REGLAS CLARAS

1056 Palabras

Sentí su respiración agitada contra mi pecho, su cuerpo tembloroso aferrándose a mí con desesperación. Nunca la había visto así. Nunca la había sentido así. Pasé una mano por su espalda, en un intento torpe de calmarla, pero no dije nada más. A veces, las palabras solo empeoran las cosas. Poco a poco, sus sollozos se fueron apagando, su respiración estabilizándose. Aún no me soltaba, pero su agarre ya no era tan desesperado. —Ya pasó, Ángel… —murmuré contra su cabello—. Nadie volverá a hacerte daño. Se tensó levemente en mis brazos y supe que estaba procesando mis palabras. —¿Por qué…? —su voz era apenas un susurro. Fruncí el ceño. —¿Por qué qué? Se apartó un poco, lo suficiente para mirarme. Sus ojos estaban enrojecidos, pero la ira volvía a asomarse en ellos. —¿Por qué me atas

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR