Andrew quedó completamente desconcertado tanto que apenas pudo abrir la boca para llamar a Samantha, sentía que ella se refugiaba en sus brazos y que, de hecho, se sentía muy a gusto en ellos; así que cuando ella lo empujó para separarse de él y luego dio media vuelta para salir corriendo a toda velocidad para alejarse de él se quedó completamente desconcertado. Andrew sabía que las mujeres normalmente complicaban las cosas, pero ella le había dado muestras suficientes de que no era así, más bien le parecía una mujer extraordinaria, una muy capaz de entregarse porque había sentido una abrumadora sensación de placer al bailar con un hombre, aunque éste fuera un desconocido, y decidiera estar con él sin importarle las circunstancias ni los lugares. Esto era lo que le había parecido a él. Se

