Un Sherlock moderno.
Siguiendo con mi labor de investigación sobre mi prima armé en una de mis paredes un tablero con fotos, notas u muchas líneas unidas.
Ya conocía a Thomas y su padre, ambos eran buenos abogados, por no decir los mejores de la plaza y estaban tickeados en mi lista de sospechosos.
El tipejo que se las da de marido celoso, es un imbécil. En la red encontré varias incongruencias, es que lo habían detenido cuando joven por varios delitos de poca monta, además venía de un orfanato y no lo desmerecía por ello, sino porque en los últimos meses lo habían arrestado por agresión y eso me tenía inquieto.
De los otros personajes de la historia de mi prima, seguía investigando, al parecer ella se lleva muy bien con las hijas de su jefe y con la esposa de Thomas, pero era otro punto a investigar.
Me siento frente al computador y reviso mi correo, algunos mensajes de la empresa y de mi amigo Aaron con respecto al puente que estamos construyendo los respondo de inmediato, otros de la facultad para invitarme a un simposio, pero deniego la invitación, por ahora no hay tiempo de volver.
Cuando voy a cerrar mi computador llega lo que esperaba.
“Tengo lo que me pidió, joven maestro.
Atentamente, L. Watson.”
Me largué a reír porque era demasiado chistoso elnque nuestro viejo mayordomo tuviera el mismo apellido del mítico doctor y fiel compañero de Holmes.
Desde que cambié los libros de misterio por series, el viejo Loren había sido mi fuente de inspiración, aunque al viejo le molestaba, igual se sentaba conmigo todas las tardes a ver el capítulo de criminal minds y juraba que el personaje de David Rossi estaba basado en él.
Loren en su juventud quiso estudiar psicología, pero como todo joven inexperto y sin los medios económicos no pudo hacerlo. Mi padre nos contó que llegó a trabajar con él cuando lo conoció en una de las construcciones y al ver que era un viejo demasiado inteligente lo tomó como su asistente, al tiempo nació James y se encariñó tanto con él que de la nada se transformó en mayordomo y mano derecha de papá.
Era un tres en uno y todo lo que hacía tenía su sello. Después llegué yo y no hubo poder en la tierra que lo separara de nosotros.
Creo que por eso papá lo quiere tanto, pues cuando mamá falleció, ese viejo fue su mejor compañero y como su respaldo emocional.
—¿Y el archivo?— pregunto antes que el viejo pueda hablar, pues lo he llamado.
—Sabía que me llamaría, por eso no se lo envié.
—Viejo chismoso, suelta prenda.
—De acuerdo a lo que pude encontrar de lo sucedido por su prima en Chile y México es que el señor Leonel se casó con su madre a los meses de llegar a Chile, Unos años antes, cuando se encontraba en Colombia, decidió salir de ahí sin decir el por qué. No hay indicios concretos, pues después de terminar de ayudar a una comunidad cerca de los cafetales en la zona de Salento luego aparece en Chile, llega a la ciudad de Santiago y de la nada se traslada a la quinta región donde conoció a su esposa y trabajó como pescador con su suegro. Lo último es que su bote náufrago cuando hubo una tormenta, pero sus restos no fueron encontrados.
—Loren, de verdad no entiendo cómo mi papá no te contrató a ti para buscar a Dani, lo más probable es que ella hubiera estado antes con nosotros.
—No, no, es así, joven maestro. Todo esto lo he recopilado con la información que usted me mandó y lo que he reunido en todo este tiempo con las investigaciones a las que accedió su padre.
—Bueno, don modesto ¿Algo más?
—El marido de su prima…
—Ese incordio.
—No lo es tanto, me enteré por su padre que el joven Jex pronto tendrá su juicio y de acuerdo a lo que le comentó su abogado, tienen pruebas suficientes para acreditar que todo fue un montaje.
—¿Cómo? A ver, Loren. El tipo es bruto y molesto, de hecho no sé lo que le ve mi prima, pero se nota a leguas que es un tipo violento.
—En eso se equivoca, el tipo es así porque fue el guardaespaldas de la estrella de cine y teatro ASS ¿se acuerda de la protagonista de lo que queda de nuestros días?
—Por supuesto que me acuerdo.
—Pues es la segunda hija de la esposa de Adam Scott y él ha estado con ella desde que inició su carrera.
—Abogados, médicos, actores ¿Qué más hay en esa familia?
—Pues muchas más personas, de hecho recuerda el cuadro del “ocaso” que adquirió su padre el año pasado en esa subasta benéfica.
—Ajá, está en su despacho en nuestra casa.
—Pues, lo pintó uno de los hermanos menores, el chico es un prodigio de las artes y sus obras se venden por cientos de miles de dólares.
—Interesante.
—En resumidas cuentas, su prima tuvo suerte de conocer a esa familia y debo decir que también nosotros para por fin poderla encontrar.
—Eso no te lo discuto, pero aún no me fío de nadie.
—Sea cauto y no haga una de sus escenas, es lo único que le pido. No estoy ahí para sacarlo de sus problemas.
—Tranquilo, mi fiera. Me estoy portando como un buen niño.
—Eso espero, sino tendré que viajar.
—Deberías venir, el lugar es hermoso y estoy seguro que el mercado te encantaría.
—¿Y perderme los chismes de acá? ¡Ni loco!
Ambos reímos por su disparate y luego colgamos. Tenía nuevos antecedentes y eso me llenaba el día. Tomé mi cosas y fui a desayunar con mi padre y mi hermano, el día de hoy iríamos a la casa de los Scott para almorzar, pero no encontré a nadie, así que me fui a la habitación de James.
Cuándo abrí la puerta me encontré con una visión que jamás la podré sacar de mi cabeza.
Mi hermano, mi ídolo, mi ejemplo a seguir estaba agarrándose la boa constrictora que tiene y gimiendo por una tal diosa pelirroja.
«Gracias señor por el favor concedido, James O’Connor me vas a pagar todas las que me has hecho»
—Levántate pendejo.—Salté encima de él y le agarré las manos—Uy, hermanito ¿Amaneciste teniendo una erección matutina?
—¡Idiota! Casi me dejas sin la facultad de tener hijos—está rojo como tomate maduro, pero no pararía, esto era demasiado divertido.
—Ay, perdón, perdón, cariño, pero a ver dime ¿Te follaste a la pelirroja? — ahora ya no está rojo, está verde, con matices amarillos.
—¿De qué mierda hablas, Chris? ¿Qué pelirroja?
—Es que eso estabas diciendo, hermanito. “Muévete mi diosa de fuego, si, así sigue, ah”pero anda hermanito, cuéntame ¿te la comiste? —su cara es un poema y diablos, pero si que he disfrutado molestarlo.
—¡Lárgate antes que te mate!
—Eres un mal hermano, gracias por no contarme, pero prometo que lo voy a averiguar—ya vería ese idiota.
Lo dejé que terminara de ducharse y me fuí a la cocina, puse el café a preparar y me senté con mi bowl de cereal con leche.
Mi hermano llegó refunfuñando pornlos pasillos y yo negué con mi cabecita hermosa.
—Pendejo.—volví a reír a carcajadas.
—Hermano, se te notó que la chica te dejó xon gusto a poco, no lo niegues.
—No quiero hablar de eso ahora , Christian.
—Está bien, está bien. No seguire, por ahora.—Digo sirviéndonos café. En ese momento entra mi papá.
—¿Están listos?
Por supuesto que estaba listo, Hoy no me quedaba con las dudas que mi prima y esa familia me provocan.
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