Om…
—Inhalen... Exhalen... y levanten su cuerpo como si estuvieran saludando al sol...
Estoy en mi clase de yoga kundalini y la maestra Sandra nos hace colocarnos en la posición de la serpiente.
—Muy bien, Christian — me felicita estirando un poco más mi espalda—Recuerden todos que esta posición fortalece los abdominales y el sistema inmunológico. Ahora bajen y lentamente vamos con la postura del niño. Eso, bajen sus cuerpos y flexibilicen la columna. Con esta posición revitalizan mente y cuerpo. Aumentando el autocontrol de tus emociones.
El sonido del cuenco que se escuchaba tras la voz de la maestra me relajaba y hacía que laa posiciones fluyeran como un caudal de energía a mi alrededor.
Desde la vez que esa chica me despertó de mi estúpido sueño, había decidido salir de esa vorágine de encuentros sexuales sin sentido y me transformé en un verdadero monje tibetano. Había retomado mis estudios y estaba a nada de titularme de constructor civil, no era una lumbrera como al principio pues no me desvivía por las notas, pero sabía que saldría con honores como lo habían hecho mis padres y mi hermano.
Al pensar en todo lo que había pasado en estos años me daba cuenta de lo imbécil que había sido.
¿Cómo no me di cuenta antes? Todo estaba tan claro ahora que ni loco volvía a ser ese idiota mujeriego que pretendí ser por más de un año.
El más contento con todo este cambio era mi papá, no había día que no me recordara lo feliz que estaba de que volviera a ser yo mismo, aunque él no entendía que no era ese antiguo yo desordenado y libertino que le escondía sus andanzas, ahora era un ser renovado y feliz con lo poco que tenía.
—Terminemos con la posición de palmas juntas en el centro de su corazón y demos gracias por este nuevo día.
Inhalen… y ahora exhalen…
Con esto terminamos hoy, dense un gran aplauso.
Abro mis ojos para volver al planeta tierra y escucho los aplausos de mis compañeros, hago lo mismo que ellos y sonrío, amo quedar hecho bolsa, pero con sentido.
Me levanto tranquilamente de Mat y comienzo a enrollarlo, tomo mi botella de agua y doy un gran sorbo, luego limpio mi sudor con la pequeña toalla y procedo a salir del salón.
—Hola, Chris — escucho la voz de Lía detrás de mí y me vuelvo para saludarla, sólo por cortesía.
—Hola Lía, no te vi en el salón.
—Es que debí contestar una llamada del trabajo y no alcancé a entrar — ¿Entonces por qué mierda se queda? Me pregunto, pero al parecer ella me dará la respuesta —. Chris, me preguntaba si te gustaría salir a tomar un café— Ah… in café, ya… y yo soy la madre Teresa, Uff.
—Lo siento, Lía, estoy demasiado ocupado con la tesis y hoy me será imposible.
—Puede ser mañana— dice en tono esperanzado — o cuándo mas te acomode.
Bate sus pestañas como si fuera una femme fatal y yo me río internamente, así que ewo quería la muy pilla.
—Pues no Lía, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ya dije lo siento ¿no? Pero no me interesa que retuerzas el cabello que has alizado con tanto esmero para no sudar una mierda en este gimnasio y venir a ligarte tipos, menos me interesa que sepas de mí por la revista esa que llevas en el bolso y si fuera poco me importa una mierda que quieras entregarme tu cuerpo con— la miro de pies a cabeza y de lado a lado— esas cirugías que te traes y sabes ¿Por qué?— la muy bruta comienza a negar con la cara y yo que esperaba cachetada—, pues te lo diré ¡Porque me importan una mierda las mujeres!— la mujer ¿Cómo se llamaba? Abre los ojos con espanto y ahora si que espero el golpe, así que cierro mis hermosos ojitos y nada, lo único que escucho es…
—¿Eres gay?— «respira, Chris, es la crisis de no aceptar el rechazo» — por eso es que haces perfecto las posiciones, deben ser sumamente buenas… ¡Hey! ¡Oye! ¡ No me dejes hablando sola!
Si es lo que creen que pasó, pues sí, la dejé hablando sola, dios cada día están más ocurrentes. O que soy gay, que necesito sacarme del sistema las cosas malas o la mejor de todas, “yo puedo ayudarte a olvidar” ¡Pero si yo no quiero olvidar! quiero recordar que las cosas no se dan tan fácil como uno piensa, quiero recordar que el amor existe, quiero recordar que alguna vez amé y aunque no fui amado como quise viví y sentí y eso no me lo va a quitar nadie, pero ahora, lo que quiero es hacer cosas por mí y por nadie más, vivir mi vida calmado, disfrutar y algún día, solo algún día poder mirar a alguien a los ojos y saber que no está conmigo por mi dinero o por mi reputación, porque sueño, que alguien me vea por lo que soy y no por lo que represento.
¿No me digan que creían que era un resentido? Ja, tremenda sorpresa que se han llevado ¿no? pero eso me lo enseñó mi padre, después de mucho hablar, unos cuantos días desintoxicándome de esa borrachera que hizo que un fantasma me golpeara y me trajera a la realidad, mucho yoga, una alimentación sana (salvo por algunas cosillas por ahí) y cero sexo, sí, cero, nada, caput. Mi estado de contemplación era maravilloso y usaba mis hermosas manitos para descargar el arma de vez en cuando como medida para no dejarlo en desuso.
Había pasado en menos de un año “de pica aquí, pica allá, picaflor” a un ser de luz, paz y tranquilidad.
Además, tenía a mi papá para mí solo, mi hermano James se encontraba en Manchester terminando su maestría y dándoselas de novio de la nociva de Erin Cadwell, una que… Quiso, pero no pasó por mis sábanas, vamos, que no sería tan bruto de no contárselo a mi hermano de ser así, aunque la chica es guapa no es de mi tipo, bueno ahora ninguna.
Porque se me agudizó el paladar, ahora sueño con un ángel/fantasma de cabellera castaña y nariz perfilada.
Pero bueno, mejor me marcho de aquí, ya tengo mucho de la cantaleta de ¿Cómo se llamaba? Y les he soltado mucho la lengua en este momento.
—Chris ¿Me escuchaste?—¿Me estaba siguiendo? ¿cómo no me di cuenta?
—Sí, tienes toda la razón querida— imagínenme ahora, pongo voz más mariposita y batido de pestañas como si fuera colibrí y le respondo—, pero no le cuentes a nadie, la reputación de mi familiar es lo primero.
—Oh, sí, claro, claro. Tu secreto está conmigo, cariño. Te veo en la próxima clase y te puedo dar unos tips para esos hermosos glúteos.
—Vale, preciosa.
Y así otra que quería conquistar mi billetera se larga, siendo mi nueva amiga para darme tips de cómo me follen por el culo, simplemente divino. Entro al vestidor y tomo las cosas de locket, entro a la ducha fría, toco mi mejilla y cierro mis ojos…
“Entonces, reacciona imbécil, tienes todo en la vida para ser una persona de bien y lo único que haces es autodestruirte, que lástima me das.
Anda, ve y súbete a tu maldito auto y de paso cae por un barranco, le harías un bien a la humanidad”...
—¿Algún día sabré quién eres mi ángel salvador?
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