- Debería Abortar. – escucho decir a Ayden cuando recobro el conocimiento. – no estoy dispuesto a perderla.
Tenemos dos hijos preciosos que necesitan a su madre.
- Ayden – le llamo aun aturdida.
El viene corriendo me da un beso, saben a menta mezclada con desesperación.
- Cariño, ¿estás bien? – su semblante a cambiado, su mirada azul se ve cansada y triste.
- Estoy bien, solo aturdida, ¿en los embarazos es normal los desmayos no?
- Si normal son, pero te tendremos que hacer unas pruebas, por tus antecedentes no podremos arriesgar. – me dice otra doctora que no reconozco.
- Vale, pero ya estoy bien, ¿puedo irme a casa?.
- No, esta noche te quedaras, por precaución, necesitamos tenerte vigilada.
- ¿Dónde está Chloe y Ayden? – pregunto mirando a Ayden.
- tu madre se los llevo a la cafetería, Chloe ha visto que te has desmayado y se ha puesto algo nerviosa.
- Necesito verlos, tráemelos.
Justo cuando lo digo, mi madre viene entrando, Ayden viene llorando y Chloe con una piruleta y una enorme sonrisa.
Cojo al pequeño y se tranquiliza enseguida. No es hasta mas tarde cuando se han ido todos, excepto Ayden que se quedo conmigo, que recuerdo el porqué de mi desmayo.
- Ayden, estas despierto. – pregunto, se ve que ya es de noche, pero he perdido el control de las horas.
- Si, mi amor, ¿estas bien? – me pregunta preocupado.
- ¿Sabías que yo tenía hermanos?, mi hermana pequeña ha estado jugando con Ayden hoy no sabia que era ella. Tiene alguna enfermedad, no tiene pelo, ¿podrías averiguar, por favor?
- Tu madre me lo conto, cuando estuviste ingresada, no lo volvimos a mencionar, y no lo recordé, hasta que tu madre me llamo hoy.
- Oye otra pregunta. – dice ya con un tono mas desafiante.
- Claro dime…
- ¿Te has acordado de usar condón?
- Pues…
- Ya, claro, mira que lo hablamos, te dije que no me tomaba nada.
- Si al principio lo use, pero cuando tuvimos nuestra pelea, al reconciliarnos… me tenias muy extasiado… ese día no me acorde, y después de ahí no me he acordado más… - dice en modo triston.
- Tu tampoco me lo recordaste… - añade.
- La culpa es de los dos. Pero bueno tiraremos para adelante. Ya sabemos como va, y aun nos pilla en forma. – sonrío.
- Patricia, nada me haría más feliz tener más hijos contigo, todos los que vinieran, pero tienes que abortar, no voy a soportar que te pase algo, con Ayden casi te pierdo y no quiero, no puedo perderte. Chloe y Ayden te necesitan.
- Te estas adelantando, no esta en mis planes un bebe, pero menos un aborto. Ayden vamos a esperar las pruebas.
- No puedo perderte… - dice cuando una lagrima baja por su mejilla.
- Te quiero, aunque seas un lloron. – me reincorporo un poco y le doy un beso, un beso dulce.
La noche pasa bastante tranquila, no he perdido el conocimiento y mis exámenes y analíticas dicen que estoy bien, aunque el hierro lo tengo muy bajo, me mandan a casa con suplementos de hierro, y tranquilizan a Ayden diciendo que lo mas probable es que mi desmayo se debiera a eso. En el coche a casa Ayden vuelve en insistir.
- Cuando lleguemos a Madrid, te llevare al mejor centro ginecológico que haiga, quiero una segunda opinión antes de que sea tarde.
- Ayden de verdad, estoy bien, ya has escuchado a los médicos es por el hierro bajo, me tomo mis vitaminas y veras que no vuelve a pasar.
Cuando llego a casa de mi madre Chloe corre así a mí, no se si ella entendió la noticia de ayer, pero Ayden prefiere no decirle nada por el momento.
En dos días hace un año que nos conocimos en aquel ascensor, mi madre insiste en quedarse con los niños y nosotros salimos a dar un paseo por el puerto, Ayden me invita a cenar a un restaurante muy bonito, hay un violinista que va por las mesas es muy romántico, y a la hora del postre, vienen con dos copas de cava.
- Ayden, no puedo beber, estoy embarazada, ¿recuerdas?
- Lo se.
El violinista se acerca a nuestra mesa y yo me quedo mirando, toca una melodía muy bonita, y me quedo embobada escuchando la música, cuando voy a mirar a Ayden está de rodillas delante mía, con una cajita, la abre y es un anillo, un anillo precioso, tiene un diamante en forma de corazón, con varios diamantitos a su alrededor recogiendo su forma. La gente se levanta a aplaudir, y noto como me sube los colores a las mejillas.
- Patricia, se que soy un torpe, que a veces soy mandón, y que no soy fácil… pero este torpe esta enamorado de ti, y quiere pasar el resto de su vida contigo.. ¿ quieres casarte conmigo?