CAPITULO 23

819 Palabras

PADRINO Llevo el puro a mis labios. Inhalo con calma, saboreando el humo denso que me acaricia la garganta. Lo dejo salir lentamente, como si pudiera exhalar la furia que me calcina por dentro. Tomo un trago de raki. El ardor me rasga la tráquea, pero me mantiene centrado. Necesito estar centrado. La rabia me corre por las venas como veneno espeso. Y si no la contengo, me consumiría vivo. Paso las yemas de los dedos por la superficie rugosa de una fotografía. Lyudmila. Mi musa. Mi obsesión. Mi maldita perdición. Era perfecta. Con esos ojos azul hielo que podían atravesarte el alma. El cabello rubio sucio cayendo en ondas sobre sus hombros. La piel tan blanca, tan tersa, que parecía esculpida por dioses enfermos. Y esos labios... tan carnosos... tan hechos para mí. Su cuerpo, su voz

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR