CAPITULO CIENTO CUARENTA Y DOS

1199 Palabras

**ALEXANDER**  El interior del auto nos ofrecía un refugio oscuro y discreto, ocultándonos de cualquier mirada curiosa o juicio ajeno, un pequeño universo privado donde solo existíamos nosotros dos y la intensidad del momento. La necesidad de más crecía con cada segundo, una llama que amenazaba con consumirlo todo, pero la razón me mantenía anclado a la realidad, recordándome que no podía ser, al menos no en ese instante. Por ahora, la magia de ese beso robado tenía que ser suficiente, una promesa silenciosa de lo que podría llegar a ser, un recuerdo para atesorar hasta el próximo encuentro. —¿Qué pasa? —preguntó Alondra, su voz suave y casi susurrante, como si temiera romper el momento que compartíamos. La sensación de su aliento cálido contra mi cuello me hizo sentir vulnerable, pero

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR