37

1071 Palabras

Me sentía como caperucita roja yendo hacia la casa de su abuelita, solo que sabiendo que no había ninguna abuelita a la que visitar, sino un gran lobo que me iba a comer en cuanto me viese. Genial. Miré hacia atrás, como si tuviese alguna oportunidad de escapar de aquel sitio sin que me volviesen a atrapar y torturar. Dos hombres del tamaño de un armario empotrado me seguían muy de cerca, evaluando mis movimientos. Por si fuera poco, Mike Ojos Azules me tenía sujeta del brazo porque yo no podía andar muy bien. Normal. Tenía las piernas de distintos tonos de violeta. Parecía que en vez de ser mi piel, eran unos leggins con estampado galáctico. Mi vestido no me había defendido demasiado de los golpes. No quería ni imaginarme cómo estaría mi cara. O mi pelo. O mi torso, que era el que se habí

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR