***NARRA IÑAKI***
Después de esa primera cita y varias cervezas después, Abril me llevó de vuelta a la casa de mi amigo y al ver que no estaba Alberto aún en casa, decidí invitarla a tomarse un trago más pero dentro de la casa de Alberto.
- Abril, ¿Te gustaría tomar un trago más conmigo? – le pregunté ya que estábamos dentro de la propiedad de mi amigo, en la zona de estacionamiento.
- Claro, no veo porque no – me respondió ella riéndose, tenía la sonrisa más bella de este mundo.
- Bueno, entonces no se diga más bajemos – le dije yo con una sonrisa.
Bajamos de su auto y entramos a la cabaña de Alberto, hacia algo de frió por lo que decidí ir arriba a bajar unas cobijas para taparnos en el sillón, le di una Abril y la otra me la puse yo para cubrirme, después fui por el trago prometido para Abril, ella se quedó impresionada pues al estar tomando cervezas, me llevé a la mesa un six de cervezas de la marca Stella Artois.
- ¡Vaya tú amigo sí que es de dinero! – Exclamó Abril al ver la marca de la cerveza.
- ¿Por qué lo dices Abril, es sólo un six de cerveza? – le pregunté yo algo extrañado.
- Pero no es de la de aquí del pueblo es una marca de importación. Mi padre siempre dice que cuando la gente trae consigo una cerveza de esa naturaleza es porque se brinda por una ocasión especial – me respondió ella dándome un motivo para cortejarla.
- Qué curioso, esta es una ocasión especial sin duda, el haberte conocido y el poder salir contigo la verdad es que hace tanto tiempo no la pasaba tan bien en una cita – le dije yo dejándola perpleja.
- Apuesto a que mientes Iñaki, los tipos como tú, deben de tener miles de mujeres deseosas de algo más que una amistad – me dijo Abril abriendo los ojos muy grandes.
- Ohh y solo por curiosidad, ¿Cómo son los tipos como yo? – le pregunté haciéndola sentirse apenada.
- Lo siento Iñaki, de pronto no quise decir eso de los tipos como tú, pero es que la verdad es que, ¡hay que tonta soy! – exclamó Abril reprendiéndose a sí misma.
- Tranquila que no pasa nada, lo pregunto en buen plan y no es para que te apenes Abril, al contrario, quiero saber con detalle lo de los tipos como yo, digo si no te molesta explicármelo claro está – le dije yo brindándole una sonrisa.
- Iñaki, en ese comentario que hice de los tipos como tú, me refería a que los hombres así de atractivos, con dinero y bien vestidos, tienen generalmente el mundo a sus pies y la verdad es que cuando te ví perdido aquí está mañana, pensé que eras un príncipe o alguien de la realeza – me dijo Abril haciendo que soltara una sonora carcajada.
- Abril, no es para tanto digo, sí me gusta vestir bien y la vida me ha hecho nacer en una buena cuna, con todas las comodidades, pero eso y que sea un príncipe o alguien de la realeza, son dos cosas diferentes, además, aquí en México no se acostumbra la monarquía – le dije yo a Abril haciéndola reír.
- Lo sé, pero te estaba diciendo mi primer pensamiento sobre ti y sobre los tipos cómo tú – me dijo Abril, de nuevo con esa frase, lo cual me causaba cierto desazón.
- Bueno, ¿Qué más pensabas de mí?, digo porque has acertado en muchas cosas, quiero saber, todo lo que se te vino después a la mente – le pregunté yo, ansioso de ver su capacidad de intuición respecto a mi persona.
- Pues, ví en ti a alguien que sale con muchas pero no se establece con ninguna, que tienes la chica de lunes a viernes y la de los fines de semana, con las que te diviertes y a las que les presentas a tus padres, todo en ese orden – me dijo Abril en un tono divertido.
- No pues sí que las mujeres tienen imaginación, la verdad es que no tengo chica de lunes a viernes y menos de sábado y domingo, pero creo que la forma en la que me has visto, no has notado muchas cosas de mí – le dije yo, levantándome de mi asiento para sentarme junto a ella en el sofá más grande de la sala.
- Yo sólo te dije lo que ví, ahora que te toca a ti decirme, lo que quieres realmente que yo vea – me dijo Abril muy seriamente.
- Bien, primero quiero que veas en mí a alguien capaz de sacar adelante todo lo que se propone, sea laboral, personal o en cualquier ámbito, soy alguien apasionado que cuando algo le apasiona va por ello, soy alguien divertido de los que van de bar en bar del jueves al domingo, soy alguien relajado que no me importa mucho lo que digan los demás y soy alguien que pide a gritos la oportunidad de conocerte más Abril – le dije yo soltando todo como si de una letanía se tratara.
- La oportunidad la tienes, podemos conocernos y ver qué sucede, eso en caso de que no tengas novia, ya que como te dije debes de tener al menos una – me dijo Abril queriendo averiguar si yo tenía novia.
- Pues estás en tu tú día de suerte, no tengo novia, pero quizás mi llegada a Mazamitla, me hará que aquí la encuentre – le dije a Abril con una sonrisa refiriéndome a ella.
- Todo puede suceder Iñaki, eres muy interesante y estás muy guapo – me dijo abril halagándome.
- Lo mismo digo tú eres interesante, estás guapísima y eres la primera mujer que conozco que habla mucho – le dije yo riéndome un poco ante ese hecho, ella no paraba de hablar.
- Lo siento, es que no se me dan bien los silencios y prefiero entonces hablar, pero para no hablar tanto yo, ahora dime tú, ¿Qué te trajo a Mazamitla? – me preguntó ella mirándome con decidida curiosidad.
- Ya te lo he dicho Abril, vine a conocer esta cabaña que adquirió mi amigo y la verdad quedé maravillado, la zona y lo bien que descansas en medio de la naturaleza es cosa de otro mundo – le dije a Abril destacando las maravillas de su pueblo.
- Eso es cierto, los turistas siempre dicen que aquí quién busca descanso si lo encuentra, pues como te has podido dar cuenta, no puedes a veces ni usar el celular porque le falta cobertura y la verdad es que gente que no se puede desconectar, a veces lo terminan haciendo – me dijo Abril muy tranquila.
- Sí eso es verdad, que si hoy no me rescatas aún estaría en el bosque, intenté hacer una llamada y nada de señal, ni en el GPS, entonces pensé, ¿Cómo no traje nada para emitir señales de humo? – le dije a Abril haciéndola reír.
- Ya no se usan esas señales de humo pero creo que en tu caso que dependes tanto de la tecnología si deberías aprender a implementarlas – me respondió ella riéndose.
Estábamos conviviendo de lo más divertidos cuando llegó a su casa mi amigo Alberto, estaba algo tomado pero no lo suficiente para subir a dormir así que se sentó un rato a convivir con nosotros.
- Hola Iñaki, buenas noches, ¡Mira que vivo mi amigo!, me voy un rato y lo encuentro con una mujer de las de concurso de belleza – me saludó Alberto mirando descaradamente a Abril.
- Hola amigo, en eso tienes razón Abril es una mujer hermosa, pero es una buena amiga mía, así que Alberto te presento a Abril y Abril, te presento a Alberto, mi mejor amigo de este lugar – les dije yo a ambos haciendo las presentaciones correspondientes.
- Encantada Alberto, soy Abril me da gusto conocerte – le respondió Abril muy educadamente.
- El placer es mío Abril y bienvenida a tu casa, ¿Quieren algo más de tomar o quizás alguna botana? – nos preguntó Alberto.
- No muchas gracias, ya llevo aquí un rato y lamento que nos hayamos conocido hasta ahora cuando ya me tengo que ir – le respondió Abril a Alberto un poco apenada.
- No te vayas todavía. Hagamos algo tomemos un trago los tres juntos y después puedes irte o pensaré que te vas por no querer convivir conmigo – le dijo Alberto a Abril en un tono relajado.
- ¿No cómo crees?, nunca pienses eso de que te desprecio, se ve que eres muy buena onda como Iñaki – le dijo Abril a Alberto accediendo a tomar ese último trago con ambos.
- Gracias por lo de buena onda, pero creo que también en eso eres la primera chica en decirlo – le dije a Abril bien divertido.
- No le creas a mi amigo, las mujeres se forman para verlo y para pasar rato con él, es un ligador profesional, que las enamora y se va – le dijo Alberto a Abril haciéndola reír más.
- ¿No me digas?, entonces qué bueno que somos amigos Iñaki y yo o no fuera a ser que me enamorara y se terminara yendo – le respondió Abril a Alberto siguiéndole la corriente.
- ¡Ya corten con eso los dos!, pareciera que me ven como un experto seductor – les dije yo a ambos sin poderme dejar de reír.
- Sí lo eres, cuando me miraste con esos ojos de miedo, cuando te encontré perdido y te traje acá, pensé entonces que eras un Don Juan – me dijo Abril muy segura y feliz de estar echando mucho desastre con mí amigo.
- No los vuelvo a juntar a ustedes dos o terminarán acabando conmigo – les dije yo tratando de hacer que se calmaran ambos.
- Por cierto Iñaki si quieres cambiar de tema, te recuerdo que mañana es la cena que tengo en casa de los papás de Vivian y espero que me puedas acompañar, pues queremos formalizar la relación – me dijo Alberto cambiando el tema gracias a Dios.
- ¿Puedo invitar a Abril? – le pregunté inmediatamente a mi amigo, pues no quería perder ocasión para salir con ella y menos después del rato agradable que estábamos pasando.
- Claro puedes invitarla y estoy seguro que ellas se llevarán de mil maravillas – dijo Alberto respondiéndome afirmativamente para llevar a Abril conmigo.
- ¡Hey!, aquí sigo chicos, ¿Quién es Vivian? – preguntó Abril manifestándose sintiéndose apartada de la conversación.
- Déjame presentarte a la mujer más linda del mundo, ella es mi novia Vivian Durán – le dijo Alberto a Abril, mostrándole una foto de Vivian que tenía en su sala en un portarretrato.
- Es una mujer hermosa y se me hace conocida, ¿De casualidad no es de la familia Durán los que hacen tours aquí en Mazamitla? – le preguntó Abril a Alberto.
- Sí es ella, es hija de los que los hacen Abril, es lo bueno de Mazamitla casi todos nos conocemos y me incluyo, pues el tiempo que llevo viviendo aquí desde que compré mi cabaña, siento que conozco a medio pueblo y el otro medio pueblo me conoce a mí – le dijo Alberto a Abril muy tranquilo.
- Sí, eso pasa en los pueblos pequeños como el nuestro y volviendo a lo de Vivian, yo les agradezco a ambos pero yo no la conozco y no sé si le parezca bien, que dada la formalidad de la situación ustedes le lleven a una perfecta desconocida – le dijo Abril a Alberto como rechazando la idea de ir con nosotros.
- Abril, no te preocupes, Vivian sabe que Iñaki está aquí en Mazamitla y me preguntó por él y hasta me dijo que si el mañana quería ir con alguien era bienvenido así que no me salgas con que no vas con nosotros, verás que te vas a divertir – le dijo Alberto a Abril, siguiendo con el plan de la invitación.
- Sí Abril, no me dejes ir solo o me sentiré fuera de lugar, todos ahí estarán emparejados, los papás de Vivian, su hermano con su esposa, Vivian y Alberto, por favor acompáñame – le pedí en un tono suplicante de manera que ella no pudiera decirme no.
- Está bien Iñaki, iré con ustedes, ¿Me mandan entonces la dirección y nos vemos allá? – me preguntó Abril directamente.
- Sí, te la anotaré yo de una vez, nos vemos allá mañana a las 5.00 pm - le dijo Alberto a Abril dándole la dirección de la casa de Vivian.
-
Gracias Alberto y gracias por todo Iñaki, los veo mañana y espero que pasen buenas noches, ha sido un placer – nos dijo Abril a Alberto y a mí.
- Por nada Abril, gracias a ti por este rato de relax que tanta falta nos hacía a Iñaki y a mí – le dijo Alberto a Abril.
Alberto permaneció dentro de su casa y yo salí a acompañar a Abril, le di un beso en la mejilla y fue mi primer acercamiento a esa piel de porcelana sedosa y preciosa, que en aquel tiempo lo que más deseaba era ser yo, quién sintiera esa piel cerca de mí, todos los días.