bc

Renovando el Acuerdo

book_age18+
264
SEGUIR
1.8K
LEER
multimillonario
matrimonio bajo contrato
HE
segunda oportunidad
bxg
pelea
brillante
ciudad
like
intro-logo
Descripción

Maritza Ferrer ha experimentado una devastadora pérdida tras creer que su gran amor, Maximiliano Duncan, había fallecido. Sin embargo, su vida da un giro inesperado cuando descubre que Max está vivo, desencadenando una serie de eventos que pondrán su mundo patas arriba una vez más.

Pero, como suele suceder, la felicidad no dura eternamente para Maritza y Max. A medida que intentan reconstruir su relación, un enigmático hombre aparece en sus vidas, planteando dudas e inseguridades que amenazan con socavar su amor recién reavivado.

Enfrentados a numerosos desafíos y obstáculos, Maritza y Max deberán luchar contra fuerzas externas que amenazan con separarlos. El destino les pondrá a prueba, poniendo su amor y lealtad a una serie de difíciles pruebas.

Sin embargo, cuando Maritza finalmente despierta de un coma que la ha tenido alejada de la realidad, descubre que nada es lo que parece. Su mundo se ve sumido en una maraña de engaños y secretos oscuros que desafían su entendimiento.

A medida que se adentra en un laberinto de mentiras y manipulaciones, Maritza deberá enfrentar la cruel realidad de que su amor con Max podría no ser tan perfecto como ella había imaginado. Con su vida en juego y su corazón en la cuerda floja, tendrá que tomar decisiones difíciles y confiar en su instinto para revelar la verdad oculta que ha estado amenazando con separarlos.

Esta emocionante historia de amor, misterio y redención llevará a Maritza y Max a emprender un viaje lleno de peligro y revelaciones impactantes. ¿Podrá su amor soportar las pruebas y desafíos que se les presenten? ¿O se verán condenados a vivir en un mundo de engaños y traiciones? Solo el tiempo revelará si su amor es verdaderamente inquebrantable y si juntos podrán enfrentar los oscuros secretos que amenazan con destruirlos.

chap-preview
Vista previa gratis
Miedo
Con las piernas aún temblorosas, decidí dar un paso vacilante hacia el sótano. La puerta chirrió al abrirse revelando un oscuro abismo frente a mí. El olor a humedad y moho invadió mis fosas nasales, haciendo que mi estómago se retorciera en un nudo de repulsión. Mi cuerpo se resistía a dar un paso más, pero mis piernas parecían tener una voluntad propia, arrastrándome hacia ese lugar prohibido. Mis manos sudaban y mi pulso se aceleraba a medida que descendía por las escaleras, cada escalón marcando un paso más profundo en la oscuridad. A medida que la luz se desvanecía, mis ojos intentaban adaptarse a la penumbra. De repente, una luz parpadeante iluminó el sótano. Aquel hombre se encontraba en el centro de la sala, rodeado de un hombre y una mujer. Su figura imponente se destacaba en medio de la penumbra, emanando un aura de peligro y misterio. Observé a mi alrededor, tratando de controlar mi respiración entrecortada. El sótano era mucho más espacioso de lo que había imaginado, con paredes de piedra rugosa y suelo de porcelana. Un escalofrío recorrió mi columna vertebral, tenia miedo. Miré al hombre, intentando ocultar mi nerviosismo y encontrar una señal de misericordia en su rostro. Pero todo lo que encontré fue una fría mirada indescifrable que me hizo sentir aún más vulnerable y desamparada, a su lado estaba un hombre rubio, tan blanco como la nieve, era extranjero, su rostro me parecía familiar. —¿Quiero saber quienes son? ¿Que hago aquí? Porque si se tomaron tantas molestias es porque para algo estoy aqui—pregunte con una voz firme —Todo a su tiempo, antes te traeremos a alguien que quiere verte—dijo el hombre rubio, que no habia intervenido antes, perdiéndose en otra habitación. Este regreso a la habitación, con un hermoso bebé, un dolor se me instalo en el pecho, era una señal. Cuando vi al hermoso bebé en brazos del hombre rubio, sentí una mezcla de sorpresa y confusión Mis ojos se llenaron de asombro al encontrarme con esos grandes ojos azules que me observaban con curiosidad. Era como si esos ojos supieran algo que yo todavía no lograba comprender. Sentí una conexión instantánea con ese pequeño ser, como si en algún lugar de mi mente supiera que había algo especial entre nosotros. El hombre rubio me sonrió con ternura mientras sostenía al bebé en sus brazos, invitándome a acercarme para que pudiera verlo mejor. Sin dudarlo, me acerqué lentamente, cautelosa pero llena de intriga por descubrir quién era ese bebé y por qué estaba aquí. El niño me miraba con una intensidad que resultaba desconcertante. Podía sentir su energía vibrante y pura, como si pudiera leer mis pensamientos y emociones. Sus ojos me transmitían una tranquilidad profunda, casi como si conociera secretos que solo el universo podía revelar. Sin pensarlo dos veces, extendí mis brazos para acoger al pequeño. Él pareció entender mi gesto y se agarró a mí con una suavidad y calidez inimaginables. En ese instante, un torrente de emociones recorrió todo mi ser. La alegría, el amor y la curiosidad se mezclaban en un torbellino de sentimientos indescriptibles. Miré al hombre rubio en busca de respuestas, pero su rostro permanecía serio y enigmático. Me di cuenta entonces de que estaba en un lugar desconocido y rodeada de personas que parecían conocerme, a pesar de que yo no tenía ni idea de quiénes eran ni de cómo había llegado hasta allí. Era una sensación extraña , porque en mi mente sabía que había una pieza faltante en el rompecabezas de mi vida. Quería desesperadamente saber quiénes eran estas personas y cuál era mi papel en todo esto. Inhalé profundamente, tratando de contener la avalancha de preguntas que amenazaba con escapar de mis labios. Decidí que era momento de tomar el control de la situación y obtener las respuestas que tanto ansiaba. Con voz firme pero respetuosa, dirigí mis preguntas al hombre rubio. —Por favor, necesito que me expliques lo que está sucediendo— le dije, fijando mi mirada en sus ojos azules penetrantes. —¡Mama! ¡Mama!—dijo el pequeño mientras se abrazaba a mi. No lo dude un segundo y lo tome en mis brazos mientras mi corazón latía sin parar, estaba emocionada, aunque no lo reconociera sabia que era mi hijo, mi corazón, mi cuerpo, mi alma lo reconocían, era la viva imagen de mi jefe. Abrace a mi pequeño sin querer soltarlo, empecé atar cabos, estas personas eran los que lo habían secuestrado ¿pero porque ? —Esto es venganza—respondió con una sonrisa siniestra. Sus palabras resonaron en mi mente, y no pude evitar sentir un nudo en el estómago. El miedo se intensificaba, pero decidí mantener la compostura. No podía mostrar debilidad frente a este hombre despiadado. —¿Vengarse de los Duncan? ¿Qué tienen que ver ellos en todo esto? ¿Qué tipo de acuerdo tienen con mi esposo? —pregunté, intentando obtener alguna respuesta clara. Dimitri se acomodó en su silla y sus ojos desprendían una mirada fría y despiadada. Me sentí pequeña e indefensa frente a él, pero me obligué a mantener la calma y seguir preguntando. —Mi esposa y yo teníamos un acuerdo comercial con uno de los Duncan, Marcelino. Pero el decidió traicionarnos y romper ese cuerdo, provocando pérdidas significativas para nosotros. Tu esposo fue no fue el responsable de ese quiebre pero alguien tenia que pagar las consecuencias —explicó con tranquilidad, como si todo lo que estaba sucediendo fuera simplemente una cuestión de negocios. Luché por mantener la serenidad en mi voz, aunque mi corazón latía con fuerza ante el panorama que se presentaba, todo esto parecía sacado de una película de matones. —Entiendo que estén molestos por esta situación, pero ¿por qué involucraron a mi hijo? ¿Qué culpa tiene él en todo esto? Si el responsable es Marcelino ¿porque tendriamos que pagar los demas?—mis palabras denotaban frustración y preocupación. No podía comprender cómo alguien podía ser tan despiadado como para secuestrar a un inocente. Dimitri se levantó y se acercó lentamente hacia mí. Pude sentir su aliento frío en mi rostro mientras continuaba su respuesta. —Mi hijo y mi esposa, pensaron que tu hijo sería la mejor manera de presionar a tu esposo. Queríamos hacerle entender que no nos importa quién pague las consecuencias de sus acciones. Pero, a medida que pasaban los días, nos dimos cuenta de que tu hijo no era solo un medio para lograr nuestra venganza; él también se convirtió en nuestro entretenimiento, en nuestra jugada maestra. Sus palabras me golpearon como un puñetazo en el estómago. Sentí cómo la angustia se adueñaba de todo mi ser. ¿Cómo podía alguien disfrutar causando tanto dolor y sufrimiento? Luché por contener las lágrimas y mantuve la mirada fija en Dimitri, negándome a mostrarle cuánto me afectaba. —¡No puedo creer que haya gente tan despreciable como ustedes! ¿No tienen ni un ápice de humanidad? ¿Acaso no entienden el daño que están causando a mi hijo y a nuestra familia? —exclamé con una mezcla de desesperación y rabia, intentando hacerle entender el sufrimiento que estaba provocando. Dimitri se acercó aún más, acorralándome contra la pared. Su sonrisa despiadada se ensanchó, mostrando su completa indiferencia hacia mi angustia. —Oh, querida, la moralidad es solo una ilusión creada por aquellos que se niegan a aceptar su propia oscuridad interior. Lo que estamos haciendo aquí es simplemente desvelar la verdadera naturaleza humana, esa parte salvaje y primitiva que todos llevamos dentro y que rara vez nos atrevemos a mostrar. —Dimitri se regocijaba en su perversidad, disfrutando de mi angustia como si fuera un premio. Mi pecho se llenó de impotencia y rabia ante sus palabras. No podía permitir que se saliera con la suya, que siguiera disfrutando de nuestro sufrimiento. Era hora de sacar fuerzas de donde no las tenía y enfrentarlo de frente, sin dejarme amedrentar por sus amenazas. —No sé qué tipo de monstruos son ustedes, Dimitir, pero les aseguro que no permitiré que lastimen a mi hijo ni a mi familia. Haremos lo que sea necesario para protegerlo. Y juro por todo lo que considero sagrado que, cuando salgamos de aquí, nos aseguraremos de que paguen por todo el mal que han causado —respondí con determinación, dejando claro que no me rendiría ante su crueldad. Dimitir soltó una carcajada macabra, como si mis palabras fueran simplemente el entretenimiento de su día.

editor-pick
Dreame - Selecciones del Editor

bc

La embarazada sacrificada

read
3.2K
bc

Venganza por amor: Infiltrado

read
64.7K
bc

Una niñera para los hijos del mafioso

read
54.2K
bc

Prisionera Entre tus brazos

read
101.9K
bc

Mafioso despiadado Esposo tierno

read
25.7K
bc

Eres mío, idiota.

read
3.6K
bc

Profesor Roberts

read
1.7M

Escanee para descargar la aplicación

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook