Capítulo 2

1185 Palabras
Han pasado 36 horas, en las que he dormido en sillas en la sala de espera y he bebido mucho café y casi no he podido comer, pues la comida se niega a pasar por mi garganta, todos están preocupados por mí y no quieren entender, que no puedo, que de verdad lo he intentado. 36 malditas horas, dónde personas han ido y venido y yo me he negado a moverme de aquí, si él se despierta, querrá verme, lo sé. Rosita ha venido un par de veces más y siempre trae a mi bebita... No estoy bien emocionalmente, para que se quede aquí conmigo, me quiebro constantemente y no quiero que me vea mal... Le he pedido perdón despacito, mientras se duerme en mis brazos, por dejarla tanto tiempo sola, pero le he explicado que el papá, me necesita y que no puedo dejarlo solito. - Papá, amo! - Si, preciosa... El papá también te ama tanto. - Ama ashiiiiiii- Me muestra con sus brazos abiertos, cuánto la ama el papá. - Si mi vida, mucho más que eso. Cuándo se ha dormido, Rosita se la lleva y me quedo sola y llorando, por mi Lunita y por mí. 36 horas en las qué me he imaginado mil escenarios distintos, incluso aquellos en los que Lucas no despierta y me deja sola y con tanto dolor. Y la angustia me invade. Y al final por fin, me han dejado entrar a ver a Luca, que ya no está en un coma inducido, pero no ha despertado. Verlo me duele, está palido, incluso sus labios... conectado a muchas maquinas, el sonido del monitor al que está conectado, marcando el ritmo de su corazón y mi corazón se acopla al suyo... Me acercó a él, mientras una enfermera termina de revisar los medicamentos y el suero que pasa por la intravenosa y de nuevo el miedo se apodera de mí, necesito a mi Luca, a mi hombre fuerte y lleno de vida. Me siento a su lado, esperando que la enfermera se vaya. Recuerdo el sobre en mi cartera, he querido estar a solas para leer de que se trata. Abro lo que parece ser una carta y ya no importa que la enfermera esté aquí, porqué al leer las dos primeras líneas ya he entendido de que se trata... " Hermosa mía: Si estás leyendo esta carta, es porque lo que tanto temía ha pasado y algo ha salido mal para mí, pero le he prometido a mi Lunita, traerte de vuelta a casa y lo he conseguido, Amor. En dónde quiera que esté ahora, me da calma y paz, saber que mi hija te tiene a su lado y que tú tienes una vida por delante... Lo primero y lo más importante, es decirte y ojalá puedas creerlo, que nunca amé a nadie, cómo te amo a ti... desde el primer día te he amado, de tantas maneras distintas y tan intensamente y fui un idiota en no decirlo desde siempre y lo lamento, porqué ahora ya no me queda más tiempo para poder hacerlo. Pequeña de mi vida, sé feliz cada día, porque eso es lo que te mereces y sí, ese es uno de los motivos por los que daría mil veces mi vida por ti... Porqué he sido yo quién te ha privado de esa felicidad por tanto tiempo, pero ese es sólo uno, Amor... también es porque te amo más que incluso a mi vida, porqué me has dado lo mejor y lo más hermoso que pudieron darme, nuestra bebita; porqué yo no sabría vivir sin ti y me hundiría y nuestra bebe se hundiría conmigo. Sé que tú saldrás adelante, yo por mi parte, sé que no podría soportar un mundo, sabiendo que tu corazón no late en algún lugar. Perdona mi cobardía, pero nuestra hija te necesita más a ti, mi pequeña. Y a pesar de todo esto, mi vida, vale la pena cuándo miro hacía atrás y sé que he vivido los momentos más felices a tu lado, muchos más de los que merecía. Conserva mi recuerdo en tu corazón para siempre... yo estaré siempre cuidando de ustedes, siempre amándolas. Sólo no te niegues la oportunidad de volver a amar, de ser feliz. Con Amor, Tuyo, desde siempre y para siempre... Luca PS: Si estoy a tu lado, cuándo leas esta carta. (porqué he decidido mostrártela o por la razón que sea) Dame un beso, un abrazo y hazme recordar, cuánto me amas, siempre lo estaré necesitando" Lágrimas corren por mi cara, y un dolor infinito se instala en el centro de mi pecho, la enfermera toma las cosas para retirarse... - ¿Es su esposo?- Es una señora de edad, con cara amigable. Asiento, no tengo que explicarle toda la historia.- Déjeme decirle algo, si no la incomodo, tenga fe...- Espera a que le diga mi nombre - Anaís. - Anaís, tenga fe, se pondrá bien. - Gracias. - Tomé- Se dirige a un cajón y me entrega algunas pertenencias de Luca... El anillo de su padre, algunos papeles, la ecografía de Lunita, que hicimos en Italia, una pequeña foto del día que nació Lunita, nuestra bebe, sobre mi pecho, el colgante que le regalé en algún cumpleaños y que despreció, con mi argolla enganchada en el. Me pongo de pie y le acarició el rostro y la mano. - Luca, por favor, quédate con nosotras... No me hagas esto, prometiste no dañarme nunca más y si te vas, será el daño más grande que pudieras causarme. No rompas tu promesa, amor... para siempre... ¿Recuerdas? Siento mi corazón apretarse y de pronto el sonido del monitor se convierte en un pitido constante y ensordecedor. - ¡¡¡No, Luca , No!!!- Grito, mientras veo a doctores y enfermeras entrar, una me pide salir, mi llanto se descontrola y la enfermera me arrastra a la salida, me resisto, me niego y grito, pero me ganan, antes de salir volteo a mirar y veo al doctor preparando el desfibrilador y pidiendo que despejen. La puerta se cierra y siento que no puedo mantenerme de pie, siento que mis piernas van a ceder. Franco llega a mi, justo en el momento en que mis rodillas comienzan a doblarse. Aún siento el pitido constante, no sé si es en mi cabeza o si se escucha desde la habitación. - Luca, no... por favor, no... Yo tampoco puedo sin ti.- Susurro para mí, para él. Y el pitido se detiene. - Anaís, ¿Qué ha pasado? - Mi Luca, Franco... la maquina comenzó a sonar. - Un paro- dice Francia desde algún lugar, pero no puedo verla, mis ojos están nublados... mi razón está nublada. - Luca, por favor, no nos dejes, Amor... Quién va a calmar a tu Lunita, cuándo tenga papitis, quién me abrazará en las noches para dormir...- Amor, vuelve... Juego con su colgante en mis manos y hago girar la argolla... "ab imo pectore" - Desde el fondo de mi pecho, te amo desde el fondo de mi pecho. Por favor, Amor... No te vayas.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR