Ivana se presentó al trabajo el día lunes como de costumbre, aunque no quería estar ahí, iba con la idea de recoger parte de sus cosas personales porque solo trabajaría esa semana en la oficina y aunque fue incomoda la forma en que todos los del piso se le quedaron viendo al final esperaba no volver a verlos jamás, Mario no se le acerco y evitaba sus miradas las pocas veces que se encontraron por accidente ese mismo lunes en la mañana. Enzo por otro lado no había dejado el coqueteo, Sol, su asistente personal se había encargado de llevarle pequeños regalos a Ivana que iban desde cajas de chocolates hasta un par de osos de felpa y mensajes tiernos que no podían hacer más que confundirla porque iban removiendo algunos sentimientos dentro de ella, era frustrante porque sabía perfectamente que

