Esa noche Bella, casi no pudo dormir por estar pendiente de su papá, quien al parecer estaba luchando contra sus demonios porque se movía, hablaba, peleaba y hablaba en un idioma que ella no entendía. Ya a medianoche, fue cuando lo sintió más tranquilo y que se durmió profundamente. Al amanecer, ella se levantó y fue directamente a su habitación, pero no lo encontró, lo comenzó a buscar por todo el apartamento y tampoco estaba, llamó a su amiga Ana, quien estaba totalmente dormida, le informó que su padre no estaba, las dos se vistieron rápido y bajaron al parque que había dentro del complejo habitacional. Al buscar en el parque, lo encontraron sentado en una banca, con los ojos cerrados, sus manos tapando totalmente su rostro y encorvado, era una posición que nunca le había observado a

