Mientras que Jack es bastante minucioso analizando la situación Chloe se encuentra completamente ansiosa, nerviosa y angustiada porque donde Jack rechace ser su socio solo significaba una cosa, su cadena de hoteles se encontraría muy cerca de ser extinguida.
Chloe ha sido muy astuta, pero no lo suficiente, porque donde no logré conseguir las cuotas a los bancos en poco tiempo finiquitaran su cadena de hoteles.
Ella bebé agua tratando de ocultar la ansiedad que la consume viva, sin hablar de aquella tétrica mirada que se encuentra frente de ella, que tan solo disfruta ver como ella se encuentra tan inferior a él.
—¿Qué más podría obtener como beneficio de hacer un trato con usted? —Chloe no es estúpida y entiende rápidamente que es lo que él busca.
—Comprendo señor Jack, ahora entiendo que no solo busca una futura socia, sino que también compañía en su cama —al escucharla Jack esbozó una sonrisa tranquila.
—Verá, soy un hombre muy apuesto, sin hablar del poder que se encuentra a mi disposición; en cuanto a usted es una mujer demasiado bella, sería un completo desperdicio no poder cerrar nuestro trato con un fogoso encuentro íntimo —Chloe queda completamente sorprendida ante las palabras de aquel hombre que se encontraba frente a ella.
Ella se pone en pie, da unos cuantos pasos alrededor de su escritorio, no lo está haciendo porque se encuentra pensando en las posibles excusas para rehusarse a su petición.
Todo lo contrario, ella por supuesto era bastantes sagas en los negocios, siempre solía salirse con la suya, y esta no iba a ser la excepción de eso ella estaba muy segura.
—Muy bien —respondió ella y de inmediato regresó hasta su silla—. Si quiere tener mi cuerpo no le resultará nada fácil, además de ello le aseguro que le daré un diez por ciento más de lo que le corresponde en cuanto a sus ganancias —Jack escucha con atención.
»La cadena de hoteles que nos está haciendo la vida imposible se encuentra prácticamente cerca de este lugar; siempre se encuentra brindando promociones, descuentos a los clientes frecuentes.
»Lo cuál nosotros no podemos hacer, en repetidas ocasiones he tratado de acusarlos con la ley por un posible lavado de activos, pero todo allí se encuentra en norma, lo cual les da más fuerza en seguir haciendo de las suyas.
—¿Qué desea de mí?, porque no logro comprender nada; lo único que comprendo es el porque el imbécil del taxi me dejó en otro lugar y no aquí —Jack es un hombre de retos, y con el simple hecho de rehusarse a hacer uno de ellos, será una clara derrota y le será difícil llegar a ser el mismo.
—Lo que tendrá que hacer será muy sencillo, ellos conocen perfectamente a todas las personas que me rodean, así que será completamente difícil que uno de los míos ingrese a su cadena de hoteles y cree caos —Chloe muestra en su cara una sonrisa perturbadora.
—¿Lo que está queriendo decir es que sea yo aquella persona que irrumpa en la competencia y los acabé? —Asiente con su cabeza rápidamente—. Pero cómo cree que pueda conseguirlo, ni siquiera sé sobre las personas que trabajan allí. —Ella sonríe y frunce los hombros.
Jack se toma su tiempo para dar respuesta, recuesta su espalda en la silla y la observa minuciosamente, era una mujer endemoniadamente atractiva, y el hecho de aceptar caer en su juego sería más divertido para él, el reto era simple para conseguir que Chloe fuera a su cama.
—En cuánto a nosotros, no será simplemente uno que otro revolcón, será todas las veces que a mí se me antoje, no me interesa si está casada, tiene novio o simplemente un compromiso, tendrá que cumplir con lo que hoy se ha pactado —Jack se levanta de la silla y estira su mano queriendo cerrar el trato con ella.
—Está bien, así será; pero comenzará a recibir sus beneficios una vez me enteré que ha acabado definitivamente con la competencia. Además de ello me tendrá que informar al detalle de lo que sucede allí dentro, necesito saber cuál es el secreto para que pueda ser tan bondadosos con los clientes.
»Una vez queden completamente destruidos me informará para poder comprar las ruinas que queden de ellos, así podremos expandirnos siendo completamente indestructibles —Ella estira su mano y la estrecha con Jack, el trato ha quedado cerrado.
—¿Qué le parece si me da un adelanto de todo lo que voy a recibir?, estoy completamente seguro que podré hacer que ellos caigan en menos de lo que usted se imagina —le dice él mientras que lleva su mirada de pies a cabeza al cuerpo de Chloe
—No, no va a recibir nada de mí sin antes cumplir con lo tratado —Jack sonríe, estos tipos de retos son los que a él más le encantaban hacer.
Jack levantó su mano llevando la directo hasta el bolsillo de su saco, de allí sacó su chequera; la recostó sobre el escritorio de ella colocando la cifra que Chloe en un principio le pidió para permitirle ser su socio.
—Entonces mi querida socia, en muy poco tiempo estaré de regreso para poder recibir mi premio, le recuerdo que nunca antes me ha quedado una sola cosa difícil, por lo cual espero que esté dispuesta a satisfacer mis deseos íntimos —Chloe sonrió.
Ella tomó el cheque en sus manos mientras sonreía al haber conseguido salirse con las suyas, ella no era una mujer buena, ni mucho menos inocente; todo lo contrario sus propiedades al igual que su capital lo consiguió únicamente bajo los enredos.
Es una mujer sagas, utilizando su endemoniado cuerpo atractivo como trampa para hacer caer a los hombres, en su interior revienta de alegría porque ha conseguido hacer caer uno más en su trampa.
—Entonces señor Jack, el tiempo se encuentra en su contra, así que no espere más y vaya de una vez a buscar la forma de conseguir acabar con la competencia —Jack dibujó una sonrisa y bajó la cabeza.
—Le aseguro que he tratado con muchas mujeres como lo es usted, y permítame le informo que he aceptado jugar su ridículo juego por la simple y sencilla razón que voy a lograr ganar —Jack se da vuelta y camina hacia la puerta.
Aquellas palabras de inmediato borran la estúpida sonrisa que había en la cara de Chloe, Jack estira la mano y gira de la perilla sin voltear su mirada atrás sale muy tranquilamente.
Jack era un hombre seguro así que era un punto que tenía a favor, no tuvo la necesidad de tomar un taxi, recordaba que la competencia quedaba cerca a donde él se encontraba, así que decidió caminar para poder pensar con claridad y no cometer errores.
Mientras caminaba llegaban a su cabeza varias opciones de poder ingresar sin ser detectado como amenaza; al llegar a la puerta principal de inmediato recuerda lo sucedido con aquella ridícula gorda que lo ensució.
En la entrada de aquel imponente edificio se da cuenta que hay varias personas con un currículo en su mano, Jack sin pensarlo dos veces corrió rápidamente hasta acercarse a una de ellas.
—Buen día hermosa señorita —saluda a él siendo muy amable—. ¿Para qué puesto está la vacante?
—Hola —saludo ella de manera coqueta—. El puesto a postularnos es para ser la asistente personal de la jefe —aquellas palabras eran música para los oídos de Jack.
—Gracias hermosa y atractiva señorita —con sus cumplidos provoca que ella se sonroje.
De inmediato va lo más rápido posible que puede y diligencia un currículum; en muy poco tiempo estaba de regreso, al llegar a la puerta principal ya todas las aspirantes las habían hecho seguir.
Él con su audacia logró persuadir al guarda de seguridad, en poco tiempo él logró llegar hasta donde se encontraban todas las mujeres que deseaban aquel puesto.
Antes de tomar asiento sirvió un vaso con agua y lo bebió para estar más tranquilo, lo único que deseaba era lograr obtener ese trabajo a como diera lugar.
Al cabo de unos minutos después salió una mujer delgada, con sus ojos amarillos claros, su cabello rubio con crespos Jack sabía que esta era la perfecta oportunidad para él sobresalir.
—Buen día a todos, agradezco que se encuentren aquí en tan poco tiempo después de haber solicitado postulantes para el empleo; antes de la entrevista personal les voy a dejar muy claro que la puntualidad en este lugar es primordial.
»Además de ello tendrán que tener disponibilidad completa de tiempo ante las peticiones de la jefe, no podrán haber excusas para no cumplir con sus deberes, si alguien de los presentes tiene algún inconveniente con ello se puede retirar, los demás acerquen su currículo hasta mi mano.
Unas pocas mujeres se levantaron de la silla y sin decir una sola palabra se retiraron, Jack se dió cuenta que esto iba a estar más difícil de lo que imagino.