Capítulo 6, ¿Conseguirá su libertad?

1710 Palabras
Al salir Samuel del hogar de su padre, donde conoció a Lucia, fue a una reunión en uno de sus hoteles, el cual quedaba cerca al hospital, donde trabajaba su mejor amigo, él lo entendía, conocía su pasado y podía hablarle con él libremente. Al llegar se dirigió sin preguntar a la oficina de John, sabía que a esta hora estaría revisando algunos casos o descansando, ya que como cirujano, pasaba horas de pie, esperaba no verlo con alguna compañía femenina, puesto que esa era su mayor debilidad. —Samuel, ¿cuánto llevas ahí parado? —John estaba concentrado en su computadora verificando algunas cosas, que no se percató que su amigo lo observaba. Él solo le dio una pequeña sonrisa y se acercó al escritorio con las manos en los bolsillos. —De acuerdo, ¿qué pasa? ¿Algo de tu pasado? Samuel negó con la cabeza, tomando un suspiro lo miró a los ojos y dijo lo que le preocupaba. —Me voy a casar. —¿Ya se lo propusiste a Gina? —No, me están obligando a casarme con otra mujer. —Wow amigo, y porque no te niegas, en esta época ya no estamos para matrimonios arreglados, agradezco que mi familia ya desistió de ese tema. —Me lo pidió mamá y no puedo negarme —¿Y Gina lo sabe? — Samuel lo miró con una expresión de interrogante. —Gina siempre te ha querido, en su mundo tú vas a ser su esposo, o de verdad te creíste el cuento de que la pasantía la hacía en tu empresa ¿para no tener privilegios en la de sus padres? —No veo el problema. —El problema mi querido amigo es que Gina está obsesionada contigo y te lo he dicho muchas veces, así que no creo que tome bien este matrimonio—quedó unos segundos en silencio esperando la respuesta de Samuel, pero nada— Dime, ¿ya conocemos a la futura señora Paterson, o por lo menos tú la conoces? En ese momento entró Alicia, la cual escuchó parte de la conversación, era una amiga de John, conocía a Samuel, pero su espíritu alegre chocaba con la frialdad de este. —No me digas que el ogro se va a casar, ¡pobre mujer! —¡Alicia! —De acuerdo— dijo levantando sus manos en forma de derrota—solo vine para decirte que la lista de las personas que van al voluntariado están en tu correo y a encargarte de forma explícita, que los obligues a ir, en especial a ellas, ya que se mueren por ti, así que me despido, Doctor Paul, Señor Ogro—sin más dejo a los dos hombres. —No le prestes atención, más bien responde mi pregunta —Samuel miró a Alicia salir y negó con la cabeza — la conocí hoy, es bonita, no lo puedo negar, pero no sé, es muy frágil. —Dos consejos amigo, y te lo dice la voz de la experiencia, si vas a aceptar ese matrimonio, sé discreto con Gina y dos, trata de no matar a tu esposa con ese carácter frío que tienes. De repente entró una llamada, su amigo se despidió, ya que tenía una emergencia. Samuel caminó hacia la ventana del consultorio, pensando en que, al casarse con aquella mujer, esos dos años se pueden convertir en un absoluto infierno, un fuerte ruido lo distrajo, vio a Alicia que estaba dejando unas cosas en el escritorio y la ignoro, pero por el carácter atrevido de la mujer, no lo pudo evitar y esta se acercó. —Le voy a dar un consejo y gratis—Samuel medio la miro para después ignorarla— si ya sé, me estoy metiendo en lo que no me importa, pero no lo puedo evitar— las pocas veces que él la había visto, ella podía leer su mente, eso le causaba intriga porque no se conocían, pero siempre sabía interpretar su mirada, pero aun así siguió observando lo que ocurría al otro lado de la ventana, — si se va a casar y no quiere vivir esa relación como un infierno, no la obligue, negocie con ella, que opine en esto, pregúntele si tienes otros planes y lleguen a un acuerdo, porque de lo contrario, alguno de los dos morirá en el intento de esa supuesta vida matrimonial—sin decir más lo dejó con sus pensamientos, aunque a Samuel le parecía una actitud muy atrevida, le dio la razón. Esa noche en la casa de los Phillips —Sáquenla—Ordeno Carla Los hombres la sacaron arrastrada, su cara estaba sucia, y todo indicaba que le molestaba la luz. —¿Revisaron que estuviera? — preguntó la mujer a sus empleados. —Sí señora, a media mañana y a la hora del almuerzo. Carla la observó, pero por la ropa sucia y el mal olor, hizo un gesto y salió del lugar ordenando. —¡Que se bañe y prepare la comida! Juliet ayudo a Lucia al llegar a la habitación, al entrar suspiraron y se rieron, como se desmaquilló en el auto, solo era llegar e intercambiar de ropa, un minuto antes de que Carla abriera la puerta, la encerraron, ensucio su cara con el polvo de objetos sin usar y sin querer boto un frasco con un polvo amarillo que empezó a oler a podrido, no alcanzo a alzarlo, así que se recostó en un rincón, pero eso le sirvió para que no la mirara y descubriera algo. —Me alegra que te hayan aceptado, pero que vas a hacer para poder salir de aquí el lunes. —Mañana ayúdame a comunicarme con la señora Paterson, voy a aceptar su propuesta. Esa noche después de la cena, Lucia estaba pensando lo que iba a hablar con Lauren, tenía que dejar claro que iría a trabajar y que necesitaría tiempo para sus estudios también, caminaba por el jardín, ya que estaba oscuro no le preocupaba que la vieran y podía sentirse libre, de repente escucho la voz de su padre, la ventana de la habitación estaba abierta y daba al jardín, así que se acercó en silencio para escuchar si ella era el tema de esa conversación. —El domingo vendrá un juez a oficiar la ceremonia, después de eso les demostraremos que ella ya está casada y podremos negociar el matrimonio de Aitana. —Ellos estaban muy reacios a las mentiras que les dijimos Carla, así que no creo que puedan. —No te preocupes, mañana los señores Paterson, tanto padre como hijo tienen una reunión en el club, a los dos los drogaremos, Aitana pretenderá que se vio cautivada a los encantos de Samuel, y a Adam lo haremos pensar que tuvo relaciones con otra mujer, así que los dos tendrán que responder por sus actos y aceptaran el matrimonio y la asociación de nuestras empresas. Lucia no podía escuchar más, no había opción, mañana tendría que salir y negociar con Samuel su matrimonio. Juliet se comunicó con Lauren, antes de el alba y acordó una reunión con ella y Samuel, con ayuda del chofer las dos mujeres lograron salir por el patio trasero, un auto enviado por Lauren las esperaba para llevarlas a la casa de los Paterson. Al llegar Lucia solicitó reunirse primero con Samuel, su madre no demoró mucho en convencerlo para que hablara con ella, ya que los consejos de Alicia rondaban también su mente. Al entrar al despacho, Lucia lo estaba esperando, a diferencia del día anterior, Samuel detalló que vestía de una forma simple, una sudadera y camiseta que le quedaban algo holgadas, la joven al verlo entrar se levantó para saludarlo, por lo que había visto la primera vez no esperaba una respuesta, así que después de no escucharla, quedó en silencio y observó como él caminaba hacia la ventana mientras le daba la espalda, ella se quedó de pie tratando de calmarse y así dar el paso a seguir. —Sé que no soy la mujer que esperaba como esposa, y de acuerdo a lo que su madre nos propuso ayer, pensé que podía aceptar… la verdad necesito salir de ese infierno y acabo de conseguir un trabajo que me ayudara a ser independiente, pero no tengo el poder para hacer que mi familia me deje tranquila. Samuel volteó a mirarla, la verdad pensaba que sería una mujer a la cual tendría que mantener, que se dedicaría a ir de compras o viajes, no pensó que quisiera trabajar—No tiene que hacerlo, si aceptamos va a ser mi esposa. — Su madre sugirió ayer que podríamos mantener este matrimonio discreto, es decir, nadie tendría que saberlo, así que su nombre no quedaría mal y yo tendría mi libertad, además le he traído una ofrenda de paz. Ella se acercó y le mostró unas imágenes que tomó desde su tablet, en donde aparecían los datos de las personas con las que se iba a reunir y las transacciones de pago a un empleo del club y otra mujer, Samuel la miró con duda. —Ayer escuché una conversación entre mi padre y madrastra, según ellos tenían todo arreglado para mi matrimonio el domingo, adicional los drogaran a usted y su papá en el club aprovechando una reunión que tendrían, simularán que usted estuvo con mi medio hermana y que su padre también tuvo una aventura, les tomaran fotos para así lograr el matrimonio entre usted y Aitana, no solo para no pagar la deuda, sino también para lograr una mejor posición social. —Y por qué me dice esto, ¿no quiere casarse con ese otro hombre? —Su madre tiene razón, si me caso con él viviría en otra prisión, pero si llegamos a un acuerdo entre nosotros, podemos acordar no interferir en nuestras vidas y así podré continuar con mi trabajo, prometo no darles ningún problema y mi familia no se atreverá a meterse con ustedes, así podré ser libre, como le dije esta es mi ofrenda de paz y espero que lleguemos a un acuerdo. Lucia no podía interpretar su mirada, no sabía si estaba aceptando o rechazando su propuesta, Samuel observaba a la joven, tratando de descifrar sus verdaderas intenciones.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR