—¡Madre! No sé quién es ella y quiero averiguarlo, pero al parecer mi padre lo sabe y yo no. Insisto, tengo ganas de saber quién es ella y porque sus rostros han cambiado radicalmente, dado que es diferente que sea una chica de dinero a que sea una hija de un hombre que no sé qué significa en la vida de mi padre. —Eso es malo mi niño porque esa niña es… —Amor, ya está la cena, no hagamos esperar a la invitada de nuestro hijo —la voz de mi padre nos interrumpe. ¡No puede ser!, ahora mi madre no me dirá quien es ella. —Lo siento mi niño, lo único que te puedo decir es que no le hagas nada malo a esa niña, no lo hagas porque nos podrías meter en problemas. ¿Qué? No comprendo. Mi madre terminó la conversación y me pidió ir al comedor. Todos tomamos asiento al llegar al comedor, y sin p

