***NARRA IÑAKI*** Esa noche Paul pasó por mí y como me prometió, llegó con dos mujeres esculturales y hermosas. Cada una lo era muy a su estilo y eso me encantó pero finalmente yo tomé a la morena y Paul se quedó con la rubia. Fuimos a un bar en una zona algo fea de la ciudad pero era el barrio de una de las chicas esas que Paul había llevado y no pude poner resistencia a ir. –Este lugar es el mejor bar de mi zona –Dijo Ángela, la rubia –Ojala y sea de su agrado. –Lo será –Dijo Paul–Yo he escuchado muy buenos comentarios sobre el bar que mencionas. Yo pensaba por dentro lo mentiroso que era Paul, apuesto a que no sabía nada de ese bar pero lo hacía con la intención de llevarse a la cama a esa rubia imponente. –Veran que se la pasa uno muy bien en el sitio, es para todos los gustos –

