Los días, pasaban muy rápido. Amanda se había hecho a estar en Arabia, se sentía cómoda y querida por su nueva familia. Había aprendido mucho sobre la realeza, cómo comportarse en la mesa, como comer, como caminar. Con su suegra, había hecho migas, se podría decir que eran mucho más que suegra y nuera. Con Zayn iba avanzando, se estaba enamorando de él. Pero imposible no hacerlo, porque era atento, cariñoso, noble. Tenía la capacidad de enamorarte, solo por unos abrazos, te daba tanto atención, que ella no podía estar sin un beso suyo o abrazo, de buenos días. También había descubierto, que por respeto, no podía tener muestras de amor explícitas delante de la gente. Es decir, no podía besarse en los labios delante de la familia o conocidos. Zayn delante de la familia, se despedía con u

