Cristian Después de deleitarnos con esas ricas hamburguesas, nos sentamos a ver una película, estoy muy entretenido pero me doy cuenta de que mi pequeño ángel ni se mueve y mucho menos habla, me inclinó para verla y, —¡No lo puedo creer! Se quedó dormida, sonrió dentro de mí para no despertarla, se ve tan hermosa que no quiero hacer mínimo movimiento para que se despierte. Lo que puedo hacer es contemplar esta hermosa belleza. Cuando está por finalizar la película se despierta, puedo ver en su rostro sorpresa, ya se dio cuenta que se perdió la gran parte de la película, prefiero no decirle nada y apagó el televisor para subir y darnos un baño. Entramos a la habitación y me dirijo al baño, le hago un gesto con mi mano para que me acompañe, quiero disfrutar de su cuerpo mientras nos baña

