Después de cenar salieron a pasear un poco por la ciudad, recorrieron un centro comercial y luego regresaron a casa. Subieron a la habitación de Andrew, dónde estuvieron hablando un poco más hasta que los mimos y los besos fueron sustituyendo a las palabras y las caricias a los gestos. Fue una noche de amor intenso, cada caricia, cada beso, llenaban de pasión sus cuerpos hasta que la consumación fue inevitable sus cuerpos se reclamaban el uno al otro y deseaban fundirse en uno solo y así lo hicieron. Las primeras horas de la madrugada los sorprendieron despiertos aún en los valores de la pasión, hasta que vencidos se quedaron dormidos. En la mañana se levantaron y se dieron un baño juntos, está vez en la ducha y no como en la noche, que se dieron el placer de compartir el confortable jac

