Luan Los días siguientes sentía mucha tensión al estar cerca de ella, era como si no sabía cómo debía actuar o que decir, era evidente que la tensión era de mi parte y solo de mi parte. Quedaba un día en Bali antes de regresar a casa, hoy tendríamos el último tour por la ciudad y terminaríamos con una cena en uno de los restaurantes más fijos y viajaríamos a eso de las cuatro de la tarde del día siguiente. —Buenos días señor —me abordó Oscar apenas salí de mi habitación —discúlpeme usted por llegar así de sorpresa, pero quería pedirle permiso para quedarme aquí hoy, temo que no estoy bien de salud y no quiero arruinar su viaje, Milena está al tanto de todo y se encargará muy bien de usted. —Bien, si necesitas algo por favor avísame. Milena y yo no fuimos al tour dejando a Oscar en el

