Eran las 8 de la mañana, Lucia y Samuel salieron apresuradamente al registro civil para poder casarse. Juliet, Adam y Lauren los acompañaban, redactaron un contrato rápidamente para poder registrarlo y dejar los puntos más importantes en claro, no había tiempo, ya que Carla pronto se daría cuenta de que las dos mujeres no estaban y los Paterson querían atrapar a los implicados en la trampa que les iba a tender. —¿Estás segura mi niña? —Si nana, es la única forma, acordamos que yo podría trabajar y estudiar, nadie aparte de nosotros y mi familia sabrá de este matrimonio, él colocó cláusulas de fidelidad y el monto de mi sustento y pensión después del divorcio, eso es lo que menos me afana, ya que con mi trabajo puedo perfectamente cumplir mis necesidades y las tuyas. —A pesar de todo, e

