Alejandra, al entrar a su apartamento, abre el refrigerador, prepara en un vaso, agua, hielo y la cantidad de una copa pequeña de whisky, introduce su dedo en él, lo gira y después se lo lleva a su boca para saborearlo. Ella no es asidua consumidora del licor, pero hoy definitivamente le hace falta, por lo que de un sorbo se bebió el contenido del vaso con whisky que preparó. Después de esto, entró a su habitación y de ahí al baño, se desnudó y fue directo a la ducha. Mientras se bañaba, dejaba correr por sus mejillas sus lágrimas de tristeza, pena y melancolía, recordando justo en ese momento, la primera vez que Diego, la hizo sentir un orgasmo, en la hamaca y luego en la despedida que le dio a él justo antes de casarse cuando se le entregó por primera y última vez. Ale, era una mujer

