**ALONDRA** Resoplé profundamente, buscando en mi interior una fuerza que, en realidad, sentía ahora mismo muy lejana. No podía negarme, no después de todo lo que habíamos pasado juntas, ni después de todo lo que habíamos luchado para llegar hasta aquí. La historia que habíamos comenzado a escribir no podía terminar así, en un silencio lleno de temores y dudas. No, después de todo lo que escucharíamos, discutiríamos y, quizás, sufriríamos en ese momento. Pensé en Alexander, en su valentía y esperanza de aceptación familiar, sintiendo el peso de nuestras expectativas compartidas. En silencio, reconocimos el temor universal de amar en lo desconocido. La decisión estaba tomada, el futuro sería una prueba de confianza y determinación. Juntas, respiramos hondo, sabiendo que ese día marcaría

