CAPITULO CIENTO VEINTICINCO

1268 Palabras

**ALEXANDER** Al llegar a mi oficina, cerré la puerta con cuidado, dejando fuera las tensiones del día. Me permití unos segundos de silencio, disfrutando del bálsamo del silencio tras el bullicio emocional de la reunión. Me dejé caer en el asiento, respirando hondo, intentando calmar la mente y el corazón. El enojo que Victoria había provocado parecía pesar en el aire, pero también en mi alma. Justo en ese momento, la vibración de mi celular interrumpió la calma. Miré la pantalla: era un mensaje de Alondra. “¿Tienes mucho trabajo, guapo?”, decía en el mensaje, simple y directo, como ella. Un pequeño gesto que, sin embargo, tenía mucho significado para mí. Había sonado como una vela en medio de esa tormenta emocional, como una luz que me recordaba lo que realmente importaba. Respondí rá

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR