El ambiente era muy tranquilo como para estropearlo, su silencio rara vez me resultaba desagradable, pero debía romper mi cómodo lugar y seguramente colocar a Edmund en una posición que jamás –tal vez- pensó. —Presiento que algo oculta. —Comencé. El no dijo nada, estaba esperando que continuara. —Ella tiene la misma mirada que tú, sabes. — ¿Qué significa? —Que los ojos de Linn guardan muchos secretos y está muriendo poco a poco por no poder revelarlos. —Atrape su mirada justo cuando él se giró. Sus ojos grises me recordaron a los de Tessa. — ¿Tú también usas lentes de contacto? —Ya me habías hecho esa pregunta, te respondí que no. “Si hubiera contestado que sí, hubiera sido más fácil para ti.” Edmund arrugo la frente y volvió a mirar la carretera. —Cuando apenas te conocí, me s

