, su voz áspera, cavernosa, rasgándome por dentro. Mechones de su cabello n***o, húmedos por el calor de su cuerpo, se le pegan a la frente. Sus manos me sostienen con una fuerza brutal, marcándome la piel. Me sube y baja por su v***a como si fuera una muñeca sucia, suya, usada. —Responde. Maldita ninfómana de mierda. ¿Cómo mierda quiere que le responda cuando

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR