Cary se estremeció, como si acabara de recordar que Mike había dado por sentado que sería el primero de una larga lista de socios a regañadientes. «Ya sé lo que era», sollozó. «Eric quería que estuviéramos a mano. Lo típico». "¿Incluso?" «Me engañó. Cree que solo sé de la primera vez, pero ha habido al menos cuatro. Todos compañeros de trabajo en algún momento». Hizo una mueca. «Cada vez, pensé que era algo que yo había hecho mal. Que sería la última vez si tan solo pudiera ser más comprensiva». «¡Maldita sea!». Se me hizo un nudo en la garganta. «Eso... lo siento mucho, Cary». Me dedicó una sonrisa amarga y aguada. «Siempre intentaba conmigo las mismas cosas que había hecho con sus otras mujeres, y siempre daba por hecho que no me daría cuenta. Como si fuera a pensar que se había pues

