Andrew llegó a su casa aún temprano, pensó que tendría tiempo suficiente para arreglarse antes de ir a buscar a Samantha. Cuando entró en la casa la señora Templeton estaba dando vueltas por la estancia y al verlo se le quedó mirando con una significativa mirada acompañada de una mueca que le arrugaba aún más su ya arrugado entrecejo. No trucco ninguna duda de que la señora Templeton no le creía mucho que Samantha regresaría es misma tarde a la casa. —Ya puedes desfruncir la frente, Amanda —dijo poniendo los ojos en blanco— Ésta noche iré a buscar a Samantha al aeropuerto, así que puedes quedarte tranquila. Andaba le dirigió una mirada severa al mismo tiempo que tomaba con fuerza unos trapeadores nuevos para ponerlos en los implementos de limpieza. —El señorito sabe que yo no me meto e

