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1929 Palabras
Revelando la Verdad Al día siguiente, Rin, Zack y Noah esperaban de pie, con expresiones que hablaban de descontento. Era evidente que algo grave había ocurrido o estaba por suceder. El coronel García, un hombre corpulento y de mirada severa, estaba sentado detrás de su escritorio con los brazos cruzados. Su rostro no mostraba ningún signo de amabilidad, sino un malestar mal disimulado. - Guía Petrovich. - le dijo el coronel sin rodeos, mientras señalaba las sillas delante de su escritorio - Tomen asiento. Tenemos una situación que requiere su atención inmediata. Rin y sus compañeros intercambiaron una mirada rápida antes de sentarse. La incomodidad en la sala solo parecía crecer. - Se preguntarán por qué los he llamado tan pronto. - empezó el coronel, su tono grave - La realidad es que estamos enfrentando una orden desde los altos mandos. Se ha solicitado que la guía Constance comience a entrenar con su escuadrón nuevamente. - Eso no lo permitiré. - dijo la guía de inmediato - Estamos en una investigación y el escuadrón que entrenará con ella es quien la atacó. Nada me asegura que se mantenga a salvo de un ataque encubierto. Está totalmente fuera de protocolo. - ¿Estás dudando de mis hombres? - preguntó García. - Mientras estemos investigando dudaré de todos. - dijo Rin molesta. - Entonces propongo que tus espers entrenen con ella... - ¿Disculpa? - preguntó Zack descolocado. Rin dio un paso adelante, su expresión endurecida. - Con todo respeto, coronel. - intervino Rin, claramente irritada - mis espers no son monos de circo para entretener a los Norms. Esto no es un espectáculo. Tenemos reglas por algo y no pienso poner a mis espers en peligro solo porque alguien en los altos mandos ha decidido que quiere ver un "show." Zack y Noah asintieron en silencio, claramente de acuerdo con las palabras de su esposa. Su incomodidad era palpable. El coronel suspiró pesadamente, frotándose el puente de la nariz como si estuviera lidiando con un dolor de cabeza persistente. - No me gusta más que a ustedes, créanme. - admitió con voz cansada - Pero las órdenes son órdenes. La presión viene directamente de arriba y no tenemos margen de maniobra. Lo que sí tenemos, es una oportunidad de demostrar lo que podemos hacer sin necesidad de entrar en conflicto directo. La comunidad de Norms está cuestionando la necesidad mantener la cooperación entre comunidades. Quieren ver de primera mano por qué somos tan cruciales para las operaciones. Es una demostración de fuerza, aunque no me guste llamarlo así. La sala se sumió en un silencio incómodo mientras las palabras del coronel resonaban en el aire. Era claro para todos que se trataba de una prueba, no solo de habilidades, sino de su propia valía dentro de la estructura militar. - ¿Por qué ahora? ¿No estamos en una investigación? - replicó Rin, interrumpiendo al coronel, su voz cargada de enojo. Sus ojos destellaban con furia contenida mientras su mirada se clavaba en él. El coronel García tomó un momento para responder, consciente del peso de las palabras de Rin y de la frustración que hervía en la sala. Estaban en medio de algo mucho más grande, una investigación delicada que podría comprometer su seguridad y la de todos los involucrados. - Tienes razón, G2. - dijo el coronel con un tono que reflejaba más cansancio que agresión - Pero ni yo puedo desobedecer una orden del comandante de la base en Capitol. Se ha corrido la voz de que tú y tu equipo están aquí. El impacto de esa declaración hizo que el aire se volviera más pesado. Zack y Noah intercambiaron miradas rápidas, mientras Rin fruncía el ceño, procesando las implicaciones. - ¿Qué significa eso exactamente? - preguntó Zack, cruzándose de brazos con una expresión severa. El coronel suspiró, visiblemente incómodo por lo que tenía que decir. - Se ha filtrado información a los altos mandos sobre su presencia aquí y sobre los eventos recientes en la Conferencia de Naciones. Eso ha provocado que algunos de los oficiales quieran venir a observar por sí mismos. Rin lo miró como si quisiera fulminarlo con la mirada, con el enojo claramente a la vista. - Entonces, ¿Nos estás diciendo que toda esta operación, todo lo que estamos haciendo aquí, ahora es un maldito circo? La voz de la guía era baja, pero el peligro en sus palabras era evidente. La situación ya era complicada con la investigación, y ahora se agregaban más ojos indiscretos. El coronel García se inclinó hacia adelante, apoyando los codos sobre su escritorio y mirando directamente a Rin. Su tono se tornó más firme, como si intentara apaciguar las llamas. - El alto mando tiene sus dudas y quieren ver de lo que somos capaces. Necesitan una muestra de lo que nuestros equipos pueden hacer. Y no podemos darnos el lujo de negarnos y tú tampoco. - advirtió. - Si puedo. - le desafió - No dependemos del Domo. Estamos directamente bajo el mando de la G3 y ella o su esper no han autorizado nada. Rin, siempre en guardia, apretó los dientes, claramente evaluando la situación. Sabía que enfrentarse directamente con los superiores no era una opción. Pero tampoco estaba dispuesta a ceder sin asegurar el control sobre lo que sucediera en la base. - ¿Nos estás usando como distractor para lo que realmente está pasando? - Rin no se molestó en bajar la voz; su tono era una clara advertencia - Si dejo que mis espers peleen, mostrando todo su potencial, no sé si tu preciada base está lista para no derrumbarse. La sala quedó en silencio por un momento. Zack y Noah intercambiaron una mirada rápida, ambos conscientes de lo que implicaba las palabras de su compañera. Era una advertencia directa y todos sabían que no era una amenaza vacía. El coronel García mantuvo su postura, pero por un segundo, sus ojos revelaron una sombra de preocupación. Sabía lo que estaba en juego, pero también sabía que no podía permitir que el control se le escapara. - Además, - continuó Rin, con un tono afilado - la guía Deveraux sigue en custodia con su compañero. Si estás usando esto para hacernos perder tiempo, te aviso que no resultará. García apretó los dientes, consciente del impacto que esas palabras habían causado, respiró hondo antes de responder. Su mirada se encontró con la de Rin, firme pero cautelosa. - Entonces aclárame algo, coronel. - le dijo Rin cruzando los brazos - ¿Por qué ahora? ¿Por qué exponer a mis espers y a mis guías en este momento tan crítico? Si lo que buscas es ganar tiempo o distraer al enemigo, dime la verdad. No soy idiota. El coronel suspiró, sabiendo que no podía andarse con rodeos con la guía. Ella era demasiado astuta y experimentada como para caer en alguna treta simple. García permaneció firme, aparentemente imperturbable, pero el cambio en el aire era innegable. Rin lo miró fijamente, buscando algo más allá de las respuestas superficiales que había dado. Había sospechado por mucho tiempo, pero no tenía pruebas. Hasta ahora. El militar estaba mintiendo. - ¿Por qué Deveraux sigue siendo un objetivo? - Rin rompió el silencio con su pregunta directa, su tono más frío y calculado que antes - Algo no cuadra. Sabes tan bien como yo que ella no es una amenaza para sus compañeros. Su arresto huele a trampa. El coronel levantó una ceja, su mirada permaneciendo impasible. - La guía Deveraux fue detenida bajo circunstancias claras. Atacó a sus compañeros sin provocación y las pruebas sugieren que está inestable. No voy a permitir que nadie, sea quien sea, ponga en riesgo la seguridad de la base. - Su tono era seco, casi defensivo. Zack y Noah intercambiaron miradas rápidas. Sabían que Deveraux jamás perdería el control sin razón y mucho menos atacaría sin provocación. Las piezas no encajaban. - Lo que no me has dicho es qué has estado ocultando. - continuó Rin, estrechando los ojos que a ese momento brillaban intensamente - Deveraux estaba investigando algo antes de su arresto ¿verdad? El coronel mantuvo su postura rígida, pero el temblor en sus ojos traicionó la frialdad de su semblante. Rin había dado en el clavo y todos en la sala lo sabían. - No sé de qué estás hablando. - replicó, aunque su voz sonaba menos segura que antes. - Oh, pero yo sí lo sé. - Rin avanzó un paso hacia él, sus ojos centelleando de rabia contenida - Varias mujeres en la base han sido subastadas, violadas o asesinadas en misiones. Y Deveraux estaba investigando esos crímenes. - El silencio que siguió fue sofocante. Zack tensó los hombros, y Noah apretó los puños, sabiendo que esto era más oscuro de lo que jamás habían imaginado - ¿Quién está detrás, García? - inquirió Rin con una voz que era pura amenaza - ¿Quién está traficando a sus propias mujeres soldados? El coronel no respondió de inmediato. Su rostro se endureció, pero no lo suficiente como para ocultar el rastro de nerviosismo que cruzó por sus ojos. Se dio cuenta de que estaba acorralado. - No tienes pruebas. - dijo finalmente, intentando mantener la compostura. Rin sonrió, pero no era una sonrisa cálida ni tranquilizadora. - Eso es lo que pensaste cuando la arrestaste, ¿verdad? Que habías atrapado a Deveraux antes de que pudiera exponer todo. Que nadie se enteraría de lo que realmente está ocurriendo en esta base. - Sabemos lo que has hecho. - dijo Noah con voz baja, pero amenazante - Si crees que puedes mantenernos en la oscuridad, estás muy equivocado. El coronel se puso de pie bruscamente, su paciencia claramente al límite. - ¡Eso es suficiente! - rugió - No voy a tolerar acusaciones sin fundamento. Si creen que pueden desafiar la cadena de mando, les garantizo que no terminará bien para ninguno de ustedes. Pero Rin no se movió. - ¿Y qué vas a hacer? ¿Callarnos como intentaste hacerlo con Deveraux? - Su voz estaba cargada de desafío - Sabemos lo que has estado cubriendo, García. Tú y los que están detrás de esto, ya no pueden esconderse. Los haremos salir... El coronel, por primera vez, pareció realmente perturbado. Su mirada recorrió a todos en la sala, sabiendo que había perdido el control. Y en ese momento, el silencio fue roto por el sonido de la puerta abriéndose lentamente. Una figura familiar apareció en el umbral: Deveraux, con la mirada feroz y decidida, acompañada por su compañero. - Creo que la conversación está a punto de ponerse interesante. - dijo Deveraux, su tono cargado de fuerza y determinación - No me rendí, coronel y no voy a callarme. Ni ahora, ni nunca. El coronel dio un paso atrás, sus ojos abiertos de par en par mientras todo el peso de sus crímenes comenzaba a desmoronarse frente a él. El coronel García no pudo ocultar el temblor en sus manos cuando Deveraux entró en la sala. La tensión se palpaba en el aire y por un instante, nadie habló. Los ojos del coronel recorrieron nerviosamente a cada uno de los presentes: Deveraux, Rin, Zack, Noah, Constance y Riku. Sabía que estaba acorralado, pero aún tenía un último recurso, uno que no dudó en usar. - ¡Guardias! - rugió, su voz resonando con desesperación - ¡Atrévanse a moverse y los arrestaré a todos! La voz del oficial alertó a los que estaban afuera y pronto, todo se volvió un caos.
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