CAPÍTULO 47

1874 Palabras

—Ay, amiga, creo que necesitas una limpia —dijo Paul una vez que Berenice se tranquilizó—. O cambiar a un marido menos problemático, mira, yo conozco a uno que... Berenice sonrió, dejando escapar de sí un sonoro quejido que interrumpió lo que su amigo decía. Cuando Paul preguntó si Antuán sabía sobre los riesgos para Berenice en ese embarazo, esta respondió con un asentimiento de cabeza y, luego de ser consciente de que el hombre que amaba también perdería si algo malo le pasaba a ella, no pudo contener su llanto y lloró a pesar de todo lo que le dolía el cuerpo hacerlo. —Perdón por el pancho —dijo Berenice, intentando recobrar la calma—. He pasado una mala noche, y el día de ayer fue terrible también, así que estoy muy asustada y no puedo dejar de pensar en que lo peor apenas viene.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR