A la deriva
Anna es la hija menor de su casa, es una mujer amable, carismática y bondadosa; ella a sus treinta dos años se encuentra entregada al estudio, sus padres eran dueños de varios salones de belleza, donde frecuentan clientes de alto nivel.
La vida de Anna era hermosa, llena de comodidades, todo hasta que Greta, su hermana a través de enredos y engaños logró conseguir que sus padres pasarán todo a su nombre.
Anna al igual que sus dos padres quedaron a la deriva; ella es una mujer muy bondadosa así que de inmediato tomó su auto y fue en búsqueda de Greta, necesitaba solucionar lo más antes posible está terrible pesadilla.
Una vez que Anna llegó a la oficina principal allí la seguridad impide que ella ingrese libremente como lo solía hacer antes, por más que Anna intenta comunicarse con ella a su teléfono móvil no logra conseguirlo.
Luego de estar en aquel lugar por varios minutos no tiene de otra más que hacer escándalo para que sea atendida por su hermana, aproximadamente una hora después ella logró ver a la distancia que la puerta de la oficina se abrió.
—Que mierda se te pasa por la cabeza, cómo es posible que hayas engañado a nuestros padres todo por quedarte con las propiedades; es increíble que le robaras todo lo que ellos duraron una vida construyendo.
»Que clase de persona eres al haber dejado a dos personas mayores e indefensas corriendo en la calle a su deriva, ¡Greta son tus padres reacciona! —ante las palabras de Anna ella simplemente dibuja una espléndida sonrisas un rostro y luego se cruza de brazos.
—Lo siento Anna, pero ellos son un par de viejos, que lo único que hacen es cada vez ser más inútiles; además hubiese sido una estúpida dónde hubiese seguido esperando que hicieran el testamento a la luz.
»Todo iba a quedar a tu nombre, cualquiera se hubiese dado cuenta de la manera en que ellos te amaban, a diferencia de como lo solían hacer conmigo.
»Siempre te daban lo mejor a ti, ¿acaso dime si estoy mintiendo? el motivo por el cual querían que tú fueras una mujer profesional era únicamente para que pudieras tener tus propios negocios en el exterior.
»Mientras tanto, mi destino iba a tener siendo una simple estilista, así que tendría que encargarme yo misma de mi propio destino —habla tranquilamente y luego recuesta su cuerpo contra la pared.
—¿Dónde está la igualdad?, acaso crees que eres hija única, por lo menos te hubieras tomado la amabilidad en dejar aunque sea un poco de dinero a su disposición, eres la peor persona del mundo, los has dejado en la calle.
»En cuanto a mí no me interesa, ni siquiera fuiste capaz de dejar ni lo más mínimo a nuestra disposición, acaso estás disfrutando ver a tus padres y a tu hermana yendo por el mundo sin tener nada que comer.
—Sí, es la manera en que me tendrán que pagar por haberme dejado siempre atrás, si tanto te querían a ti, pues entonces trata de hacerlo sentir orgullosos con tu propio dinero.
—Una vez tenga dinero contrataré a un abogado, así te van a despojar de todo lo que es de nuestros padres, y juro que me voy a encargar de hacer que pagues bien caro por lo que estás haciendo con ellos.
»Eres un monstruo, no mereces llevar el apellido de nuestros padres, te suplico que por favor que le permitas a ellos continuar viviendo tranquilamente en aquella casa donde siempre estuvieron.
»Ni siquiera tuviste la cara en ir tú misma a sacarlos de casa, fuiste tan cruel al valerse de unos abogados y las autoridades para dejar a dos personas de tan avanzada edad en la mugrosa calle.
—Por cierto, te sugiero que por favor dejes las llaves del auto que usas en la recepción, debido a que también es mido, y no quiero compartir nada de lo que es mío con nadie.
»Espero que pronto tomes a ese par de viejos de la entrada de mi casa y te lo lleves bien lejos, tendré que contratar personal del aseo para que borren aquel apestoso hedor de toda la casa.
Anna no puede creer lo que está escuchando de boca de su hermana, así que toma las llaves del auto en su mano con intenciones devolvérselas, estando próxima a ella, de inmediato estira sus manos y la lleva hasta el cabello de Greta.
Anna siempre ha sido una mujer pacifista, toda su vida ha preferido darle la vuelta a los problemas, todo para no salir lastimada ni mucho menos herir a alguien; pero en esta ocasión es completamente diferente.
En cuestión de segundos las dos se encuentran tiradas en el piso, mientras que Anna jalaba con fuerza el cabello de Greta, ella cómo podía se defendía dando golpes con sus puños en el abdomen y arañazos en el rostro de Anna.
Aquel enfrentamiento no duró más de dos minutos, la seguridad de Greta de inmediato interrumpió, en medio de aquel enfrentamiento quién se llevó la peor parte fue Anna.
—En esta ocasión lograste salir con las tuyas, desde un principio noté que aquel hombre que llevaste a casa a presentarlo a nuestros padres, quién aparentaba ser muy amable y bondadoso, era un completo traicionero.
»Espero que nunca en tu vida tu amante te vaya a traicionar a ti como lo hiciste con mis padres, a pesar de que eres mi hermana, no mereces nada bueno para tu vida. Espero nunca más volverte a ver en la vida luego de lo que has hecho.
—Lo mismo te deseo, igual volverte a ver en la vida sería lo más desagradable posible, así que por favor encárgate de ese par de ancianos, para que nunca más se atraviesen en mi vida.
»Esa mujer ya no es bienvenida en ninguno de mis salones, donde ella se atreva a irrumpir pueden hacer uso de la fuerza —ordenó Greta a la seguridad.
Anna salió de allí completamente destrozada, el dolor en su cuerpo no era tanto como el de su corazón, se había quedado sin ni siquiera una moneda en sus bolsillos, y así va a tener que encargarse de sus padres.
Sus estudios iban a la mitad, así que no había nada estructurado para poder ejercer, lo único con lo que ella cuenta es con la ropa que trae sobre su cuerpo, sus padres se encontraban sentados en una banca cerca de la casa que ahora es de Greta.
Por mala suerte Anna no tuvo otra salida más que regresar caminando hasta donde se encontraban ellos, su cara ensangrentada con el transcurso de los minutos lograba sentir aquel fuerte dolor.
Yendo de camino su teléfono móvil sonó dentro de su bolsillo, Anna adolorida y bastante molesta llevó la mano dentro del bolsillo para la respuesta.
—Hola —responde ella mientras que con su otra mano limpia las lágrimas que ruedan por sus mejillas.
—Hola amor, cómo estás, aproveché para hablar contigo debido a que he tenido un pequeño descanso, el trabajo ha estado bastante fuerte, así que no me ha quedado mucho tiempo.
»Se que te dije la semana pasada que esta semana íbamos a estar juntos, pero las cosas en la finca de mis padres marchan de maravilla, que desde que me levanto hasta que me acuesto siempre hay algo que hacer.
»Entiendo que tu prioridad es el estudio, pero me gustaría que pudiera sacar tiempo para mí, te aseguro que aquí la vas a pasar muy bien, sin hablar que las noches las tendremos libres para los dos —Nicola siempre hablaba mostrando que era un hombre maduro y seguro.
—Amor, no vas a lograr imaginar todo lo que está sucediendo aquí, en realidad necesito de un abrazo tuyo —respondió Anna con su voz temblorosa mientras que lloraba.
—¿Qué ha sucedido amor, por qué te escuchas de esa manera? —Anna toma aire profundamente para poder responder, debido a que aquel nudo en la garganta impide que salga la más mínima palabra.
—Mis padres y yo hemos quedado en la calle, es una historia bastante difícil de contar a través de este medio, en un momento no tengo a dónde ir ni mucho menos dónde llevar a mis padres.
»Nunca había necesitado tanta ayuda de alguien como en estos momentos, mi vida ahora es un completo caos —de fondo logra escuchar como alguien llama a Nicola.
—Amor, no logro comprender lo que te ha sucedido, pero sabes cuánto te amo, por ti sería capaz de hacer cualquier cosa, ¿aún conservas la llave de mi apartamento verdad? —Nicola habla apresuradamente.
—Si, aún la conservo dentro de mi bolso, aún no se me olvida la petición que me hiciste cuando me la entregaste —responde Ana mientras que sus manos tiemblan.
—Lleva a tus padres al apartamento, mientras que logras resolver aquello que te está destrozando; no te preocupes por mí debido a que mi estadía en este lugar será por otros cuántos días más, así que no te preocupes eres una mujer buena y pronto se solucionarán tus inconvenientes.
—Gracias amor mío, eres el mejor regalo que me ha dado la vida —Anna agradece desde el fondo de su corazón a Nicola por lo que ha hecho por ella.
—Me encanta escuchar tu voz pero en estos momentos me encuentro bastante ocupado, así que en la noche me pondré en contacto nuevamente contigo —Nicola termina la llamada, dejando en Anna aquellas palabras una gran tranquilidad.
Luego de varios minutos Anna llega al lugar donde se encuentran sus padres, quiénes están con sus pijamas sobre sus cuerpos, debido a que no han tenido la oportunidad de poderse cambiar.
—Hola hija, has logrado hablar con tu hermana sobre lo sucedido —pregunta Luciano, el padre de Anna.
—Si, y me ha dejado muy claro que todo lo que ha dicho los abogados en el momento del desalojo es completamente verídico, ella se encuentra allí ocupando la oficina principal, no piensa dar marcha atrás al acto cruel y despiadado que ha logrado hacer con la ayuda de su amante.
»Por el momento hemos corrido con la gran suerte de que Nicola nos ha facilitado su apartamento para podernos quedar allí hasta poder solucionar nuestro tema económico.
»Por obvios motivos mis estudios se tendrán que aplazar, de inmediato trataré de buscar un empleo para que no nos haga falta nada —dijo Ana a sus padres para hacerlos sentir mejor.
—Gracias hija por tratar de darnos siempre lo mejor, corazón siempre ha sido noble y puro, a diferencia de tu hermana, quien siempre mostraba su arrogancia, ahora nos hemos dado cuenta de lo que es capaz de hacer todo por quedarse con lo que hemos luchado para construir —dice Alice, la mamá de Anna.
—No podremos caminar hasta el apartamento de Nicola, por suerte siempre suelo cargar conmigo algo de dinero —Luciano siempre mostró lo importante que era su hija Anna, debido a que en el pasado habían fuertes discusiones entre ellos y Greta.
Anna junto a sus padres toman un taxi y fueron directo al apartamento de Nicola, a pesar de que el tiempo de ausencia de él era relativo, Anna siempre ha sido una mujer bastante autosuficiente, así que una vez ubique a sus padres en el apartamento de inmediato saldría a buscar empleo.
Siempre Anna ha sido una mujer muy reservada, por ende las amistades no van muy bien de la mano en su vida, ella tendría que valerse de sí misma para poder salir de este terrible suceso.
Mientras va de camino, Anna toma su celular e ingresa a una agencia de empleos, diligencia el currículum y deja el espacio de aquel posible trabajo libre, la situación es bastante precaria así que ella no puede ser exigente, con lo que debo hacer ni mucho menos con su pago.
Al terminar Anna recostó la cabeza en la silla del taxi, mientras que llegaba su cabeza aquella fuerte discusión que tuvo que lidiar con su hermana, quedando más que claro en su cabeza que Greta era una desalmada y despiadada mujer.