Narra Abril Iñaki me miraba muy encolerizado después del tremendo cachetadón que le dí delante de todas las personas que estaban en el bar. Lo siento mucho, pero no me iba a dejar, ni de él, ni de nadie. Sin embargo él sin importarle nada y cómo el patán que era, me devolvió el golpe haciendo que me sangrara la nariz y Martín y Roberta tuvieron que intervenir. –Iñaki – Le gritó Roberta – ¿Qué rayos te pasa? –Me pasa que, no soporto que ésta desgraciada ande celebrando con un dinero ajeno, un triunfo estúpido que no se merece y me sorprende de tú Roberta que te asocies con esta naca – Respondió Iñaki – Me vale que todo el mundo aquí presente se dé cuenta que tu socia, no es absolutamente nadie. –No seré nadie pero tú tienes la culpa de todo cuanto ha pasado Iñaki, no es justo que te

