- Greta, Gimena y yo seremos “las perras del hortelano”, no cogeremos, pero no te dejaremos coger, jajaja, conformate con mirar, nosotras “tus” mujeres estamos seguras que más de una te va a querer hincar los dientes, pero allí les va a costar, en todo caso arreglá para otro día, jajaja. Me encantaba la risa cristalina y el desparpajo de Leticia, pero estaba más que convencido de que lo decía en serio y algo de esto debería haber hablado con Greta. Nos fuimos los dos para la quinta y compramos algo de comida de pasada, estábamos famélicos y ya se había pasado la hora del almuerzo, no daba para llegar y pedirle a “la vikinga” que nos hiciera de comer. Nos recibió con algarabía, abrazos y besos y, aunque mucho no le gustó que lleváramos comida hecha, igual armó la mesa y se sentó a c

