Narra Abril Mis días con Emiliano iban de lo mejor, él era tan bueno conmigo y se portaba tan bien como si de verdad fuera el padre del bebé que yo estaba esperando. Me hacía sentir feliz y sobre todo segura y protegida a su lado sintiendo que no me podía faltar nada. El último día de esa semana cuando regresé a trabajar, estaba decidida a llamar a Paul, para investigar con él ciertas cosas sobre Iñaki, cuando fue el mismo quién se apareció en el salón de belleza para cortarse el cabello. –Hola Abril, ¿Estás desocupada? – Me preguntó Paul – Pregunto porque no sé si tienes a alguien citado. –Hola Paul, no. La clienta que estaba por venir ha cancelado, pasa por favor – Le indiqué que pasara a mi estación. –Gracias Abril, ¿Cómo has estado? –Bien gracias Paul, de hecho verte me cae del

